1-15 de novembre de 2006. Número 423

 

Antonio Vázquez Saavedra,
vicepresidente del Consejo y representante de la
Federación de Asociaciones Gitanas extremeñas

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
Mi valoración es muy positiva, es una determinación política e institucional que nos permite mantener vivas las esperanzas de que por fin en nuestro país se van a afrontar las cuestiones que afectan al Pueblo Gitano, con un serio compromiso entre las diferentes Administraciones y las Organizaciones Gitanas.

-¿Qué ha significado para usted ser elegido vicepresidente del Consejo?
Ha sido gratificante, especialmente porque han sido las Organizaciones Gitanas las que han decidido que asuma esta responsabilidad. Lo hago con agradecimiento y fuertemente comprometido. 

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
Creo que una de las grandes claves y el principal reto es conseguir que todas las iniciativas y propuestas de trabajo surjan del seno del Pueblo Gitano. Y que trabajemos a la vez, apoyados por personas expertas en las diferentes materias, gitanos o no, consiguiendo una verdadera implicación de las distintas Administraciones y la sociedad en general, en todos los ámbitos.

-¿Cuáles van a ser sus funciones como vicepresidente?
Aún no están totalmente definidas las funciones de los distintos componentes del Consejo. El propio Consejo las irá desarrollando. Como vicepresidente, ostentaré la representación encomendada por las Organizaciones Gitanas, poniéndome al servicio de todas ellas y de los intereses de nuestro Pueblo.

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo del Consejo?
La prioridad es conseguir una buena coordinación entre las Organizaciones Gitanas. A partir de ahí, crear distintas áreas o comisiones de trabajo sobre las cuestiones más importantes (Educación, Cultura, Trabajo, Mujer…), recabar información y valorar las actuaciones llevadas a cabo en las distintas áreas, diseñar un Plan Estatal Integral del Pueblo Gitano, etc.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
En las futuras reuniones de la Comisión Permanente y del Consejo se irán definiendo las diferentes actuaciones. Creo que un diagnóstico de situación, que nos ayude a conocer dónde y cómo mejorar, será clave para una aplicación acertada de la estrategia que encierra este Plan.

-Una vez más, un órgano de esta importancia para el pueblo gitano se crea dentro del área de Bienestar Social, aunque sus funciones sobrepasen este ámbito. ¿Las actividades del Consejo serán transversales, de forma que impliquen el compromiso de otros ministerios?
No cabe duda de que tal y como esta planteada su constitución, implica el compromiso y la participación de los diferentes ministerios, que cuentan con veinte vocalías en el Consejo Estatal. Es verdad que la iniciativa parte de un área determinada, pero esto no debe limitar el desarrollo del Consejo ni dificultar que las políticas para el desarrollo del Pueblo Gitano sean integrales y efectivas.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
Dentro de sus competencias, el Consejo Estatal deberá orientar todas las políticas dirigidas al Pueblo Gitano: la Cultura Gitana es un elemento fundamental en todo este proceso, por lo que entendemos que existirá una estrecha relación entre ambas instituciones, al igual que entre otras iniciativas donde nos sintamos implicados.

 

Jesús Cano Losada,
representante de la Federación Regional Gitana
de Asociaciones de Castilla La Mancha

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
Muy positivamente, puesto que considero que con la creación de este órgano institucional, y de forma más organizada, se podrán recoger todas las demandas y necesidades que padece el Pueblo Gitano, con el fin de hacer efectiva su promoción.

-¿Qué ha significado para usted ser elegido vocal del Consejo?
Una gran satisfacción, puesto que participar como vocal supone ayudar a mi pueblo y a la Comunidad Gitana en general.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
Con la expectativa de colaborar y cooperar en la medida de lo posible para poder ayudar a profundizar más y desarrollar mejor mi trabajo.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006- 2010.¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
Como opinión personal me parece muy bien que se aplique el Plan de Desarrollo Gitano. No obstante tengo que decir que no estoy del todo de acuerdo con dicho Plan, puesto que para su elaboración no se ha tenido en cuenta la opinión del Pueblo Gitano, lo que hubiera sido de mucha ayuda contar con su participación y recoger las aportaciones de la Comunidad Gitana.

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
Los tres pilares por los se debería comenzar a trabajar y en los que más necesidad se detecta dentro de la Comunidad Gitana son vivienda, educación y empleo.

-Incluso un órgano asesor como éste ha sido creado desde la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
Cuando el gitano y la gitana consigan acceder a una vivienda digna, obtener de manera normalizada un empleo regularizado, etc.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones? Adquirir un compromiso serio para trabajar conjuntamente entre ambas entidades y que la promoción integral de todos los gitanas y gitanas sea real y efectiva.

 

Bartolomé Heredia Ortega,
representante de la Asociación Juvenil Cultural Gitana “Ardiñelo Kaló”

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
De una forma muy positiva, ya que aunque no es lo que muchos gitanos piensan que debe de ser la representación que como grupo autóctono nos merecemos, entre los que por supuesto me incluyo, es un foro en el que la voz de este colectivo se oirá.
   Aunque como me permito matizar no es el ideal que muchos gitanos y gitanas perseguimos; ya que lo que realmente ambicionamos es el formar parte activa y participativa de las políticas y estrategias para con los Españoles Gitanos.

-¿Qué ha significado para usted ser elegido vocal del Consejo?
En principio, un orgullo de que la entidad a la que pertenezco me haya escogido a mí frente a otros compañeros que se lo merecían tanto o más que yo; y por otro lado, con expectación importante ya que es un gran reto y en la medida de la dirección y pasos que se vayan dando desde ahí puede marcarse un hito en la vivencia de los gitanos en España. Puede marcarse un antes y un después.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
Mis expectativas personales son pocas y a su vez muchas. Son pocas en el sentido material del asunto, pero son muchas en el sentido espiritual y moral, ya que se nos brinda la oportunidad de participar, aunque sólo con voz pero sin voto, en las estrategias a diseñar para los gitanos.
   Si esto, aunque sé que será un caminar arduo y lleno de piedras en el camino, llega a un buen puerto, me llevaré la satisfacción moral y espiritual de saber que las estrategias contribuyeron a hacer de España una España mejor para todos y todas, sea cuales fueran los ideales de cada uno (políticos, religiosos, etc.), su sexo o etnia. Pero si no se consiguieran los objetivos marcados, sí me encontraría con una carga moral negativa, la cual me arrastraría a ponerme en contra de quienes con sus malas intenciones o interpretaciones no permitieran que se cumpliese con el objetivo de este Consejo y relegasen el mismo a una plataforma mas, un consejo mas careciente de sentido, y si estuviesen al servicio de no se sabe bien quiénes, con objetivos extraños y escabrosos.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
En principio como este Consejo es de reciente creación, a esta pregunta no se puede contestar, ya que yo podría contestar las ideas o aspiraciones que se tienen desde esta entidad o las mías mismas pero no las del Consejo; lo que sí sé es que ya se trabaja en ello.

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
Para mí hay unos pilares fundamentales a demoler para conseguir una convivencia mínima entre todos los ciudadanos, huelga decir cuales son, y contra los que habrá que diseñar estrategias reales y directas que de una vez por todas rompan esas barreras que son invisibles pero que existen y que rodean al colectivo gitano frente a una sociedad multicultural.

-Incluso un órgano asesor como éste ha sido creado desde la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
Eso es un tema que desde la propia organización Unión Romaní se planteó, un tema que por desgracia no entra dentro de nuestras competencias el decidirlo, sino que depende del gobierno.
   Pienso que a un gran número de gitanos y gitanas nos gustaría. Aun así, no hay que olvidar la importancia que este ministerio ha tenido en el caminar del colectivo en España y que gran parte del colectivo aún hoy por hoy se encuentra en exclusión o grabe riesgo de exclusión social.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
Entiendo que la relación debe ser fluida y constante, aunque no dependiente.

 

Antonio Torres Fernández,
representante de Unión Romaní

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
Todo lo que sea tener presencia, aunque sólo sea consultiva, en algún estamento gubernamental es positivo, sobre todo si los que se incorporan pertenecen a un grupo poblacional minoritario.
   Ahora bien, lo que hay que analizar es la participación de sus miembros en las previas, creación y funcionamiento del órgano en cuestión. A mayor participación de las personas objeto de la creación, mayor rentabilidad y estabilidad tendrá tanto para los gobernantes como para el grupo poblacional diana.

-¿Qué ha significado para usted ser elegido vocal del Consejo?
Estoy altamente agradecido a los responsables de Unión Romaní, por haber pensado en mi persona para representar a esta organización en el Consejo Estatal del Pueblo Gitano, y espero dar la talla que se espera de mí. Al mismo tiempo que, una vez más, me encontraré entre los que queremos lo mejor para los gitanos, tanto más cuanto más desfavorecidos estén, sin mirar ningún tipo de relación que dificulte la bondad de la acción social, ya sean parentales, de amistad, vecindad, compromiso, etc., que hasta ahora, en un gran porcentaje, ha influido más allá de lo prudentemente aceptable.
   En definitiva, noto un sentimiento de servicio hacia los demás desde la perspectiva dibujada por los objetivos estatuarios de la organización que represento. Sentimiento éste que, como hasta ahora, no va a anteponer los intereses institucionales o personales a los del grupo de personas objeto de nuestra intervención.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
Si lo he de entender como la ‘esperanza de conseguir algo para mí’, la pregunta está mal planteada. Sólo puedo contestar esta pregunta, a mis años es difícil cambiar, si se trata de ‘la posibilidad de conseguir unos derechos’ para el grupo poblacional usuario de la Unión Romaní, finalidad a la que se encamina su intervención.
   Por ello, no se trata deexpectativas personalessino de representar con la máxima eficacia la organización que me ha asignado el puesto. Sabiendo de antemano que vamos a velar por los intereses del pueblo gitano en general y por sus miembros más necesitados en particular.
    La respuesta, teniendo en cuenta lo anteriormente dicho, sería: Un nombramiento de esta índole no es más que una responsabilidad que te ofrece tu entidad, y que tú puedes aceptar sobre todo, si crees que estás mínimamente capacitado para ejercerla. No confundamos las ganas de estar en los sitios, lo que crea una sensación de poder que no tiene fundamento, con la posibilidad de hacer un trabajo encomendado.
   Además, los vocales en representación del movimiento asociativo gitano (titulares y suplentes) están nombrados por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, hecho efectivo por el Presidente del Consejo “a propuesta de la organización correspondiente seleccionada de acuerdo con su procedimiento de convocatoria pública efectuada a través de Orden del Ministro”titular, según el Real Decreto 891/2005 de 22 de julio (Boletín Oficial del Estado número 204, de 26 de agosto).
   Por tanto, quien designa la representatividad es tu entidad. Si ésta no te propone, el Ministerio no puede nombrarte vocal titular o suplente por más que se empeñe en ello. Lo que nos demuestra una vez más que las vocalías en el Consejo Estatal están constituidas por “representantes de la Administración General del Estado y de las organizaciones del movimiento asociativo gitano”.
   Esta última consideración está expuesta para evitar, si es el caso, el creernos superior a otros, en vez de servidores de los demás. Y éste es el orgullo, nacido de causa noble, que podemos tener cuando nuestra organización nos designa para emprender una tarea que la represente en un ente como el Consejo Estatal.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010 ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
En el Real Decreto anteriormente citado, en su Artículo 3. ‘Funciones’, punto 1, letra b), nos dice: ‘Asesorar sobre el diseño, elaboración, y seguimiento de los planes de desarrollo gitano’. Lo que hemos de entender que, en términos generales, está incluido cada uno de los planes de desarrollo aprobados en beneficio del pueblo gitano. En el caso del Consejo, lo que sí puede hacer es asesorar en las diferentes fases del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010,perola atribución quien la tiene es el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, que oirá, siguiendo las Disposiciones Generales del Real Decreto, al Consejo, y tendrá muy en cuenta la aportación de sus vocales pertenecientes al movimiento asociativo gitano.
   En cuanto a las actuaciones previstas, quiero entender que a partir de la constitución del Consejo, éste hará las propuestas que considere oportunas, bien de motu propio, bien por petición del Ministerio, haciendo valer la naturaleza y fines expresados en el Artículo 2 del mismo Real Decreto.
   Ahora bien, generalizando la pregunta, tanto para este Plan de Desarrollo como para cualquier otra función establecida en el artículo siguiente al anteriormente mencionado, será la Comisión Permanente, como órgano ejecutivo del Consejo, quien impulse el desarrollo de las funciones de éste, así como la realización de sus fines.
   Así se entiende en el Real Decreto (Artículo 11) y así se expuso en la Reunión de Constitución del Consejo en su punto cuatro del Orden del día, en el que se acuerda un “mandato a la Comisión Permanente, para que esta eleve al pleno una propuesta sobre: Plan de trabajo del Consejo; y creación de grupos de trabajo”. En ésta se pedía, así se entendió, que la Comisión Permanente no sólo prepara la propuesta de grupos de trabajo necesarios para una mejor eficacia del Consejo, sino también su compensación. En esto último es donde nos parece que se difiere de otros consejos u órganos similares que sepamos. 
   Entendemos que la propuesta ha de ser de su creación, argumentando la necesidad o conveniencia, pero en su composición sólo se debe indicar la participación cuantitativa, y una vez aprobada dicha propuesta por el Pleno del Consejo, serán los miembros de éste quienes se incorporen a su composición de  motu propio o por  requerimiento de parte del Pleno.

-¿Cuales deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
Por todo lo que hemos dicho hasta ahora, se desprende que lo primero que debemos hacer es aprehender, en el sentido más amplio de comprensión o facultad de entender y penetrar las cosas, la creación, adscripción, naturaleza, fines, funciones, compensación, funcionamiento, duración, renovación y disposiciones del Consejo.
 
-Incluso un órgano asesor como éste ha sido creado desde la Secretaría de Servicios Sociales, Familia y Discapacidad ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área ? 
La Unión Romaní, mediante su representante vocal titular, en la reunión constitutiva del Consejo expresó su deseo de que se pensara en la necesidad de ubicar un Consejo de estas características en el Ministerio de Presidencia, para poder conseguir más logros, de todo tipo, para la población gitana. Creemos que seria mayor el poder de convocatoria y de atención por parte de todos los ministros.
   No obstante, este Consejo incluido en dicho Ministerio, puede considerar, creemos que así debería ser, la necesidad que el Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales tenga un órgano colegiado y consultivo iniciado desde el movimiento asociativo gitano para poder conseguir el asesoramiento necesario para una eficaz rentabilidad de los fondos destinados al grupo poblacional gitano, pero, eso sí, en aquellas competencias que le sean propias. De la misma manera, consideramos que se tendría que hacer en cada uno de los ministerios donde haya una incidencia notoria y peculiar de trabajo dirigido a la población gitana.
   Ahora bien, la pregunta tiene una respuesta: cuando los propios gitanos, no sólo los organizados en movimientos sociales, se lo propongan y luchen para conseguir lo que les pertenece, obviando el manido conformismo imperante en la población gitana en general, y, muy particularmente, en el movimiento asociativo del mismo grupo poblacional.
   Dicho conformismo está basado en la ignorancia, indiferencia y/o vagancia, algunos dicen: comodidad, peculiar de las minorías que intentan pasar desapercibidas, haciéndose realmente más notorias, evitando conciente o inconscientemente la evolución  propia que debe ejercer todo grupo de población si no quiere quedar estancado en el tiempo y en su capacidad de acción. Y, por tanto, seguir existiendo.
   A esto hay que añadir, también, la parte de incumplimiento de la sociedad mayoritaria, sobre todo la de algunos responsables gubernamentales, que siguen sin dar el servicio necesario a los más pobres para poder conseguir la igualdad de trato, oportunidades y, muy especialmente, la no discriminación. Esto se incrementa cuando estos pobres pertenecen a grupos poblacionales minoritarios. Recordemos la enseñanza de las Ciencias Sociales cuando nos exponía la existencia de un ‘Ejercito de Reserva’ como grupo poblacional preparado para ser explotado por el ‘capital’cuando lo necesite, pero mientras tanto no están considerados como ciudadanos, el trato que reciben es de subsistencia.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
En el caso de que el Instituto siga la normativa propia de un órgano de sus características, como cualquier instituto de cultura, dentro de una institución gubernamental, y el Consejo esté ubicado en uno u otro Ministerio, éste debe proponer y asesorar sobre aquellas medidas que sean competencia del Instituto. Igualmente debe servir aquél a éste promoviendo la comunicación y el intercambio de opiniones, recabando información útil, colaborando en sus objetivos y cooperando en todo aquello que pueda agilizarlos.

 

Ricardo Borrull y Jesús Salinas,
representantes de la Asociación de Enseñantes con Gitanos

-¿Cómo valoran la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
Es una valoración inicial positiva, que va a depender de si se saben desarrollar los objetivos del Consejo ágil y positivamente.
   Reconocer a los gitanos españoles como una diversidad cultural, como unos ciudadanos españoles con plenos derechos y dotarlos de un órgano de consulta y expresión, es inicialmente bueno. Todos los integrantes de este Consejo deberemos demostrar si le hemos sabido dotar de contenidos y efectividad y si de verdad sirve para los intereses de las ciudadanas y ciudadanos gitanos españoles.

-¿Qué ha significado para ustedes ser elegidos vocales –titular y suplente- del Consejo?
Tanto Ricardo Borrull como Jesús Salinas, en representación de la Asociación de Enseñantes con Gitanos, venimos al Consejo con un sentimiento de orgullo y responsabilidad. Nuestro único interés es ser útiles y aportar la experiencia de los 27 años que llevamos trabajando en el tema educativo con el pueblo gitano.

-¿Con qué expectativas personales toman el nombramiento?
Como se podrá suponer no existe ninguna expectativa de protagonismo, ni de mejora personal. Estamosesperanzados, aunque cautos. Los Consejos Estatales suelen ser poco resolutivos. Hay muchas y muchos participantes y todos los órganos de participación tan grandes han resultado ser lentos.
   Queremos seguir trabajando desde la Comisión de Educación, que ya existía dentro del Ministerio de Educación, y que tan buenos resultados aportó, y que fue paralizada hasta la puesta en marcha de este Consejo Estatal.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
No tenemos conocimiento de este Plan y, por lo tanto, nada podemos opinar de las previsiones.

-¿Cuáles deberían ser, para ustedes, las prioridades de trabajo?
La actitud de colaboración, trabajo, compañerismo… debe presidir estas comisiones. Y dotarnos de metodologías razonadas y ágiles y poner en marcha las comisiones de trabajo, consensuando los mejores componentes y asesores para ellas.

-Incluso un órgano asesor como este ha sido creado desde la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
Cuando el movimiento asociativo gitano tenga la suficiente coherencia y fuerza unitaria para llevar cada tema a su contexto político y de responsabilidad gubernamental (a sus respectivos ministerios y consejerías).
   La inclusión de las comisiones de trabajo dentro de los ministerios sería un inicio, una experiencia que caminaría hacia este objetivo.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
El Consejo no es más que un órgano consultivo; el Instituto debería tener su propio presupuesto, autonomía y ejecución de proyectos y programas tal y como funcionan el Instituto de la Juventud o el de la Mujer. Por tanto, no tiene porqué haber solapamientos sino todo lo contrario.
   La Comisión de Cultura del Consejo (que desarrollará su actividad dentro del Ministerio de Cultura) deberá estar totalmente interrelacionada y estructurada dentro del Instituto de Cultura Gitana. Deben ser, Comisión de Cultura del Consejo e Instituto de Cultura Gitana, sumativas y complementarias.

 

Julio Vargas,
representante de la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano? Lo valoro muy positivamente entendiendo que se abre un espacio de diálogo e interacción donde podemos discutir y buscar las mejores alternativas para nuestro querido pueblo gitano.

-¿Qué ha significado para usted ser elegido vocal del Consejo?
Significa de alguna manera el reconocimiento de muchos años de trabajo en la temática gitana, y os puedo asegurar que la mayor parte de ese tiempo lo he trabajado de manera altruista.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
Con las expectativas de aportar mucho, ya que me avala como he dicho antes muchos años de trabajo y de especialización en muchos campos, especialmente en educación. Soy en estos momentos el único gitano que ha podido publicar un artículo en la ‘Harvard educational review’ referente a la educación y pueblo gitano. El título del artículo es el siguiente: ‘Porqué no les gusta las escuelas mayoritarias a los gitanos’.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
Este agosto nos hemos reunido la mayoría de personas gitanas que componemos el Consejo Estatal y en esta reunión hemos creado diez comisiones de trabajo. Entonces por cada comisión nos hemos responsabilizado dos entidades. En nuestro caso, como Fagic, conjuntamente con Fakalí somos los responsables de la comisión de educación.  

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
Hay cuestiones clave que deben ser prioritarias, como por ejemplo la inclusión de las voces gitanas en todas aquellas acciones o políticas que se diseñen para nuestro pueblo. Hay muchas cuestiones; una muy importante para mí es la creación de políticas afirmativas tanto en educación, trabajo o en cualquier otra cuestión que nos atañe simplemente por que la desigualdad es tan grande que no podemos competir en igualdad de condiciones. Si realmente se quiere conseguir, evidentemente sin perder ni una coma de nuestra identidad, tiene que ser por arriba, nunca por debajo, y para ello es necesario las dichas políticas de acción afirmativa.

-Incluso un órgano asesor como éste ha sido creado desde la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
Yo creo que cuando nosotros los gitanos y gitanas del mundo asociativo tengamos una definición clara de lo que somos y para qué estamos en el movimiento asociativo será entonces cuando empezaremos a trabajar todos a una y conseguiremos todo aquello que nos propongamos, como sacar el tema gitano del asistencialismo, y trabajemos en pro de la transformación.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
Si pensamos con lógica, coherencia y con unas expectativas mucho más allá de nuestro ombligo, la relación debería ser cordial, de colaboración y muchas veces de trabajo conjunto, siempre guardando las distancias normales para el buen funcionamiento.

 

Luis Guillermo Cortés Fajardo,
representante de la Federación de
Asociaciones Culturales Cristianas de Andalucía

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
Lo valoro de forma positiva porque ha sido conseguida después del trabajo de muchos hombres y mujeres que han reivindicado la creación del Consejo para la mejora de nuestro pueblo.

-¿Qué  ha significado para usted ser elegido vocal del consejo?
Una gran alegría, no solo para mí, sino para la organización en la que trabajo, ya que esto es una oportunidad muy grande de luchar por alcanzar niveles más altos en igualdad y respeto.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
Desde el conocimiento del tiempo trabajado y con la responsabilidad de poder ayudar a que se materialicen las políticas activas que permitan mejorar nuestro desarrollo, y por supuesto aprender de esta nueva etapa de mi vida.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones  hay previstas para ello?
Lo primero es que el Consejo Estatal goce de buena salud, una salud dentro y fuera, con el mayor consenso de todas las organizaciones que estamos dentro implicadas. El papel  principal del Plan de Desarrollo Gitano será la creación de las diferentes comisiones de trabajo en las que todos y todas luchemos más y mejor porque se desarrollen y materialicen todas las reivindicaciones de nuestro pueblo.

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
Las áreas de educación, empleo, vivienda, salud y justicia principalmente.

-Incluso un órgano asesor como este ha sido creado desde la secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. ¿Cuando los temas gitanos saldrán de esta área?
Cuando todos y todas las componentes del Consejo creamos que es necesario cambiar nuestras estrategias de futuro dentro del marco institucional.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana.  ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
Debería haber una relación muy estrecha y con posibilidad de trabajar conjuntamente en el área de cultura, puesto que creo que aprovechando la buena coordinación estaremos más y   mejor implicados en el fortalecimiento de nuestra cultura y acercarla a la sociedad mayoritaria para mejorar nuestro desarrollo cultural y social con el respeto de todos los ciudadanos españoles.

 

M. Carmen Carrillo Losada,
de la Federación Nacional de Asociaciones de Mujeres Gitanas ‘Kamira’

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
Muy positivamente, desde el marco legislativo en la lucha contra la discriminación de los gitanos y gitanas, para que desde un órgano colegiado se pueda garantizar la participación y colaboración de las entidades que defienden a la población gitana.

-¿Qué ha significado para usted ser elegida vocal del Consejo?
Un honor, un reto y una triple responsabilidad como gitana, como mujer y como persona que lleva mas de 20 años trabajando en el seno de las organizaciones gitanas y sociales.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
Con mucha ilusión y responsabilidad para conseguir una convivencia en armonía y poner mi granito de arena para impulsar las políticas para la igualdad de la población gitana.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006- 2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
Una de las actuaciones que hay previstas en la comisión permanente del Consejo es elaborar una propuesta a tratar en el pleno. Éste es el órgano donde debemos elaborar la ampliación del Plan estableciendo los objetivos y tareas a realizar para llevar a cabo un proceso estructural de cambio de las políticas que existen hacia el pueblo gitano.

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
Desde Kamira, Federación Nacional de Mujeres Gitanas, y a nivel personal, pienso que la prioridad es cumplir con las principales funciones por las que se creó el Consejo. Esto es proponer y asesorar a través de los grupos de trabajo, presentar las propuestas de las distintas secretarías de las que forman parte los diferentes vocales del consejo y llevarlas al Gobierno del Estado.

-Incluso un órgano asesor como éste ha sido creado desde la Secretaría de Estado de Servicios Sociales Familia y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
Si los temas gitanos se considera por consenso que tienen que salir de la Secretaría de Estado de Servicios Sociales y tener otro espacio, sería cuando los gitanos y gitanas dejemos de mirarnos el ombligo y pensar globalmente en unidad de acción, defendiendo con uñas y dientes nuestras necesidades y prioridades para conseguir nuestros objetivos como otros colectivos.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
La más estrecha, ya que, el Consejo Estatal del Pueblo Gitano se creó especialmente para trabajar en todo lo relacionado con la población gitana, con la finalidad de recoger todas las aspiraciones dirigidas a nuestro colectivo.

 

Pedro Puente Fernández,
representante de la Fundación Secretariado Gitano

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
La creación de un Consejo Estatal es muy positiva, pero es preciso que le demos el valor que tiene, que sepamos para qué sirve y para qué no un Consejo que tiene carácter consultivo. Hay que evitar tener falsas expectativas sobre lo que puede dar de si este tipo de Consejos, pero a la vez conviene que sepamos apreciar su potencial. Hemos de tener en cuenta que el Consejo es una mesa en la que nos vamos a sentar muchas organizaciones que defendemos los derechos de la comunidad gitana y su promoción social, con representantes de los ministerios y de otras administraciones, lo cual es una buena oportunidad para promover políticas más activas hacia la comunidad gitana.

-¿Qué ha significado para usted ser elegido vocal del Consejo?
Desde hace ya muchos años, el Secretariado Gitano ha estado implicado en todos aquellos foros o espacios en los que se ha promovido la participación de las organizaciones gitanas. Formábamos parte de la Comisión Consultiva del Plan de Desarrollo Gitano y desde ahí hemos abogado por la constitución de un Consejo como éste y la puesta en marcha de un nuevo Plan de Desarrollo Gitano. Ser vocal de este Consejo es, para la entidad que represento, una oportunidad y un compromiso que vamos a asumir como siempre de manera responsable y trabajando mucho.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
Creo que se inicia una nueva etapa en la que hay mayor reconocimiento y mayor respeto hacia la Comunidad Gitana en general y hacia las organizaciones gitanas; se dan, por tanto, mejores condiciones de las que ha habido hasta ahora y lo asumo con optimismo e ilusión. No obstante, también soy realista y sé que no debemos abrigar excesivas expectativas, pues el nuevo Consejo deberá ir ganándose la credibilidad día a día, ante las propias administraciones y ante la comunidad gitana, pero también ante el resto de la sociedad civil.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
El actual Plan es del año 1989. En ese entonces supuso un paso adelante, pero todo lo que no se adapta y no crece deja de ser útil. Nuestra Fundación ha insistido en los últimos años en la necesidad de dotarnos de un nuevo Plan que señale cuáles han de ser los objetivos prioritarios y las metas a alcanzar, que indique con qué recursos se van a llevar a cabo, cómo se va a implicar cada administración y qué papel tendremos las organizaciones sociales. Un Plan que pueda ir evaluando los resultados y los fracasos de las políticas dirigidas a la inclusión social de las personas gitanas en situación de pobreza o de exclusión. Creemos que ésta debe de ser una de las primeras tareas del nuevo Consejo.

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
El Consejo debe servir justamente para marcar las prioridades de la política social con la comunidad gitana y nosotros creemos que éstas deben de ser, en primer lugar, la mejora de las condiciones de vida. Esto pasa por promover las medidas educativas (reducir el abandono escolar, conseguir que los alumnos gitanos finalicen la etapa obligatoria), medidas de acceso a la formación profesional y al empleo y medidas para erradicar definitivamente el chabolismo y los focos de infravivienda.
   La otra prioridad para este Consejo debería de ser la de ganar la batalla de la imagen social de la comunidad gitana y combatir la grave discriminación que existe hacia los gitanos.

-Incluso un órgano asesor como este ha sido creado desde la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
Es cierto que la cuestión gitana se ha abordado siempre desde esta perspectiva. Las cuestiones de pobreza y de exclusión afectan a muchas familias gitanas, pero no a todas. Resolver la cuestión gitana en su conjunto, esto es su reconocimiento y pleno encaje en la sociedad española y europea, excede de las políticas propias de los ministerios y consejerías de servicios sociales. Y dicho esto, nunca debemos de olvidar que para avanzar en los derechos civiles, debemos de cuidar que los derechos sociales estén cubiertos, es decir que solucionar los problemas de vivienda, de educación de acceso al empleo y a la salud ha de seguir siendo la prioridad básica, no nos ocurra como en algunos países europeos, donde los gitanos tienen representantes en el parlamento, pero las condiciones de vida han empeorado sensiblemente.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
Esto ha sido una gran noticia (que esperamos se concrete) porque la creación de esta Institución va a aportar reconocimiento y dignidad a la cultura gitana y es además un acto de justicia que los poderes públicos promuevan la defensa de los derechos culturales de los gitanos, como se hace con el resto de los pueblos españoles. Creo que el Consejo y el futuro Instituto de Cultura habrán de trabajar de manera coordinada y en sintonía, pero sin confundir la misión de cada uno. Cada institución es una oportunidad y debe ser eficaz en su ámbito: el Consejo debe mostrar su eficacia haciendo que prosperen las políticas sociales hacia los gitanos y el Instituto debe ser eficaz recuperando, preservando y promoviendo la Cultura Gitana y dándola a conocer al resto de ciudadanos.
   Si cada institución hace bien su papel avanzaremos mucho, porque se reforzarán la una a la otra en dos cuestiones centrales para la promoción de los pueblos: las condiciones sociales y el reconocimiento cultural.

 

Pilar Clavería,
representante de la Federación de Asociaciones Gitanas de Aragón

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
De una forma muy positiva, son pasos que poco a poco vamos dando. Estamos logrando un respeto institucional que debe dar sus frutos en un trabajo conjunto de las instituciones públicas y las asociaciones del pueblo gitano.

-¿Qué ha significado para usted ser elegida vocal del Consejo?
Un gran orgullo como mujer gitana y sobre todo una gran responsabilidad hacia mi pueblo, no podemos fallar. Estamos ante un gran reto para el que llevamos trabajando muchos años las asociaciones gitanas; han sido muchas las veces que hemos reivindicado este Consejo donde tomar decisiones de apoyo para nuestro pueblo.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
Con muchas ganas de que este proyecto nos lleve a conseguir los objetivos deseados para mi pueblo. Mis expectativas están puestas en que el Consejo sea un instrumento útil y sobre todo efectivo en el trabajo por el pueblo gitano.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
La primera de las funciones que va a tener la comisión permanente del Consejo es elaborar una propuesta de los temas a tratar en este Consejo, es éste el órgano donde debemos elaborar la ampliación del Plan, estableciendo los objetivos y tareas a realizar para llevar a cabo un proceso estructural de cambio de las políticas que existen hacia el pueblo gitano.

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
Desde mi Entidad tenemos claras las propuestas a realizar al Consejo y de cómo entendemos que debe ser este Plan, pero deben de ser las comisiones de trabajo del Consejo y el consenso de todos el que establezca el plan de trabajo a desarrollar. Si que existen temas fundamentales, como vivienda, empleo,... en los que estamos de acuerdo que el Plan de Desarrollo Gitano debe de recoger y plantear soluciones.

-Incluso un órgano asesor como éste ha sido creado desde la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familia y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
Mucho tienen que cambiar las circunstancias que sufre nuestro pueblo para que esta área deje de ser prioritaria dentro de nuestra lucha diaria. Ojalá en un futuro cercano hayan cambiado las circunstancias lo suficiente para que esta área sea una más en nuestras vidas.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
Deben de estar muy conectadas porque ambas instituciones trabajan para nuestro pueblo. El Instituto debe implicarse en temas muy necesarios como el reconocimiento del matrimonio gitano, la lengua propia, formas de empleo tradicionales, concepto de libertad de nuestro pueblo, etc.
   Son órganos que tienen misiones diferentes pero muy complementarias. Debemos aprovechar las intenciones de los políticos en trabajar por la interculturalidad, y el pueblo gitano, con nuestra historia y peso, debemos ser capaces de avanzar en el respeto de nuestro pueblo.

 

Ramón Fernández Fernández,
representante de la Federación de
Asociaciones Gitanas de la Comunidad Valenciana

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
Interesante cuanto menos, ya que es un espacio que se venía reivindicando desde hace mucho tiempo. Una iniciativa de estas características nunca llega tarde, aunque hemos de ser realistas, esto tampoco supone ni la panacea ni el reconocimiento institucional que como Pueblo se nos debe y nos merecemos; este órgano no deja de ser un instrumento para poder seguir avanzando, es decir haciendo camino y así poder alcanzar otros objetivos mucho más ambiciosos y legítimos para nuestra comunidad y en definitiva para nuestro país.

-¿Qué ha significado para usted ser elegido vocal del Consejo?
En primer lugar decir que la seleccionada ha sido la entidad a la que represento, por lo tanto es ella la que ha decidido que yo estuviera aquí. Es decir, aquí podría estar cualquier gitano o gitana que forman parte de mi equipo, ellos y ellas han sido los que me han elegido y esa confianza de los míos es mucho más importante que la mera elección institucional.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
Todavía no estamos en condiciones para contestar ampliamente a esta cuestión, ahora sólo se pueden dar valoraciones u opiniones personales; lo que sí sé a ciencia cierta es que los vocales, en representación del Pueblo Gitano, tenemos afortunadamente algunas cosas claras; entre ellas, la redacción de un nuevo Plan de Desarrollo Gitano que contemple y articule una serie de acciones de caracter integral, dotado de un presupuesto mucho mayor, y que esté definido por objetivos, estrategias y líneas de actuación que superen lo obsoleto y caducado del anterior.

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
Definir las competencias del Consejo, diseñar una agenda de trabajo a medio plazo, y dentro de ésta, el análisis en profundidad sobre la situación real de la comunidad gitana española para poder ofrecer alternativas. Educación, Justicia, Vivienda, Empleo e incluso política, por poner algunos ejemplos.

-Incluso un órgano asesor como éste ha sido creado desde la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
Entiendo y comprendo el significado de esta pregunta, incluso muchas veces me la he hecho yo personalmente. Pero desgraciadamente soy un activista asociativo que forma parte de un Consejo Estatal, no llevo la responsabilidad política de ninguna cartera ministerial.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
Yo soy de la opinión que todo lo relacionado con el Pueblo Gitano, y más si son iniciativas públicas de estas características, debe estar conectado; de lo contrario cualquier esfuerzo será en vano y quedará en castillos de fuegos artificiales, muy bonitos pero esfumables. El Consejo Gitano es un órgano asesor y consultivo pero también ha de servir para elevar las propuestas de los gitanos y gitanas, y creo, que de Cultura se debe hablar y mucho. Además tenemos la suerte que el Director de dicho Instituto es un gitano entusiasta, con un talante colaborador, conocido y respetado por todos.

 

Ramón Salazar Barrul,
representante de la Federación de Asociaciones Gitanas de Castilla y León

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
En principio, de forma positiva. Sin embargo, con dudas en su aplicación, pues estos órganos no siempre cumplen su objetivo que, en nuestro caso, es especialmente el desarrollo del pueblo gitano.

-¿Qué ha significado para usted ser elegido vocal del Consejo?
Una oportunidad más para ejecutar con fuerza el trabajo en pro del pueblo gitano. Unir esfuerzos siempre es importante.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
Con ilusión.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
En Castilla y León están en vigor actuaciones como la erradicación del chabolismo, allí donde exista, y la masificación, con programas de realojo; la promoción y apoyo a la mujer gitana; las mediaciones…

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
La vivienda, el trabajo, la educación y la convivencia entre todos.

-Incluso un órgano asesor como este ha sido creado desde la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
Lo importante es que estos temas se tengan en cuenta no sólo en la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familia y Discapacidad sino en todas las Administraciones, Autonomías y Muni-cipios, y que en todas ellas se estudien y se solucionen.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
Relación de complementaridad. Esperamos que este Instituto de Cultura Gitana, conservando las costumbres y tradiciones gitanas y haciendo una buena tarea de recopilación de la cultura gitana –escrita y oral-, esté abierto a un análisis del mundo de hoy para que la vida del pueblo gitano avance sin perder su identidad.

 

Ricardo Hernández Jiménez,
representante de la Federación de
Asociaciones Gitanas de Navarra ‘Gaz Kaló’

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
 Es la primera vez que contamos con un órgano institucional de este tipo para el Pueblo Gitano. Es por ello que debemos alegrarnos y valorarlo de forma positiva, recordando que es un órgano de carácter consultivo, pero no por ello debemos restarle importancia, por que yo me hago una pregunta ¿cuando nos han consultado las instituciones a las entidades gitanas?

-¿Qué ha significado para usted ser elegido vocal del Consejo?
En primer lugar tengo que decir que mi entidad es quien tiene la vocalía y no yo, yo soy el titular que representa a la Federación de Asociaciones Gitanas de Navarra “Gaz Kaló”.
   Es un gran honor ser el titular que representa a mi entidad en el Consejo, sobre todo cuando recuerdo el proceso de mi elección como representante de “Gaz Kalo”. Fue en un junta extraordinaria donde se encontraban gitanos y gitanas del movimiento asociativo navarro con trayectorias más largas que la mía y sin embargo me eligieron a mí. Con satisfacción y gran responsabilidad  he adquirido este importante compromiso.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
No estaría nada mal que nos pusieran coche oficial, escoltas, y jet privado como a los ministros…, bromas aparte, como gitano que soy, con este nombramiento no sabría decir donde empieza y acaba el compromiso personal o el profesional y viceversa.
Espero que mi nombramiento junto al de los demás representantes contribuya de forma positiva al impulso y desarrollo del Consejo.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
Se acaba de constituir el Consejo, por lo cual las actuaciones previstas en relación a la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010 se irán viendo y aplicando a lo largo del periodo y vigencia del Plan.

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
Para mí las prioridades de trabajo serán aquellas que se decidan entre todas las personas que formamos parte del consejo, hay mucho por hacer, seguro que trabajo no nos va a faltar.

-Incluso un órgano asesor como éste ha sido creado desde la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
Lo malo o lo bueno que se ha realizado en temas gitanos en los últimos 25 años a nivel institucional ha salido de secretarías y consejerías de Servicios Sociales y Bienestar Social respectivamente, por lo cual en la medida en que vayamos teniendo menos “dependencia” a estas secretarías y consejerías, se dejará de relacionar lo gitano con los servicios sociales.
   A la vez, debemos reivindicar que otras instituciones y otros ministerios, como por ejemplo el de Cultura, tiendan puentes hacia la comunidad gitana, para juntos mejorar el desarrollo y la imagen social de la Comunidad gitana.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
Todas las acciones que se realicen entre ambas instituciones deberán sumar, complementar y multiplicar los beneficios en pro del Pueblo Gitano en particular y de la sociedad mayoritaria en general, por lo cual las dos instituciones deberían tener una relación y coordinación máxima.

 

Rosalía Vázquez Barrul,
presidenta de la Asociación de Mujeres Gitanas “Alboreá”

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
Muy positivo, pues ahora podemos trabajar desde dentro de las instituciones de una forma organizada, sistemática y autosostenible.

-¿Qué ha significado para usted ser elegida vocal del Consejo?
Para mí ha significado un reconocimiento a tantos años de trabajo como mujer y como gitana.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
Mis expectativas como gitana son que el pueblo gitano avance en su desarrollo, que se le reconozca como pueblo, que sea visible y que sean recursos humanos no solamente para el pueblo sino para la sociedad.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
El Consejo acaba de empezar y se están marcando las líneas de trabajo. De momento se han creado comisiones de trabajo en todas las áreas.
   Se actuará en las siguientes áreas: educación, vivienda, salud y bienestar social, empleo, cultura, justicia, cooperación internacional, coordinación interior, mujer y juventud, prensa y medios de comunicación.

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
Para mí, lo más importante es trabajar el tema de la educación, ya que es la herramienta principal para el desarrollo personal y colectivo de un pueblo, ya que es el problema central del cual derivan todos los demás.

-Incluso un órgano asesor como éste ha sido creado desde la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
En la medida en que tengamos una formación adecuada, cuando se eliminen los prejuicios existentes y se nos reconozca nuestra aportación cultural y como pueblo.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
Todo lo que se haga para gitanos debe de estar relacionado, y todos debemos contribuir a su desarrollo.

 

Beatriz Micaela Carrillo de los Reyes,
representante de la Federación Andaluza de Mujeres Gitanas Fakali

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
Como un acontecimiento histórico en el que se dota de voz a la comunidad gitana en las instituciones públicas. El gobierno ha impulsado el primer órgano en el que las organizaciones gitanas pueden actuar como asesores en las cuestiones relativas a nuestra comunidad. Este nuevo órgano consultivo surge como un lugar para la reflexión y la cooperación entre los representantes del movimiento asociativo gitano y la Administración Central.
   Es un medio que favorece la consecución del reconocimiento de los diferentes grupos y culturas que componen la sociedad de la actualidad y que permitirá que se lleven a cabo actuaciones y decisiones en pro del enriquecimiento de la diversidad; un elemento institucional que nos servirá para salvaguardar  la igualdad de oportunidades, la igualdad de trato, la igualdad de género y la no discriminación de la población gitana; en definitiva, es una herramienta donde las organizaciones, si sabemos aprovechar bien los instrumentos y velar por los intereses de la comunidad gitana en general, podremos impulsar un nuevo reto para la consecuención de nuestros objetivos. De ahí parte nuestra necesidad, como miembros, de apoyarlo y respaldarlo.

-¿Qué ha significado para usted ser elegida vocal del Consejo?
Para mí significa un compromiso por el que todos y todas debemos apostar en esta ardua tarea para conseguir los objetivos de lo que es un consejo consultivo.
   A la vez, una responsabilidad importante de saber aprovechar esta herramienta que el ministerio ha creado para mejorar los cauces de diálogo entres las organizaciones gitanas y de éstas con la administración.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
No hay ninguna diferencia entre lo profesional y lo personal puesto que, indudablemente, es doblemente satisfactorio tener las ideas y la conciencia clara de lo que puedo ofrecer sin pedir nada a cambio. No me he marcado un límite entre lo que se supone que sería mi obligación y lo que es mi vocación. Sé que debo contribuir a la mejora no sólo por mi condición gitana sino por mi convicción de ciudadanía, por ello creo fielmente en el desarrollo y progreso de nuestra sociedad, creo en el desarrollo y progreso de nuestra tierra y, sobretodo, creo fielmente en el desarrollo y progreso de mi gente.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
Se han realizado algunas propuestas, pero como nos encontramos en los inicios de este órgano consultivo  tan sólo podemos decir que están previstas varias acciones encaminadas a conocer la situación social y demográfica de la población gitana. Se tiene previsto la elaboración del  primer borrador del Plan, por lo que aún es precipitado adelantar actuaciones.

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
El compromiso, el consenso y el respeto a las decisiones que conjuntamente se adopten.

-Incluso un órgano asesor como este ha sido creado desde la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
Cuando lo deseable sería no tener que tener nada especial porque ello significaría que los gitanos hemos alcanzado nuestra condición de ciudadanos como el resto de los no gitanos.
   Ésta es una pregunta importante porque, efectivamente, en la medida que los temas gitanos salgan de este ámbito significará que los gitanos hemos alcanzado la igualdad a la que aspiramos.
   Sabemos que muchos dirigentes históricos gitanos se han dejado la piel en su lucha por este objetivo, tristemente el resultado de su trabajo ha sido infructuoso hasta ahora, y no por ello, los dirigentes gitanos y gitanas que hoy día tenemos la suerte de pertenecer a este consejo, vamos a cejar en nuestro empeño de que los temas gitanos sean tratados dentro de la administración desde una perspectiva más político-cultural que asistencial.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
Una relación estrecha y de colaboración mutua, que además la Constitución Española así lo consagra cuando alude a la participación entre a las administraciones públicas.

 

Jose Antonio Jiménez Jiménez,
representante de la Asociación Gitana de Asturias UNGA

-¿Cómo valora la creación de un órgano institucional de este tipo para el pueblo gitano?
Todos los órganos de participación son importantes en la medida que esta participación sea real y aporte mayor conocimiento a los temas que se tratan. La incorporación de los gitanos a la sociedad mayoritaria pasa por la participación, y no cabe duda de que en principio éste es un órgano participativo.

-¿Qué ha significado para usted ser elegido vocal del Consejo?
A nivel personal ha sido importante, primero por ser elegida la Asociación UNGA para el Consejo Estatal y mi sorpresa ha sido estar en la Comisión Permanente. No pensé que pudiera tener el apoyo que obtuve, con un aprobado de un 51% dado que conseguí 11 votos (la segunda más votada), siendo ésta una asociación pequeña y en un sitio tan alejado como es el Principado de Asturias.
   Mi asombro fue mayor todavía cuando asociaciones y entidades con grandes programas estatales y grandes presupuestos no consiguieron estar en la Comisión Permanente, si entendemos que estas votaciones de alguna manera marcan nuestra credibilidad, por lo que estas asociaciones y entidades deberían tomar nota y plantearse el porqué consiguieron tan pocos votos para la Comisión Permanente.

-¿Con qué expectativas personales toma el nombramiento?
Cuando formamos la Asociación UNGA en el año 1984, nunca se pensó en perspectivas personales sino colectivas. Desde ahí no tengo ninguna expectativa personal, puesto que la asociación que dirijo está impregnada por todos los lados de la colectividad.

-Uno de los principales objetivos del Consejo va a ser la aplicación del Plan de Desarrollo Gitano 2006-2010. ¿Qué actuaciones hay previstas para ello?
Hay que tener en cuenta que el Consejo esta recientemente constituido y será una decisión conjunta la que se tome en esta dirección. Creo que el tema es lo suficientemente importante como para lanzarse a hacer conjeturas que luego a lo mejor no tienen nada que ver con el resultado final, por lo tanto tendremos que esperar al desarrollo de la propia Comisión para hacer planteamientos en esta dirección.

-¿Cuáles deberían ser, para usted, las prioridades de trabajo?
Creo que mi pueblo tiene grandes carencias, y aunque en los últimos años hemos conseguido algunos avances, no es menos cierto que temas tan importantes como: la educación académica, la vivienda, la salud, el acceso al mundo laboral,... son temas que se deben tocar en las distintas comisiones, donde haciendo reflexiones y análisis de la situación nos puedan diseñar proyectos a corto, medio y largo plazo que corrijan estos desajustes. Por lo tanto, mi prioridad será el apoyo incondicional a las comisiones de trabajo que con este fin se constituyan.

-Incluso un órgano asesor como este ha sido creado desde la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad. ¿Cuándo los temas gitanos saldrán de esta área?
No cabe duda que lo deseable sería que este órgano estuviera en Presidencia, pero no es menos cierto que una parte muy importante del Pueblo Gitano tiene una situación precaria y nos guste o no esto depende de Trabajo y Asuntos Sociales, por lo cual aprovecho la ocasión para agradecer al Ministro de Trabajo la creación de este órgano, que estoy seguro que será bueno para el Pueblo Gitano.

-Hace pocos meses la Ministra de Cultura anunció la creación del Instituto de Cultura Gitana. ¿Qué relación debería haber entre las dos instituciones?
Yo creo que el Instituto de Cultura Gitana y el Consejo Asesor deberían trabajar juntos. El Instituto de Cultura pienso que debe tener unos cometidos que de alguna manera también los debería tener el Consejo Estatal, pero se debe respetar profundamente a las dos entidades, cada una en su lugar y colaborando conjuntamente por el bien del Pueblo Gitano. No tengo ninguna duda de que esto será así

 

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