1-15 de diciembre de 2005. Número 405

 

 

Unos 200 gitanos consiguen
empleo con el apoyo municipal

     1-15.12.2005 / Un total de 327 personas, de las que 208 eran gitanas, consiguieron un contrato laboral en el 2004 a través del proyecto Acceder, un programa de inserción laboral dirigido a la población gitana que lleva a cabo el Instituto Municipal de Servicios Sociales (IMSS) del Ayuntamiento de Badajoz, coordinado por la Fundación Secretariado Gitano.
   Este proyecto, en el que se prestó asistencia a 634 usuarios, —292 hombres y 411 mujeres—, se incluye en el Programa de Desarrollo Gitano, que atiende a este colectivo desde diferentes ámbitos, como en la prevención y erradicación del absentismo escolar, un problema que afecta al 30% de los niños gitanos que viven en la ciudad.
   A pesar de ello, desde este programa de intervención se ha conseguido reducir entre un 8% y un 10% el absentismo en primaria y cerca de un 5% en Secundaria, según anunció el coordinador del Programa, Víctor del Prado, que compareció junto a la concejala de Servicios Sociales, Cristina Herrera, y una de las mediadoras sociales, Emilia Vázquez. Para ello se ha trabajado con 162 familias y se han realizado 300 visitas domiciliarias.
   Cristina Herrera aseguró que a través de este Programa se llega a la práctica totalidad de la población gitana de la ciudad. “No hay ninguna familia gitana que desconozca los recursos que tiene a su disposición y dónde debe acudir para solicitar alguno de ellos”, señaló. (De Guadalupe Leitón. El Periódico Extremadura)

 

Un zurcido de culturas

     1-15.12.2005 / Once mujeres, siete gitanas y cinco payas, están aprendiendo a coser a través de un programa de formación del Plan Gitano de Verín.
   El objetivo es la integración y brindarles un oficio. Las ‘alumnas’ se dejan la vista en la máquina de costura y en la aguja mientras la profesora se afana en impartir la clase de confección. Para algunas de ellas supone iniciarse en el mundo textil, aunque otras repiten la experiencia, desarrollada en años anteriores. De hecho, la profesora, Elvira Santamarina, señala hacia una esquina del aula, donde permanecen apiladas un gran número de batas y fundas de trabajo confeccionadas el año pasado y recuerda que tenían previsto poner en marcha “una iniciativa para la venta de ropa como monos y batas para el hospital y otros centros con la ayuda del Concello, pero surgieron dificultades” y de momento la ropa está ahí parada. “Esperamos que este año podamos retomar de alguna forma el proyecto pues sería muy interesante para las mujeres”, añade.
   Mientras, las mujeres gitanas no disimulan su ilusión. “La costura nos apasiona porque las mujeres gitanas somos lucidas y presumidas. Nos gusta hacernos nuestra propia ropa, sobre todo las faldas largas, que no se encuentran fácilmente en las tiendas y que llevamos con tanto orgullo porque son propias de nuestra cultura”. Aunque también realizan otras prendas como blusas y ropa para niños.
   Lo que más cuesta son las divisiones matemáticas que es necesario realizar para seguir los patrones y el corte. Y es que la mayoría no sabe leer ni escribir. Pero lo más satisfactorio, dice la profesora, es cuando terminan la prenda y la lucen, cuando las ves por la calle y te enseñan la prenda puesta”.
   Para las mujeres payas y gitanas cada vez hay menos barreras y más respecto entre ambas culturas. “Prueba de ello es que en el curso nos llevamos estupendamente. Aquí aprendemos las unas de las otras”, coinciden payas y gitanas. Y señalan que lo ideal es que después del aprendizaje puedan llegar a vender la ropa. (De Susana Prieto. La Región)

 

La Generalitat prepara un plan para
integrar a los gitanos de la Eurjopa del Este

     1-15.12.2005 / La población gitana procedente de los países de la Europa del Este empezó a llegar a España en 1999 con la finalidad de conseguir dinero para regresar a su país. Sin embargo, su presencia no ha disminuido con el paso de los años y en Cataluña viven algo más de 500 familias. La mayoría de estos ciudadanos, organizados en comunidades muy cerradas, bordea los umbrales de pobreza y no se han integrado en la sociedad.
   Vista la situación y los problemas que podría conllevar, la Generalitat pondrá en marcha un plan para normalizar la situación de los gitanos del Este. El principal objetivo es mejorar las políticas de integración de estos inmigrantes y, a su vez, aumentar el control de los que llegan sin papeles y perseguir la delincuencia con rigor.
   Antes de llevar a cabo este plan, la Generalitat encargó un estudio para conocer la situación. El informe, presentado a finales de septiembre, concluyó que la mayoría de los inmigrantes gitanos son de nacionalidad rumana, unos 1.400 según las estimaciones. La mayoría se reparte entre Badalona, Barcelona, Tortosa, Tarragona, Sabadell y l’Hospitalet de Llobregat, aunque también hay en Valls, Deltebre, Amposta, Tàrrega, Mollet, y Sitges. La mayoría se encuentran en situación irregular y dependen de la mendicidad para sobrevivir.
   Otro de los puntos del estudio es el análisis de la situación de los menores que, en muchos casos, no reciben educación y caen en la delincuencia. Según Anna Simó, consellera de Benestar i Família, éste será uno de los problemas a superar en el plan. Simó remarcó la importancia de “los pactos y el trabajo con las familias” para conseguir la “escolarización de los menores”. También recordó que la Generalitat “tomará medidas” con las familias que cuenten con menores reincidentes y asumirá la tutela de los niños en los casos más graves.
   Simó insistió en que el nuevo plan se ha de llevar a cabo “con la coordinación de todas las instituciones y organismos implicados”. (De Terra.es)

 

Soraya Motos, autora de "Jani y la luna" y otros cuentos:
"Ya no vivimos en el campo,
pero hay cosas que hay que recordar"

     1-15.12.2005 / Antes de decir que es escritora y acaba de publicar su primer libro de cuentos en tres idiomas, Soraya Motos (Bermeo, 1969) advierte de que es hija de una familia gitana, la mayor de seis hermanos que dejó de ir a la escuela para cuidar al resto de la prole cuando sus padres se iban a trabajar a los mercadillos. “No esperéis de mí palabras muy intelectuales”, dice. A los seis cuentos que componen su libro ‘Jani y la luna’, editado por la asociación cultural gitana Kale Dor Kayiko con el apoyo de la Diputación de Vizcaya, Motos ha llevado las viejas historias que le contaba su abuela y las tradiciones heredadas de su gente “para que quien las lea conozca la cultura gitana y para que se introduzca en las escuelas”.
   ‘Jani y la luna’ fue escrito en castellano y ha sido traducido al euskera y al romaní o kalò, la lengua de los gitanos españoles. Motos ha llevado a los relatos los valores de su etnia. La importancia de la unidad de la familia –esa gran familia que se extiende a varias generaciones de primos y tíos-, las profesiones tradicionales y las bodas son los asuntos que se suceden por las páginas del libro. Sin embargo, Motos también se ha acercado a otras realidades, como en el cuento que narra la historia de una niña que quiere estudiar para superar el destino y llega a ser maestra o la de un chaval que es acusado de un delito que cometió un niño payo. Y al final del cuento, todo se aclara y el culpable y el inocente se hacen amigos. “Sólo quiero que quien lo lea sienta la misma ternura que yo sentí al escribir los cuentos”, señalaba la autora en la presentación de su obra.
   Son también, dice la autora, lecturas para que los gitanos no olviden dónde están sus raíces. “La vida de los gitanos ha cambiado mucho. Ya estamos asentados y no vivimos  en el campo, pero hay cosas que hay que recordar”.
   Morena, con los ojos muy grandes y el pelo azabache hasta la cintura, la joven reside en Bilbao, está casada y es madre de dos hijas, de 10 y 14 años, sus mejores lectoras. Cuenta que empezó a escribir de niña, cuando se acercaba por las tardes a la Atalaya, en Bermeo, a contemplar el horizonte. Plasmaba en el papel las “cosas que ocupaban” su mente y su corazón, recuerda, y las cosas de “gitanos de antes” que le contaba la ‘yaya’.
   Koro Navarro, premio Euskadi de Traducción 2003, ha sido la responsable de verter al euskera los relatos. Navarro optó por llamar ‘mama’ y ‘papa’ a los padres también en euskera, y jugar con el ‘tú’ y el ‘usted’ de los códigos gitanos para “no perder el color” de los cuentos. “No es una traducción difícil porque es un mundo gitano, pero universal”, explica la traductora.
   Motos sigue escribiendo y tiene más historias preparadas sobre el mundo de su etnia. En su próximo libro quiere hablar de las diferencias entre los gitanos rumanos y los españoles, y de su gran obsesión: las mujeres gitanas que rompen barreras estudiando y preparándose para un futuro mejor. (Eva Larrauri. El País)

  

Entrevista a Lívia Járóka y Viktória Mohácsi,
las dos eurodiputadas gitanas:

"La única esperanza para
los gitanos es la Unión Europea"

     1-15.12.2005 / Con la ampliación de la UE entraron en el Parlamento Europeo nuevas caras con nuevas ideas. Entre ellas se encuentran dos eurodiputadas húngaras que pertenecen a la minoría romaní. En una entrevista con la “European Monitoring Centre on Racism and Xenophobia” (EUMC), Lívia Járóka (Partido Popular Europeo/Demócratas Europeos) y Viktória Mohácsi (Alianza de Liberales y Demócratas por Europa) explican cómo piensan presentar la cuestión gitana en el orden del día de la política de la UE. Ya han logrado un éxito. El 28 de abril de 2005 el Parlamento Europeo adoptó su primera resolución sobre la situación de los gitanos en la UE ampliada. Livia Járóka y Viktória Mohácsi estuvieron entre los iniciadores.

-En tanto que las dos únicas representantes gitanas, son una especie bastante rara entre los 732 eurodiputados. ¿Cómo ha sido su experiencia los primeros meses aquí en Bruselas y Estrasburgo?
LJ: Al principio fui muy ingenua de pensar que —como es un tema paneuropeo tan importante— todas las miembros de los partidos políticos serían sensibles con los temas gitanos y estarían muy interesados en ellos. Pero me encontré con que el debate sobre los romà hacía 10 años que duraba sin ideas nuevas, muy poca aportación por la parte gitana y cooperación poco significativa con las organizaciones de derechos civiles. Los políticos no trataban los temas gitanos sistemáticamente, sino como un tema con gancho ad hoc que a veces atrae el interés de los medios de comunicación. El auténtico trabajo quedaba por hacer —como el de definir una estrategia global y el de establecer el orden del día de los gitanos para los futuros 10 años en la Unión Europea. Así que, antes de nada, tuve que percatarme de que el progreso sería lento y de que el cambio positivo no llegaría con facilidad.
VM: Yo he venido al Parlamento porque no estoy satisfecha con cómo se trata la cuestión gitana en la UE. Me gustaría ejercer presión en la Comisión, en las diferentes instituciones y en el ámbito político aquí en el Parlamento Europeo. La UE tiene que actuar contra las aulas segregadas, la discriminación en el trabajo, los guetos de las comunidades gitanas, y garantizar que el sistema legal proteja a todo el mundo incluyendo a las personas gitanas. Después de varios meses en el Parlamento, pienso que avanzamos en la dirección correcta. Al principio, los colegas del grupo ALDE pensaban que yo llegaba aquí con un nuevo tema en competencia con el resto de cuestiones importantes – derechos humanos, libertad económica y justicia social. Pero ahora han entendido que la cuestión gitana forma parte de todo ello. He oído a personas decir que estaban avergonzadas por no haber tenido en cuenta los temas gitanos en anteriores declaraciones, resoluciones o informes.

-¿Cuáles son algunas de las prioridades de la Unión Europea y de los Estados miembro para tratar la discriminación contra los romà?
LJ: Para mí el tema más urgente es la segregación educativa, de la que se encarga Viktória. Segundo, la discriminación en las instituciones sanitarias y la falta de acceso a la sanidad se están sumando a la mala situación socioeconómica de los romà. La tercera área es el empleo, donde ni siquiera es una cuestión de segregación, pues básicamente los gitanos no tienen empleos en absoluto. Y finalmente los que socava cualquier tipo de asociación entre los romà y la mayoría de la sociedad es la falta de condiciones de vida adecuadas. Entre un 40-50% de los romà todavía viven en áreas totalmente segregadas también en Europa occidental. Viven en campamentos gitanos sin agua, electricidad, gas, sin doctores y sin policía.
VM: Tal y como ha mencionado Lívia mi prioridad principal – la segregación educativa, puedo añadir la esterilización forzada de mujeres gitanas que es un tema muy preocupante ahora mismo. Estas actuaciones están bastante desatendidas a causa de la dificultad de demostrar la motivación racista y a veces el crimen en sí mismo. El personal médico niega el hecho de que la esterilización se haya realizado sin consentimiento. Es muy difícil llevar este caso a los tribunales.

-La discriminación contra los romà y la necesidad de mejorar la situación de los romà a menudo se citan como retos para los ‘nuevos’ Estados miembro, algo menos para los ‘viejos’ UE-15. ¿La división entre Europa del Este y Europa Occidental tiene justificación?
LJ: Ciertamente no. Además de muchos otros malentendidos, este es uno de los temas que considero difíciles de desmitificar. La necesidad de tratar la cuestión gitana no está limitada a Europa del Este. Por ejemplo, Grecia, España y Portugal se han estado enfrentando al mismo tema. En general, todos los Estados miembro son muy reacios a que se les inquiera sobre cuestiones gitanas.
VM: La diferencia es que  en los nuevos Estados miembro hay más ONGs y organizaciones de derechos humanos  que se dedican a los derechos de los gitanos. Es por este motivo que oímos con más frecuencia testimonios sobre la brutalidad policial, las chabolas, la falta de acceso a la sanidad o la segregación en la educación y sobre otros campos desde los países de Europa del Este. Sin embargo, existen casos de este tipo de discriminación en todos los países de la UE.

-¿Qué instrumentos políticos consideran ustedes que son eficaces para mejorar la situación de los romà?
VM: Los legisladores de los gobiernos de los Estados miembro empezaron a desarrollar políticas dirigidas a los gitanos que consistían  de proyectos puntuales. Por ejemplo, en ciertas áreas en las que el desempleo entre los gitanos alcanza el 90%, ellos implementan programas de formación o un proyecto de generación de ingresos. Pero normalmente los proyectos —aunque caros— no tienen un efecto duradero. Al final del proyecto, sigue sin haber empleos y la situación económica permanece igual. Por esto, según mi opinión, lo que reporta resultados sostenibles es una política eficaz de no-discriminación. El mejor planteamiento es garantizar un trato igualitario para las personas gitanas que buscan empleo. Debemos alejarnos del concepto de ‘programas o proyectos especiales’ y hacer que la antidiscriminación sea la base de la legislación. Creo firmemente que las raíces de los problemas a los que se enfrentan los gitanos hoy en día son un sentimiento antigitano y una discriminación generalizada. Sólo podemos esperar una mejor situación después de haber combatido la discriminación con eficacia.
LJ: Las medidas y políticas generales para mejorar la educación, el empleo, las condiciones de vida y sanitarias son todas ellas extremadamente relevantes para los romà. Una vez consideremos los temas gitanos como cuestiones socioeconómicas generales, estaremos preparados para integrar los temas gitanos en los planteamientos políticos. La cultura y la identidad son temas gitanos que se pueden tratar con un planteamiento dirigido. Sin embargo, su situación socioeconómica  debe entrar a formar parte de políticas integradas.
VM: Mi experiencia me dice que los gobiernos a menudo desarrollan programas que al final en realidad no benefician a las comunidades gitanas.  Por ejemplo, en Hungría en el período anterior a su entrada en la UE los proyectos PHARE presumiblemente tenían por objetivo disminuir el número de niños gitanos de la educación especial. Sin embargo, la política de ‘proyectos de mejor práctica’ demostraron ser una pérdida de dinero y conllevaron una mayor segregación de niños gitanos en ‘escuelas de necesidades especiales’, básicamente instituciones para discapacitados mentales. Tenemos que cambiar el planteamiento y en su lugar garantizar que los romà tengan un acceso igualitario al sistema educativo normal. Creo que sólo necesitamos programas dirigidos para dar a los gitanos acceso a servicios integrados. Desde mi punto de vista, una intervención dirigida es: volver a examinar a los niños gitanos que se han enviado a escuelas de necesidades especiales, proporcionar apoyo económico extra por cápita e introducir reformas legales. En otras palabras, necesitamos una política de acción dirigida que se base en el concepto de antidiscriminación. Si las prácticas discriminatorias no se permiten, entonces los niños gitanos tendrán un acceso natural a la educación de calidad.
-¿Está diciendo que no sabemos lo suficiente sobre la situación de los romà y que por esto no logramos desarrollar respuestas eficaces para luchar contra su discriminación y exclusión social?
VM: No creo que el desconocimiento sea el tema clave. La sociedad debe aprender a no discriminar, a abstenerse de acciones racistas. Las leyes deben reforzar la antidiscriminación y castigar estas acciones, en escuelas, en el lugar de trabajo o en otras esferas de la vida pública.
LJ: Los legisladores de Europa generalmente no son conscientes de la situación real de los romà. La mayoría tienen imágenes estereotipadas que no reflejan la realidad.  Me ha decepcionado ver que existe poca voluntad política para entender realmente las dificultades a las que se enfrentan los romà. Los políticos están dispuestos a aceptar imágenes exóticas de ‘gipsys’. Les encanta tratar el tema cuando se trata de cultura pero no logran ayudar a crear una verdadera comprensión de lo que significa ser un gitano en la Europa de 2005. Los pocos conocimientos científicos fiables y datos que tenemos no son lo suficientemente consistentes para rectificar todos aquellos estereotipos que han estado circulando en la política y en la vida diaria en el pasado. No podemos decir si la discriminación positiva, la integración o los trabajos dirigidos. No logramos ver lo enorme separación entre la ambición y la realidad; que por ejemplo una ley de antidiscriminación no significa automáticamente que los gitanos ya no estarían discriminados. La Comisión tampoco ha conseguido decir a los Estados miembro que la implementación es mucho más importante que redactar una ley.
VM: La propia Directiva de Igualdad Racial no es demasiado detallada. Al principio algunos Estados miembro sostuvieron que su constitución ya era suficiente para garantizar la igualdad. Pero estas constituciones han existido durante muchos años también en los nuevos Estados miembro, y todavía hay discriminación. Por esto tenemos que vigilar la implementación cuidadosamente. Por ejemplo, las Entidades por la Igualdad deben asumir casos de discriminación, tomar decisiones visibles y firmes de las quejas y proteger los derechos del pueblo gitano y de otros.

-¿Hay alguna esperanza?
LJ: Sí, si hay un empuje más fuerte para una política de antidiscriminación adecuada para los romà en áreas como la educación, el empleo, la vivienda y la sanidad. Ahora mismo esto no tiene lugar porque hay demasiada poca información en el ámbito europeo, aparte de algunas ONGs y quizá de nosotras dos como diputadas.  Lo que nos gustaría ver a largo plazo es: más empleo para los romà en el contexto de la estrategia de Lisboa; no-discriminación en el lugar de trabajo; escuelas no segregadas; organizaciones fuertes de derechos civiles; ayuda de los gobiernos; y un control adecuado de los Estados miembro por parte de la Comisión. Por ahora, todo esto sigue siendo una ilusión porque hay demasiado poco interés continuado y debate sobre el tema.
VM: La única esperanza para el pueblo romanò europeo es la Unión Europea, pues han renunciado a la ayuda de sus gobiernos nacionales. Una reciente encuesta realizada en Hungría preguntaba si se sentían ciudadanos húngaros o ciudadanos europeos. Según las encuestas las personas gitanas se sienten europeas. Los romà perdieron la confianza en los gobiernos nacionales después de haber experimentado su fracaso con demasiada frecuencia. En el presente los romà siguen estando discriminados a diario y en todas las esferas de la vida. Yo estoy aquí para intentar que no sea una causa perdida y para que los romà disfruten de su condición de ciudadanos europeos y para que estén orgullosos de ello. (Entrevista publicada en Equal Voices, nº16)

 

Un foro de convivencia

     1-15.12.2005 / La Universidad Politécnica de Valencia acogió las XXV Jornadas de Enseñantes con Gitanos, en las que se abordó temas relacionados con la educación e intervención social con la comunidad gitana. Las jornadas, celebradas entre el 3 y el 6 de septiembre, reunieron a los especialistas más importantes en el tema gitano y que, a lo largo de estos 25 años, han acompañado a la Asociación de Enseñantes con Gitanos, que en esta edición organizó el evento con la colaboración de la asociación valenciana Alhora Khetanes.
   En esta ocasión contaron con 250 participantes de todo el Estado, entre los cuales había todo tipo de personas que trabajan en la promoción del pueblo gitano y otras diversidades culturales, como profesores de todos los niveles educativos, trabajadores y educadores sociales, mediadores interculturales, sociólogos, antropólogos, técnicos de las administraciones, etc.
   Entre los temas tratados destacaron la participación política de los gitanos, el asociacionismo en las mujeres gitanas, los vínculos entre esta etnia y el flamenco o la relación entre minorías étnicas, exclusión y educación. Y entre los ponentes destacaron nombres como los de Teresa San Román, Catedrática de Antropología Social de la UAB; Jean-Pierre Liégeois, director durante 25 años del Centro de Investigaciones Gitanas de la Universidad René Descartes de París; Teresa Freixes, Catedrática de Derecho Constitucional de la UAB y Catedrática Jean Monnet de Derecho Constitucional europeo; Carmen Santiago, abogada y consultora del Consejo de Europa; Francesc Carbonell, pedagogo; Juan de Dios Ramírez-Heredia, presidente de la Unión Romaní; o Nicolás Jiménez, sociólogo y vicesecretario de Alianza Romaní (ARO).
   Las Jornadas de Enseñantes con Gitanos tienen una triple función: formativa, gracias a las ponencias, mesas redondas, exposiciones y trabajo en grupos que permiten la participación y opinión de todos los asistentes;  de promoción de la presencia pública, a través de la publicación de sus trabajos y reivindicaciones; y organizativa, ya que en las Jornadas se celebra también la Asamblea General de la asociación con el fin de evaluar el trabajo del año, así como proponer y orientar las actividades futuras.
   La Asociación de Enseñantes con Gitanos es una Asociación no gubernamental que cuenta con miembros gitanos y no gitanos y que durante 25 años se ha constituido como un foro independiente de debate y formación sobre los temas educativos y culturales, así como sociales y económicos del colectivo gitano. Evitando, en general, las políticas educativas y sociales específicas para lo gitano, y defendiendo una idea de pedagogía y sociedad intercultural donde las culturas del Estado, entre ellas la gitana, y las culturas de los extranjeros que van llegando, tengan un tratamiento respetuoso y lo más igualitariamente posible dentro del sistema educativo y social.

 

 

 

 

16-31 de diciembre de 2005. Número 406

 

La Rueda y el Sol

     16-31.12.2005 / El pasado mes de septiembre se abrió un curso especial para jóvenes talentos gitanos en la Escuela de Teatro “Schukin” de Moscú, proyecto que se está realizando por iniciativa de Nikolay Slichenko, actor y director de “Romen”, la única compañía teatral gitana del mundo.
   Ha habido varios motivos para lanzar este proyecto: “Romen”, que va a celebrar su 75º aniversario el próximo año, se encuentra hoy en un estado deplorable por falta de sangre nueva en la compañía, aparte de que la situación general de la cultura gitana en la Rusia moderna suscita bastante preocupación.
   Nadie conoce a ciencia cierta cuándo los gitanos aparecieron en Rusia pero es sabido que los rusos acogieron a este pueblo nómada con benevolencia y curiosidad. Al alma rusa, acostumbrada al invierno, le cayó bien el apasionado temperamento gitano. La primera persona que consiguió parar a los nómadas en su carrera perpetua, hace 227 años, fue el conde Orlov-Chesmensky, un melómano que decidió crear en su hacienda un coro de siervos gitanos,  colocando al frente de este conjunto musical a un tal Ivan Sokolov, un gitano asimilado en Rusia. El repertorio del coro incluía las canciones tradicionales rusas, pero los gitanos las entonaban con tanta hermosura y tanta pasión que al poco tiempo ganaron popularidad en toda Rusia.
   El poeta Alexander Pushkin fue el primero en imponer la moda de lo gitano entre el público culto. Su genial poema “Los gitanos” introdujo el espíritu de la libertad bohemia en la mentalidad de los rusos. A partir de Pushkin, los gitanos pasaron a ser parte orgánica de Rusia.

Grandeza en la improvisación
Las gitanas son las mejores intérpretes de la danza del vientre en Turquía, del flamenco en España, y de la romanza en Rusia. Las canciones gitanas en este país, en realidad, se sustentan sobre la melodía rusa. Incluso aquellas que son cantadas en romanò, son obras de los compositores Aliabiev, Vallamov, Gurilev con letra de Derzhavin, Fet, Koltsov, Apujtin o el mismo Pushkin, como es el caso de la famosa romanza “El chal negro”.
   Las melodías rusas, gracias a un dramatismo exclusivo de la interpretación, han acabado por integrarse en el universo gitano, que es un mundo de la antigua tribu nómada de magos y jinetes. Lamentablemente, la sabiduría gitana es de carácter espontáneo y verbal porque los gitanos no tienen alfabeto propio en el sentido estricto de esta palabra. Suelen escribir en el idioma de aquellos pueblos con los que conviven. Su Biblia no está escrita hasta la fecha, si descontamos la magnífica recopilación de cuentos gitanos que no han tenido a su Homero.
   La creación del Teatro-Estudio Indo-Romano en Moscú, en el año 1931, fue una de las pocas decisiones acertadas del régimen soviético. Todo se había pensado como una acción estrictamente política pero los aristócratas del teatro ruso -famosos actores y directores de MHAT Vasily Kachalov, Ivan Moskvin y Ala Tarasova- tomaron a los “bárbaros” bajo tutela. Alexey Jmelev, uno de los actores favoritos de Stalin, hasta se casó con Layla Chernaya, la estrella del espectáculo gitano. El papel decisivo lo jugó Mijaíl Yanshin, quien puso en escena dos obras de Lorca, “Bodas de sangre” y “La zapatera prodigiosa”, con los intérpretes de aquella compañía novel.
   Era un milagro: los gitanos supieron asimilar el método Stanislavsky, del tratamiento del personaje y compenetración con el papel, demostrando ser muy orgánicos en el escenario. Fue así como una de las principales capitales del teatro mundial tuvo una compañía de identidad tan original.

Romen en crisis
A día de hoy, “Romen” está atravesando por una crisis. Es una compañía fuera de moda y a la que le falta una inyección de sangre nueva.
   En una reciente rueda de prensa, Nikolay Slichenko recordó un episodio bastante amargo: uno de los principales actores del elenco le avisó que no podría estar en el ensayo general del día siguiente porque no tenía con qué pagar el billete de metro.
   No obstante, se han dado ya los primeros pasos hacia la resurrección del teatro. Se han matriculado los primeros veinte alumnos en el nuevo estudio. Desde hace varios años funciona la Fundación para la Cultura Gitana, adjunta a la presidencia de Rusia. Según el censo de 2002, en Rusia residen 180.000 gitanos, aunque algunas asociaciones mencionan la cifra de más de un millón de personas. Las encuestas del VTsIOM, Centro ruso de estudios de opinión pública, demuestran que la actitud hacia los gitanos es cuatro veces más tolerante que en relación con los chechenos, aunque existe obviamente cierto rechazo. No todos aceptan la vida alegre, vehemente y osada de este pueblo seminómada.
      Un ejemplo para todos los países que tienen población gitana es la pequeña Finlandia, la cual ha introducido la regla siguiente: si en un colegio estudian al menos dos o tres niños gitanos, varias clases semanales se imparten obligatoriamente en su idioma natal.

Anatoly Korolev, comentarista de RIA “Novosti”.

 

Adela Gabarri: “A los gitanos sólo nos quieren
alquilar pisos ruinosos y llenos de ratas”

     16-31.12.2005 / Aprendió a leer y a escribir después de tener a sus cinco hijos. Aquellas clases empezaban tras una larga faena en una pequeña casa de León en la que había muchas bocas que alimentar y pocas comodidades. Por las noches, cogía su manual de ortografía y se sentaba en el pupitre con los ojos bien abiertos. No se quería perder ni un solo detalle, ni una sola coma. En aquellos viejos bancos de madera se dio cuenta de que su pueblo “podía vivir mejor de lo que vivía”. A Adela Gabarri, presidenta de la Asociación Gitana de Gijón, le hubiera gustado ser abogada para defender a su comunidad, pero su vida fue por otros caminos. Desde hace cinco años hace casi lo mismo, pero sin toga. La educación, la vivienda y el acceso al mercado laboral son sus principales caballos de batalla.
   -La escuela cambió su forma de ver las cosas.
   -Siempre fui una persona con muchas inquietudes, pero con pocos recursos. Las clases en León me ayudaron a darme cuenta de que mi pueblo podía vivir mejor de lo que vivía. Yo quería ser una persona con futuro, aunque fuera gitana, por eso peleo cada día para que los míos salgan adelante.
   -¿Cómo era la comunidad gitana en Gijón por aquel entonces?
   -Estaban muy atrasados porque nunca habían tenido oportunidades. Me alarmó especialmente la situación de la mujer. Me daba cuenta de que muchas de ellas podrían tener un futuro prometedor, pero no las dejaban progresar. La tradición y el color de la piel pesaban mucho, incluso hoy día.
   -¿Qué ha cambiado en estos años?
   -Han cambiado muchas cosas, pero no las suficientes. Nuestros principales problemas siguen siendo la vivienda, la educación y el acceso al mercado laboral. Cada vez llegan más gitanos a Gijón de toda Asturias y León a probar suerte, hartos de vivir toda su vida en chabolas miserables. Les cuesta mucho encontrar trabajo porque no tienen estudios, pero encontrar un piso digno es más difícil todavía.
   -¿Por la falta de recursos?
   -No sólo por eso. Los dueños de los pisos y las agencias inmobiliarias nos discriminan a la hora de alquilar una vivienda, así que la gente se tiene que agarrar a lo que puede. Muchos gitanos de Gijón viven en edificios ruinosos, sobre todo en Jove. Hay personas que creen que son ocupas, pero lo cierto es que están pagando un alquiler de hasta 200 euros para vivir rodeados de ratas. A los gitanos sólo nos quieren alquilar pisos ruinosos o llenos de ratas. Conozco a una abuela que duerme por el día para asegurarse por la noche de que las ratas no muerden a su nieto. De eso no tiene culpa el gitano.
   -¿Nadie denuncia esa situación?
   -La gente tiene miedo a denunciar y por eso se conforman con tener un techo bajo el que dormir. El Ayuntamiento debería controlar en qué condiciones están esos inmuebles, porque las consecuencias las paga la gente.
   -¿Por qué cree que la gente no quiere alquilarle el piso a un gitano?
   -Nos meten a todos en el mismo saco. Hay personas que no son como tienen que ser, pero también hay payos que... Es muy difícil pasar de vivir en una chabola a un piso. Cuando yo llegué a Gijón, hace 27 años, me sentí como un pájaro enjaulado. Al principio, los vecinos me miraban con recelo, pero ahora saben que Adela es una buena persona y que sabe vivir en comunidad.
   -¿Qué se podría hacer para que ese cambio de vida no resultara tan traumático como dice?
   -Hay que ir poco a poco, subiendo todos los escalones sin saltarse ni uno. Lo ideal sería que hubiese recursos para que el proceso fuera gradual y que estuviese tutelado por profesionales que ayudasen a estas personas a adaptarse a su nueva situación, Como no hay dinero, en la asociación intentamos apoyar en todos los sentidos a los que dejan la chabola.
   -¿Sienten también el rechazo a la hora de buscar un empleo?
   -Algunos payos no se fían de nosotros ni para fregar. Hay muy pocos gitanos con formación, así que la mayoría se dedica al mercado. La educación es el único camino para conseguir que esta situación cambie. Espero que mis nietos puedan ser alguien cuando sean mayores.
   -¿Tienen problemas en el colegio?
   -Muchos de ellos están aislados en su clase e infravalorados por sus compañeros y profesores. Además, no te admiten a los niños ni en colegios privados ni en concertados. Intenté que mi nieta fuera a una escuela de pago, pero al ser sus padres evangélicos, no la aceptaron. Estoy segura de que si va una “payina” y dice que es evangélica o budista no pasa nada.
   -¿Se sienten incomprendidos?
   -Fuimos un pueblo conformista, que amaba la libertad y la naturaleza. Eso puede ser difícil de entender, pero las cosas han cambiado y la burra y el carro han pasado a la historia. Los prejuicios son fruto de la ignorancia. (De R. Lanero. El Comercio Digital)

 

“Los payos y gitanos mirandeses tienen que luchar por conocerse”

     16-31.12.2005 / Pisa asegura que todos los niños de su comunidad se encuentran actualmente escolarizados en la ciudad. Destaca de su pueblo la “Honradez, formalidad, respeto y colaboración”, así como el amor hacia sus mayores.
   La comunidad gitana supone el dos por ciento de la población mirandesa y, sin embargo, poco o nada se sabe sobre ella. Por eso nació en 1992 la Asociación de Promoción Gitana, que ahora tiene entre sus retos darse a conocer, apoyar a Miranda y colaborar con la ciudad. Y es que su presidente, José Pisa, está dispuesto a romper tabúes y mostrar sus múltiples virtudes a todos.
   -¿En qué líneas se está trabajando ahora en la asociación?
   -Somos los grandes desconocidos y siempre salimos a la luz pública por la parte negativa. Arrastramos el sanbenito de la palabra gitano como algo negativo y precisamente por ello tratamos de dar a conocer nuestras costumbres.
   -Los jóvenes son una pieza clave de sus acciones.
   -Tratamos de apoyar mucho a nuestra juventud porque es fundamental que se escolaricen y que se formen para que el día de mañana puedan conseguir lo que nosotros no pudimos.
   -¿Están los padres gitanos mentalizados de ello?
   -Es un objetivo a largo plazo que conlleva el apoyo y comprensión de todos. La mayoría de los padres son analfabetos y no disfrutan de saber lo que es una buena educación y por lo tanto no se lo inculcan a sus niños.
   -¿Se ha conseguido algo ya a corto plazo?
   -Hemos conseguido algo muy importante que en pocos sitios se ha logrado: la escolarización total del pueblo gitano. Hay algunas familias que se desentienden, y sobre todo las niñas no acaban el curso escolar. Estamos haciendo ver a los padres que los oficios que desempeñaban los gitanos han desaparecido y que hay que buscarse la vida a base de estudiar para tener las mismas armas que el resto para acceder a un puesto de trabajo.

Respeto mutuo
   -¿Cree que el pueblo gitano está integrado en la sociedad?
   -No me gusta la palabra integración,  prefiero hablar de convivencia. El pueblo gitano y el payo han de convivir manteniendo sus costumbres y sus formas de ser, sin que nadie nos discrimine por ello. Hay que luchar por el respeto mutuo y dialogar.
   -¿Cree que falta diálogo?
   -La inmensa mayoría de la comunidad gitana de Miranda está integrada en su sociedad, pero creo que tenemos que conocernos más los unos a los otros, abrir nuestras puertas y comunicarnos, darnos margen para hablar.
   -Miranda, ¿es racista?
   -La palabra gitano discrimina mucho y tenemos un sanbenito encima contra el que tenemos que luchar. No somos comprendidos. Hay actos puntuales de una persona muy negativos que se tiende a generalizar al resto de la comunidad. Y ése es el mayor defecto que tienen los payos.
   -Y para usted, ¿qué significa ser gitano?
   -Honradez, formalidad, respeto, colaboración... Dentro de la comunidad gitana el que no reúne estas características se le considera no gitano. Ser un verdadero gitano es muy difícil hoy en día.
   -Con frecuencia se habla de la figura del “patriarca” dentro de su comunidad.
   -Nosotros lo llamamos hombre de respeto y para serlo hace falta reunir muchas cualidades. Esta figura está para resolver problemas internos y generalmente no hay uno para toda la comunidad, sino que va por familias.
   -Se habla mucho de sus leyes, ¿hay diferencias entre las del mundo payo y gitano?
   -Hay diferencias de comportamientos. Las leyes están establecidas por la Constitución y son iguales para todos. Yo no conduzco sin carné ni hago ruido para molestar a los vecinos. Pero como gitanos tenemos otras normas que respetar entre nosotros.
   -Dicen que es la comunidad más alegre.
   -El fundamento de la familia para el gitano es el más grande. Cuando consigues estar con las personas que quieres no hay mayor satisfacción en el mundo y esos momentos hay que aprovecharlos. Tal vez la diferencia sea ésa, que aprovechamos más el momento.
   -Pero eso tendrá su lado negativo.
   -El aprovechar al máximo el momento hace que cometas errores tontos. Por pasar un rato bueno a lo mejor tengo que pedir un crédito, pero me motiva más ese rato con los míos que el dinero en sí y las circunstancias.

Conocerse mejor
   -¿En qué aspectos hay que luchar más en Miranda?
   -Hay que luchar por conocernos. Hay que poder contar los unos a los otros nuestras costumbres, nuestra forma de ver la vida... Hay comunidades de vecinos en un mismo bloque que no se hablan. Relacionarnos y hablar evitarían muchas situaciones.
   -¿Qué cree que sorprende del mundo gitano?
   -A los payos les sorprende la unión familiar, algo que también tenían ellos hace años pero que han perdido con su individualismo y competitividad. Los ancianos son para nosotros como Internet porque buscamos en ellos todo lo que necesitamos. Lo que no entiendo es cómo hay gente que les pagan con una moneda falsa cuando han dado la vida por nosotros.
   -¿En qué momento está el pueblo gitano?
   -Está en plena evolución y en un proceso de cambio. Un gran núcleo de la comunidad gitana está trabajando y conviviendo mientras que otro está luchando por llegar ahí. Sin embargo, hay otro que está cometiendo errores, delitos y hace que el resto de la comunidad pague por ello. Pero somos más de 1.000 gitanos en Miranda y la estabilidad salta a la vista.
   -Son una minoría, pero ahora en la ciudad son muchas. ¿Les ha afectado la inmigración?
   -Mucho. La mayoría de gitanos de Miranda trabaja en la construcción, pero los trabajos agrícolas se han acabado. La gente que viene de fuera lo hace por menos de la mitad y con ese dinero no se puede vivir. Son precios de esclavitud.
   -¿Merece la pena ser presidente de la asociación?
   -Hay una parte muy buena de los gitanos que la gente debe conocer como la humanidad, la unión, el compartir... Quiero que se sepa y que cuando te llamen gitano no sea algo peyorativo. Me gusta enseñar esto y para eso estoy aquí. (De Estíbaliz Largo. El Correo Digital)

 

Apuesta por la formación gitana
en la Zona Sur de Dos Hermanas

     16-31.12.2005 / De vender flores o naranjas en las calles de Dos Hermanas a ocupar un pupitre en un aula de formación. Es el cambio de rutina de 16 mujeres gitanas, alumnas del Programa Integral puesto en marcha por la delegación municipal de la Zona Sur del municipio nazareno y que nace como experiencia piloto al servicio de una comunidad cuyas condiciones familiares y laborales son cuanto menos precarias.
   “Ellas no han tenido la oportunidad de recibir esa formación que hoy se necesita en la sociedad y ahora la van a recibir de forma becada durante seis meses, dijo la delegada de Educación en el Ayuntamiento nazareno, Ana Conde.
   El plan, presupuestado en 55.000 euros e implantado en el colegio Ibarburu de la localidad, contempla desde talleres de costura, de limpieza y de relaciones con animales, hasta módulos de formación y alfabetización. “Se les ayudará por ejemplo a que sepan cumplimentar los papeles más típicos de la vida cotidiana y de la administración, a moverse y valerse por ellas mismas sin necesidad de acudir a los hombres y por tanto, a tener una puerta abierta al trabajo”, señaló la delegada. Estas 16 mujeres, con una media de 25 años y madres de incluso más de un hijo, comenzaron sus clases haciendo la lista de la compra en la pizarra. Y es que tres días por semana son ellas mismas quienes guisan y pueden llevarse incluso a casa el almuerzo hecho.
   Son actividades que potencian, según la delegada, “el aprendizaje y las responsabilidades a modo de tareas domésticas que han de adquirir”, además de solventar las carencias educativas en pro de la inserción laboral.
   El programa cuenta con el apoyo de Manuela y Alicia, dos monitoras en trabajo social y psicología, que contribuyen a hacer de este aula “una gran familia” que, hoy por hoy, padece necesidades sociales que obligan al desarrollo de un tratamiento “multiplicador” donde “se les enseña tanto a administrar los recursos como a que rebajen riesgos de enfermedades en su entorno”, comentó la coordinadora municipal de la Zona Sur de Dos Hermanas, Mercedes Cordero.

Ilusión y ganas de aprender
“Están muy ilusionadas en aprender y nosotros en dotarlas de herramientas que les ayuden a integrarse, así como ahondar en la autoestima de la mujer, el tema sanitario y alimenticio”, sentenció.
   El curso finalizará el próximo mes de febrero. Será entonces cuando responsables municipales, encargados de este ilusionante y solidario proyecto, evalúen  los resultados del programa y la conveniencia de repetir o no la experiencia. Eso sí, la evolución del Programa Integral en la localidad nazarena parece ser tan enriquecedora, tanto para alumnas como para profesores, que incluso hay lista de espera. (Nuria Pérez Campaña. ABC)

 

La Junta renuncia a alquilar pisos
a chabolistas por el rechazo vecinal

     16-31.12.2005 / La Junta ha firmado el certificado de defunción del convenio firmado en 2000 con el Ayuntamiento de Sevilla para el realojo de chabolistas, ya que su papel consistía en pagar las viviendas adquiridas por el consistorio para las familias capaces de adaptarse a un nuevo entorno, y en estos seis años no se ha logrado encontrar ni un solo hogar. El fracaso del programa, admiten Junta y ayuntamiento, se debe a que la airada reacción vecinal cuando se sabía que un piso iba a ser destinado a este fin impedía los realojos. Ni siquiera el que el acuerdo fijara seguros para garantizar que las viviendas se devolvieran en buen estado pudo salvarlo.
   La cancelación del convenio es el final de una historia de desencuentros que vivió su último capítulo a finales de septiembre cuando la reunión del Gobierno local al inicio del curso político acabó con una declaración en la que se acusaba a la Junta de no asumir sus competencias sobre chabolismo. El ambiente estaba caldeado después de que el ayuntamiento anunciase a principios de verano, al cumplirse un año del desalojo de 43 familias de Los Bermejales a cambio de 42.000 euros a cada una, que la Junta ya había decretado su desalojo de las Tres Mil Viviendas, donde la mayoría se asentó pese a que firmó no hacerlo al recibir el dinero. Al negarlo, la Junta desautorizó al consistorio, que poco antes había recibido otro revés, ya que anunció que crearía una ciudad de tránsito para trabajar con estas familias de cara a su reinserción, pero tuvo que desistir alegando que la Junta no lo apoyaba. Ésta afirmaba que nunca hubo una solicitud formal.
   En todo caso la Junta asegura que al anular el acuerdo no rompe la colaboración con el consistorio, sino que busca liberar fondos paralizados porque no hay casas que comprar, que irán a otros programas para erradicar el chabolismo. El cuadro que acompaña a la carta lo evidencia: el primer año se consignaron 50.485 euros. Desde entonces, el presupuesto es de 0 euros. Este año se fijaron 201.940, que se han reajustado para traspasarlos a 2006 porque no se han usado, según la Junta. Obras Públicas insiste en que seguirá financiando otros planes, como los de Barriadas de Actuación Preferente, que en Sevilla se ejecutan en Alameda-San Luis y el Polígono Sur.
   El consistorio admite con pesar que la falta de colaboración ciudadana no le ha permitido ejecutar este convenio, aunque también se queja de que la Junta haya frenado otras iniciativas, y mantiene que no ha dejado de trabajar para la mejora de las condiciones de vida de los chabolistas. (De Iria Comesaña. El Correo de Andalucía)

 

Nómadas con Arraigo

     16-31.12.2005 / Entraron en España hace seis siglos y eran un pueblo nómada. Desde aquel 12 de enero de 1425 en que los primeros gitanos llegaron a Zaragoza, su situación, su forma de vida y su asentamiento social han dado un giro radical y la mayor parte de ellos ya tienen su arraigo, sus raíces, su vivienda y su vida completamente normalizada en alguna ciudad. Trabajan, estudian y viven como payos, aunque mantienen peculiaridades de su cultura y su tradición, de las que se sienten orgullosos. Éstas son algunas pinceladas de la idiosincrasia gitana que se pudieron ver en la exposición ‘Gitanos hoy, culturas para compartir’, instalada en el Servicio Territorial de Cultura de Palencia durante el transcurso de la semana cultural celebrada a principios de noviembre.
   Centenares de escolares de distintos colegios desfilaron ante esta muestra que tenía como objetivo acabar con falsos mitos sobre el pueblo gitano y trasladar la imagen de integración laboral y social que se corresponde con la realidad.
   Los paneles situaban al visitante en los orígenes históricos del pueblo gitano. Viajaban a caballo, en carromatos, eran nómadas y el puchero que figura en la exposición era un símbolo de su vida. Se situaron en Zaragoza y poco a poco se fueron extendiendo por todo el país, aunque a partir de 1499 fueron objeto de una fuerte persecución que pretendía adaptar su forma de vida y su lenguaje a la cultura oficial.
   El papel clave de la familia y la simbología de la boda para el pueblo gitano aparecían también explicados con detalle en la exposición. Los gitanos han sido siempre nómadas y, al no poder echar raíces materiales porque siempre estaban de viaje, se basaban en un arraigo espiritual que se fundamenta en la familia.
   También hay un rincón especial para una celebración clave en la cultura gitana: la boda. Tradiciones que se mantienen como la corona que imponen a la novia los gitanos viejos, las almendras que se comen como símbolo de fertilidad y de pureza y el mítico pañuelo con el que se confirma la virginidad de la novia siguen teniendo su vigencia y su explicación, según relatan los monitores. “Hay mucho mito en torno a ello, pero el trasfondo es que el que la mujer gitana llegue virgen al matrimonio es una honra para ella y para su familia”, comenta una de las guías, también gitana.

Oficios y tradiciones
La exposición mostró también la cultura de un pueblo que cuenta con doce millones de representantes en todo el mundo. Sus oficios tradicionales ocuparon un rincón importante en la muestra. Muchos gitanos eran cesteros y vivían del mimbre y otros muchos eran tratantes de caballos. Un detalle poco conocido es que fueron ellos quienes introdujeron las herraduras en España. Su comida, nutritiva y picante, donde los potajes y el café cobran protagonismo; la música que siempre acompaña sus ceremonias y su vida, y las artes también aparecen reflejadas en un apartado de la muestra, que evidencia cómo algunos de los grandes creadores de la historia han sido gitanos.
   Aquí se incluye también su lenguaje. El romanò, una lengua de conexión entre todos los gitanos del mundo que poco a poco ha ido dando paso al caló -mezcla de castellano y romanò- ha servido, según se aprecia en la muestra, para demostrar cómo, a pesar del aislamiento al que la sociedad ha condenado a los gitanos durante muchos siglos, ellos han dejado su huella. Palabras habituales en el vocabulario como chaval o currar provienen del romanò.
   La exposición concluía con una mirada al futuro. Un cuentacuentos situaba a los niños en un pueblo completamente integrado conde se convive con el respeto a sus costumbres. Y su bandera verde y azul, que representa cómo siempre vivieron entre la hierba y el cielo, despedía al visitante con una canción del mítico Camarón. (De Pilar Rojo. Norte Castilla)

 

La huella imborrable de Simon Wiesenthal
por Grattan Puxon

     16-31.12.2005 / Visitar a Simon Wiesenthal en su bien custodiada oficina de Viena, hace unos 25 años fue una experiencia extraña, casi siniestra. Unas cámaras de televisión de circuito cerrado, que por aquel entonces no eran tan comunes, observaban cómo me aproximaba subiendo por unas escaleras desde la puerta de entrada reforzada con acero.
   Wiesenthal, detrás de su mesa abarrotada, rodeado de archivos a reventar y de fotografías, le daba a uno la desagradable impresión de un hombre de fría intensidad. La entrevista apenas fue cálida pero lo que de ella fluyó demostró que Wiesenthal era quizá uno de los mayores campeones de las víctimas olvidadas del genocidio Nazi, el pueblo gitano.
   Durante unos cuatro años yo había estado investigando los crímenes nazis contra los gitanos, y había escrito junto con el Dr. Donald Kenrick el libro ‘El destino de los gitanos de Europa’. Fue publicado en 1972 e incluía referencias de ‘Los asesinos entre nosotros’ (1967) de Simon Wiesenthal.
   Mientras tomábamos café y hablábamos de su entonces actual búsqueda de Josef Mengele, empecé a hacerme una idea de su profundo compromiso. El llamado Ángel de la Muerte, que había seleccionado niños gemelos gitanos para experimentos médicos monstruosos, fue localizado unos años después en Brasil.
   La persona menos sentimental que jamás haya conocido, Wiesenthal hizo un comentario que reveló una parte de él apenas conocida. “Se les obligaba a tocar durante las ejecuciones,” dijo de los músicos gitanos en Auschwitz. “Todavía oigo esos violines.”
   Después de eso no era difícil persuadir a este hombre ocupado, un adicto al trabajo en la causa que él servía firmemente, para que participara en el Tercer Congreso Mundial Gitano, celebrado en Gottingen en 1981. Como director del seminario de la comisión de los crímenes de guerra gitanos, Wiesenthal añadió su considerable autoridad a lo que entonces era todavía un tema poco conocido.
   Pero eso no fue el final de su intervención. A mediados de los años 80, después de la apertura del Centro Simon Wiesenthal de Los Ángeles, California, Wiesenthal volvió a ayudar. Bajo los auspicios del Centro Wiesenthal, el Consejo Gitano de California llevó a cabo su primera conmemoración de los crímenes de guerra, presidida por el difunto John Marino.
   Wiesenthal vivió lo suficiente, desgraciadamente, para ver cómo volvía otra vez a Europa el racismo antigitano a un nivel comparable al de la Alemania Nazi de los años 30. Los pogromos gitanos de Rumania y de Bulgaria, el genocidio en Kosovo; las redadas de policías e inmigración en Europa del Este condujeron a forzar desplazamientos y deportaciones en masa.
   Los fascistas vuelven a asesinar gitanos en Eslovaquia y Serbia, y a echarlos de las ciudades rusas. En el Reino Unido la limpieza étnica se esconde tras una pantalla de humo de planificación de normativas, que lleva a familias establecidas en sus propios terrenos hacia un retorno a la vida insegura de la carretera.
   En mi propia parte de Inglaterra, las familias han comprado tierras y han construido un pueblo. Pero Dale Farm es una comunidad que vive presa del miedo. Han muerto una docena de personas en el mismo número de meses que dura la ansiedad engendrada por el consejo municipal de Basildon que quiere derrumbar sus casas en una operación de desalojo de cinco millones de Euros.
   Un aspecto de este campamento le habría resultado familiar a Wiesenthal: la alambrada. Sólo en Dale Farm se han erigido tres kilómetros de alambrada alrededor del perímetro para proteger a los que están dentro de un ataque racista, aunque está sancionado legalmente.
   Sus sucesores dicen que seguirán investigando los crímenes de guerra nazis y tienen 380 sospechosos en su lista. No olvidemos nunca el ejemplo de Simon Wiesenthal, acabemos con todos los que hoy fomentan el odio racial y el terror contra nuestra gente, especialmente allí donde sus actos están enmascarados por el velo de la ley.
   Para mí mismo estos son los Asesinos entre nosotros a los que hay que desenmascarar.

 

 

 

 

 

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