PRESENTACIÓN
Tres
años después del primer Congreso Gitano de la Unión
Europea, celebrado en Sevilla del 18 al 21 de mayo de 1994, la comunidad
romaní internacional ha vivido otra jornada histórica, esta
vez en Barcelona. La capital catalana acogió, del 6 al 9 de noviembre
de 1997, el primer Congreso Europeo de la Juventud Gitana, que contó
con la presencia de 300 jóvenes, chicos y chicas, de edades comprendidas
entre los 16 y los 30 años, procedentes de 30 países de
Europa. El Congreso se estructuró en los siguientes grupos de debate:
- Participación
Social, Asociacionismo y Mujer
- Derechos
Humanos y Libertades Públicas
- Educación
y Política Social
- Cultura
Fue un acontecimiento
único en el que, por primera vez en su historia, la juventud de
nuestro pueblo tuvo la oportunidad de diseñar un proyecto de actuación
global con el fin de conseguir la promoción social y cultural de
los romá que pueblan la vieja Europa desde hace más de cinco
siglos. Si el encuentro sevillano estuvo mayoritariamente protagonizado
por los mayores, el de Barcelona lo estuvo por la juventud. Desde hace
años, el movimiento asociativo gitano europeo está apostando
por el protagonismo de las nuevas generaciones, mucho mejor preparadas
y con las mismas ganas de luchar que aún conservan los más
veteranos líderes. Los organizadores del congreso barcelonés,
la Unión Romaní y la Federación de Asociaciones Gitanas
de Cataluña, han sido conscientes de que la juventud gitana de
hoy reclama compartir sus problemas e inquietudes con el resto de los
gitanos del mundo conscientes de que ellos constituirán la comunidad
gitana del mañana que vivirá plenamente el proyecto que
representa la Unión Europea.
Europa no
se puede concebir sin la aportación cultural romaní. En
más de 500 años de convivencia, marcados, a veces, por las
más crueles persecuciones, la cultura gitana ha enriquecido las
lenguas europeas, donde hay cientos de palabras de origen romanò,
y las artes, que están sabiamente impregnadas de romipen
(gitaneidad). Por eso, una de las claves del Congreso de Barcelona ha
sido la voluntad de ofrecer a la sociedad mayoritaria la imagen tristemente
desconocida del pueblo gitano. La literatura romaní, la pintura
y la escultura, la música y la danza, el teatro y el cine, la mirada
gitana en definitiva, han sido las grandes protagonistas del congreso
que se desarrolló en un marco tan significativo como la Universidad
de Barcelona.
Los jóvenes
gitanos conocen muy bien, porque la padecen, la situación actual
de una gran parte de su población, que vive atenazada por la pobreza,
la marginación, el desempleo y la violencia racista. Pero, además
de reclamar medidas políticas para paliar esta grave situación,
han querido mostrar en Barcelona el valor y la riqueza de su historia,
su cultura y sus tradiciones, orgullosa base de una identidad gitana que
reclama su espacio en la Europa del siglo XXI. Por eso decimos que la
celebración del primer Congreso Europeo de la Juventud Gitana marcará
un nuevo hito en la historia de nuestro pueblo. El número de participantes,
su representatividad, el carácter de las intervenciones realizadas
y las conclusiones a las que se ha llegado nos llevan a pensar que nos
encontramos frente a uno de los acontecimientos que van a marcar nuestro
futuro inmediato.
En primer
lugar, el Congreso de Barcelona ha supuesto una afirmación del
concepto de juventud gitana. Tradicionalmente se ha dicho que la juventud
era una etapa de la vida que no existía entre nosotros. Los gitanos,
por nuestras propias costumbres o por imperativos de las condiciones en
las que nos ha tocado vivir, pasábamos rápidamente de ser
niños a adultos, sin detenernos apenas en una fase como la juventud,
a la que los psicólogos otorgan una gran importancia en el desarrollo
de la persona. Tras este congreso queda claro que la juventud gitana existe,
y esa afirmación, aunque en otros ámbitos sociales pudiera
parecer una obviedad, va a marcar la evolución de nuestro pueblo
en los próximos años.
Pero los
jóvenes gitanos no sólo existen, sino que han demostrado
estar firmemente comprometidos con su pueblo. El tradicional dilema entre
tradición y modernidad, se ha dirimido en Barcelona en un deseo
de afrontar el futuro sin renunciar por ello al mantenimiento de las tradiciones
que han conformado la identidad colectiva de nuestro pueblo y que han
garantizado nuestra supervivencia en tiempos y en contextos difíciles,
a menudo abiertamente hostiles. Los jóvenes gitanos y gitanas asistentes
al Congreso apuestan firmemente por la educación y la formación,
por las nuevas tecnologías informáticas, por el asociacionismo
o por la participación política sin perder un ápice
de lo que han sido nuestros valores tradicionales: la noción de
pueblo, el uso de la lengua, el respeto por los mayores, la no violencia
o el amor por la vida. La conservación de la romipen, esa “gitaneidad”
que el Príncipe de Asturias nos animó a difundir entre la
sociedad mayoritaria, es perfectamente conjugable con el hecho de vivir
al filo del siglo XXI. Ser gitano y adaptarse a los retos de una sociedad
mayoritaria cada vez más competitiva son hechos no sólo
compatibles sino que pueden ser casi complementarios.
Finalmente
hay que destacar que el Congreso de Barcelona ha puesto de manifiesto
el compromiso firme de las instituciones con la identidad y la promoción
del pueblo gitano. No sólo por el hecho de que la celebración
del Congreso haya sido posible gracias al apoyo de la Comisión
Europea, al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, la Generalitat de
Cataluña o el Ayuntamiento de Barcelona, sino al compromiso que
algunas de las autoridades presentes han adoptado con los jóvenes
congresistas. He aquí algunos testimonios a nuestro juicio excepcionales:
El heredero
de la Corona española animó a los jóvenes gitanos
a que se esforzaran por conservar sus costumbres y tradiciones legítimas
y subrayó: “Os animo a esforzaros especialmente por
mantener y desarrollar vuestra lengua, que hablan más de doce millones
de personas en todo el mundo, y a reclamar para ella el apoyo de las instituciones
y de las personalidades que van a participar en esta reunión y
que a buen seguro sabrán escucharos.”
El alcalde
Barcelona resaltó la extraordinaria importancia de este Congreso
y por eso recordó que “Hoy hemos sacado las banderas
de la ciudad y las hemos colocado junto a las banderas de los gitanos
en más de mil autobuses urbanos para que los barceloneses se pregunten
hoy qué son esas banderas y puedan, de este modo, pensar en la
celebración de estas jornadas. Pero Barcelona –añadió–
ha de ser capaz de aplicar lo que hay detrás de este Congreso:
políticas ciudadanas de consenso y de complicidad ciudadana que
ocasionen una profunda, una real integración.”
El Ministro
de Trabajo y Asuntos Sociales reconoció que en el pasado los gitanos
lo habíamos pasado especialmente mal pero añadió
“Quiero pedirle a la juventud romaní que fecunde su pasado
con las innovaciones del presente y las anticipaciones del futuro”.
Para concluir: “La libertad y la igualdad son los valores
esenciales del Occidente europeo, por eso no debemos aceptar que minorías
intolerantes impongan rechazos y decisiones que, cada vez más,
deben formar parte del pasado.”
Alexandros
Txolakis habló en el acto de clausura del congreso en nombre de
la Comisión de la Unión Europea y entre otras cosas sumamente
interesantes sentenció: “Europa sin los gitanos no
es Europa. ¿Quién puede imaginar a Europa sin los romà?
Es tan difícil imaginarla sin vosotros como lo sería imaginarla
sin los escoceses, los sicilianos, los catalanes o cualquier otro grupo”.
Más adelante manifestó: “La Unión Europea
tiene como misión dar a todos sus ciudadanos los medios para ejercer
sus derechos y recordar a todo el mundo sus obligaciones en esta sociedad
común. No lo dudéis, estamos dispuestos a ayudaros.”
Finalmente
fue el Presidente de la Generalitat de Cataluña quien, en un discurso
vibrante y ameno que caló profundamente en los jóvenes gitanos
de toda Europa presentes en el Paraninfo de la Universidad de Barcelona,
denunció el “silencio culpable” con
el que se ha ocultado la persecución y la marginación que
hemos padecido los gitanos. “Incluso cuando se habla del
holocausto, se silencia que centenares de miles de gitanos fueron asesinados
por la por la dictadura nazi. Y todos tenemos la responsabilidad
de terminar con ese silencio”. El Presidente de la Generalitat
de Cataluña fue contundente cuando afirmó: “Somos
gitanos y estamos aquí, decidlo en la calle, en las instituciones,
en todas partes, para que la sociedad conozca vuestra riqueza cultural
y sepa que se puede ser gitano fuera de la marginación”.
Y ahora, punto y seguido.
El Congreso
ha constituido un foro de debate en el que los jóvenes gitanos
y gitanas europeos han podido compartir su visión del mundo, sus
problemas, sus experiencias y sus anhelos.
Al ser el
gitano un pueblo diseminado por todos los países de Europa, el
Congreso ha contribuido a reforzar los lazos de unión entre las
diferentes comunidades gitanas europeas, contribuyendo así al ideal
de una Europa de ciudadanos y pueblos unidos más allá de
las fronteras. Al mismo tiempo, al contar con la participación
de gitanos y gitanas de los países del este de Europa, ha contribuido
también a reforzar los lazos de solidaridad con esos países,
que actualmente atraviesan una difícil crisis económica
y social.
Nuestro Congreso
ha aportado propuestas para conseguir la mejora de las condiciones de
vida de la juventud gitana europea, plasmadas en las conclusiones que,
de forma plural y representativa, recogen las expectativas de la juventud
gitana europea.
Ojalá
que tantas ilusiones supongan el nacimiento de un pueblo gitano nuevo,
lejos del racismo y la marginación y protagonista de su propio
destino.
OBJETIVOS
El
objetivo general perseguido con este I Congreso Europeo de la Juventud
Gitana ha sido la creación de un foro de intercambio en el que,
por primera vez, la juventud gitana europea pudiera exponer sus problemas,
contar sus experiencias y tratar de encontrar vías comunes de actuación
para lograr su promoción social y cultural, individual o colectiva,
y el acceso a los estándares de vida del común de los ciudadanos
europeos.
Al
mismo tiempo, el Congreso ha pretendido sentar las bases para la creación
de un movimiento asociativo gitano, de tipo juvenil, en Europa. Con ello
se ha querido suplir una de las más importantes carencias del movimiento
asociativo gitano actual, así como una de las barreras que dificultan
la comunicación entre jóvenes e instituciones.
LOCALIZACIÓN
La
coordinación del programa se ha llevado a cabo principalmente en
Barcelona. Allí tuvo lugar la primera preparatoria y el Congreso
mismo, si bien la segunda reunión preparatoria se realizó
en Bruselas (Bélgica). Hay que citar igualmente las contribuciones
recibidas por parte de las organizaciones gitanas partenaires desde diversos
paises de toda Europa.
PARTICIPANTES
Los
participantes directos del Congreso han sido 242 jóvenes europeos,
de los cuales 222 eran de etnia gitana. Sus edades estaban comprendidas
entre los 18 y los 30 años de edad. Un total de 171 jóvenes
procedían de paises miembros de la Unión Europea.
Ha
habido también otros beneficiarios indirectos de este Congreso,
como las 184 personas que asistieron en calidad de observadores. Se trataba
de expertos romà procedentes de toda Europa que, al no reunir los
requisitos de edad necesarios para asistir en calidad de congresistas,
han decidido asistir como oyentes. Sus aportaciones han contribuido a
enriquecer esta reunión. 178 de estos expertos procedían
de la Unión europea.
AREAS DE TRABAJO
· Derechos
Humanos y Libertades Públicas
· Escolarización
y Política Social
· Cultura
·
Participación Social, Asociacionismo y Mujer
RESULTADOS OBTENIDOS
Organización de un
encuentro que ha reunido a jóvenes representantes de la juventud
gitana actual con el apoyo del movimiento asociativo gitano y de la principales
autoridades europeas.
Formulaciones
de un documento ideológico de la juventud gitana europea, en foram
de Conclusiones del Congreso, que sirva a las autoridades como herramienta
de trabajo a la hora de diseñar políticas de actuación
para la juventud gitana europea.
Creación
de un foro de debate, entre la juventud gitana europea, que permita sentar
las bases para la creación de un movimiento juvenil gitano en Europa.
Incidencia
en la opinión pública europea con el fin de sensibilizarla
sobre la discriminación que sufre la comunidad gitana y la necesidad
de realizar acciones destinadas a da la su juventud la oportunidad de
que mejore las condiciones de vida de su pueblo.
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