18.11.2014 - OPINIÓN

Rae Racista

Por Marcos Santiago CortÚs

La Real Academia siempre me suscitó respeto sublime porque soy un enamorado de la literatura española. Por eso no supe dónde meterme cuando mi niño Marquitos me informó de que el diccionario lo llamaba estafador. Ante mi impotencia le dije que no se diera por aludido. Y entonces me dejó pasmado: ¿Quieres decir que me conviene no parecer gitano?
Parte de la gente considera gitano y estafador sinónimos, pero la RAE no debe ser un espejo de la sociedad más vulgar sino una guía didáctica del lenguaje correcto. En el diccionario ya no se dice que judío sea avaro porque se han tenido en cuenta los seis millones asesinados por estos malos entendidos.

Pero el sufrimiento gitano histórico es mudo porque nadie escuchó sus gritos. También tenemos ejemplos cercanos y sin tanta tragedia: a nivel popular se utiliza el término "cucha" como sinónimo de "mira". Ejemplo: "cucha ese". Pues la RAE no ha legalizado esta mala práctica a pesar de su vergonzosa extensión territorial.

¿Por qué no se aplica este criterio a gitano como estafador? Gitano no es una palabra polisémica y todos sus significados guardan relación con una comunidad, por eso no se puede consentir esta última respuesta que dispone el diccionario. Ello erige a la RAE en fuente de discriminación y la democracia tiene mecanismos judiciales para vencer a los racistas. El pueblo gitano no debe dejarlo pasar pensando que "mañana será otro día". Las madres gitanas no pueden obviar esta nueva castellana humillación que institucionaliza el rechazo social hacia sus hijos porque mañana serán estos los que sufrirán nuestra retrógrada pasividad.

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