07.09.2010

ÉXODO EUROPEO

Por Marcos Santiago

Sarkozy está gitanizando la inmigración. Los ciudadanos podemos llegar a conclusiones extremas como terminar con las pateras con una milicia por toda la costa que mate a tiros a los inmigrantes que no mueren ahogados. También todo lo contrario y  dar todo a cambio de nada dejando a nacionales en la indigencia. Pero los políticos deben ser otra historia; lo terrible y triste, es que estos que suponemos que estamos en sus manos porque sean más sabios, sean precisamente los que induzcan a situaciones extremas. Lo digo porque en Francia están masacrando a la etnia gitana deportando a miles de familias sin realizar análisis individuales. Lo malo es que el método bisturí se está extendiendo bajo las narices de la Comisión Europea, aumentando la mala imagen de los gitanos y aumentando por ello el racismo hacia ellos y a su vez, provocando odio, resentimiento y desconfianza de las madres gitanas hacia las instituciones. La mala política es menos rentable que la inmigración ilegal. En todo caso, el fondo del asunto no es que los romaní supongan un  problema sino que todo forma parte de una estrategia de la república  para saciar las fauces del fascismo de la forma más barata; y cómoda, ya que la etnia gitana nunca se caracterizó por hacer frente al infortunio. Lo digo porque no deja de ser sospechoso que  otras comunidades como la musulmana o negra que contienen un sector de delincuencia  muy importante y una amenaza para la cultura francesa castiza, siguen campando a sus anchas. Claro que a estos, como Sarkozy les vacile lo más mínimo, le hunden el país en una noche como ya hicieron hace unos años. Dejen a las gitanas en paz ¡cobardes!

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