1-15 de junio de 2004. Número 378

 

Gitanos en la Unión Europea

     1-15.06.2004 / La ampliación, y la apertura de fronteras que ésta conlleva, están quitando el sueño a los estados miembros de la Unión Europea. Para muchos, el factor más preocupante es la oleada de inmigración gitana que se ha anticipado a dicha ampliación. Según la opinión pública, su meta principal serán los estados en los que funciona un estado del bienestar generoso. En la UE ha sonado la alarma ante esta posibilidad, y ya se han empezado a tomar medidas. La duda es si estos pasos son realmente necesarios.
   La situación de la población gitana europea es trágica. El 75% depende de ayudas públicas, el nivel de asistencia a clase es casi inexistente, y muchos gitanos van a escuelas especiales de niños con dificultades para aprender. Su forma de vida, a menudo aglutinados en poblados en los que no hay agua ni electricidad, nos hace recordar periodos prehistóricos. Tal vez, lo más triste de todo es que habitantes de los países de la Europa del Este y Central desconozcan las atroces condiciones de vida de la comunidad gitana, y prefieran prestar su apoyo a otras minorías que también necesitan su ayuda, pero lejos de sus fronteras.

La raíz del problema

Desde que hicieran aparición en Europa en los siglos IX y X, los gitanos han estado rodeados de un aura de desconfianza y miedo. Es este miedo precisamente el culpable de las concepciones erróneas y el odio que, todavía hoy, son habituales en Europa. La emperatriz austriaca, Maria Theresa (1717-1780), dio asilo y protección a los gitanos en sus dominios, con lo que facilitó su dispersamiento por toda la Europa del Este y Central. El comunismo introdujo el siguiente cambio de actitud del estado hacia este grupo étnico. Al mismo tiempo que garantizaba trabajo, bienestar y educación de los gitanos, el partido intentó que se integraran al conjunto de la sociedad. Esto contribuyó, no obstante, a desestabilizar gravemente su identidad. La vuelta a la democracia que siguió a 1989 apartó de nuevo el problema de los gitanos a los márgenes de la vida política.

Los gitanos en 2004

El régimen comunista mostró tolerancia cero a la intolerancia, obstaculizando el camino para que ésta se extendiera. Con la caída del régimen, dicha intolerancia volvió con renovadas fuerzas. Los cabezas rapadas, tratando de preservar la “identidad nacional”, han perpetrado numerosos ataques violentos contra la minoría gitana. Otros payos los consideran embusteros y vagos. La práctica medieval de la usura ha regresado a la vida diaria de los gitanos, con trágicas consecuencias. Por culpa de su acusada pobreza, se ven obligados a pedir dinero prestado a gitanos más pudientes, con intereses muy inflados. Más del 80% de los poblados gitanos han sufrido esta renovada moda.
   La integración en la comunidad sigue siendo problemática. Antiguamente, los gitanos tenían a los ‘Vajdas', líderes que ofrecían un vínculo con las comunidades payas. Pero recientemente la influencia de los ‘Vajda' se ha visto mermada, creándose un vacío de poder que enfrenta a diversas familias de gitanos aspirantes a rellenarlo. Los intentos por resucitar la figura del ‘Vajda' han resultado infructuosos. Por su parte, los gitanos con pretensiones integradoras se enfrentan a la amenaza de exclusión de su propia comunidad, debido a la tradicional forma de vida de ésta.

¿Soluciones?

Todos los futuros miembros de la UE han emprendido medidas relacionadas con los derechos de las minorías, pero la realidad es bien distinta. Se requieren soluciones urgentes, siendo la educación la prioridad principal. Niños gitanos en edad preescolar están participando en cursos de integración. Hay adultos matriculados en varios programas que los capacitan para participar plenamente en el juego democrático.
   Pero la comunidad gitana no lo logrará sola. La sociedad como conjunto debe apoyarla, aceptando sus valores y su identidad. La problemática de los gitanos ya está presente en la Europa Central y del Este; pronto se extenderá por el resto de la Unión. La ignorancia es el problema; el diálogo, el medio para solucionarlo. Esperemos que se tomen, en efecto, los pasos necesarios para cumplir tan deseado objetivo. (Café Babel)

 

Naciones Unidas muestra su preocupación por las actitudes racistas en España

     1-15.06.2004 / En un documento publicado el 12 de marzo, el Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial expresó su preocupación por los incidentes racistas y xenófobos y la reaparición de actitudes racistas en España contra los gitanos. El Comité reveló que los gitanos siguen teniendo que hacer frente a serias dificultades para acceder al empleo, la vivienda y la educación, recogió una serie de denuncias por discriminación en la vida diaria de los romà y recomendó al gobierno español que “tome todas las medidas necesarias para promover la tolerancia y superar los prejuicios y los estereotipos negativos con el fin de poner fin a cualquier tipo de discriminación” contra la comunidad gitana.
   Sin embargo, esta última parte sólo aparece en la versión francesa del documento, mientras que en la versión inglesa se omite completamente. ¿Un simple error o una omisión voluntaria para evitar avergonzar al gobierno español?
   Parece difícil creer en la determinación del Comité por contrarrestar la discriminación contra los gitanos. De hecho, no se menciona a los romà en todo el documento; la palabra que se utiliza es ‘gypsy' (gitano), con la connotación peyorativa que esta palabra implica, especialmente cuando en inglés se escribe con una ‘g' minúscula, como se hace en el texto. Habrá quien diga que todo se reduce a una cuestión de refinamiento semántico, pero lo lógico es que los miembros de un organismo que se encarga de supervisar asuntos de racismo y xenofobia sepan utilizar el vocabulario adecuado.
   El documento original también es el mismo que el comunicado de prensa. Sólo utiliza las dos palabras en la parte final, en la que habla de los ‘Roma' y pone ‘gypsies' entre paréntesis. En el documento también se hace referencia a la discriminación que sufren las personas procedentes del norte de África y de Latino América, pero no se utilizan palabras como ‘nigger' (negrata) ni ‘indios'.
   Los gitanos son el grupo étnico más discriminado en Europa. Los diferentes gobiernos consideran a entre ocho y 12 millones de personas como ciudadanos de tercera clase y, mientras el defensor principal de los Derechos Humanos –las Naciones Unidas permite el uso en documentos oficiales de palabras como ‘gypsy', parecida a la peyorativa ‘nigger'– hace pensar que el tan necesario cambio esté todavía lejos. Si se necesitaba alguna prueba de la ignorancia y la discriminación que sufren los romà, este documento lo hace evidente. No es de extrañar que los miembros de los gobiernos de los países del Este de Europa usen un lenguaje racista contra los gitanos dado que, al igual que la mayoría de la población del este, parece que las Naciones Unidas tampoco tenga nada en contra.

 

Francisco Saavedra Santos se convierte en el primer diputado gitano de la Asamblea de Extremadura

     1-15.06.2004 / El pasado día 13 de mayo la Asamblea de Extremadura celebró un Pleno ordinario en el que tomó posesión de su escaño Francisco Saavedra Santos, el primer diputado en la Cámara de etnia gitana.
   Francisco Saavedra sustituye en su escaño en el hemiciclo extremeño a la exportavoz del Grupo Socialista, Pilar Blanco Morales, quien presentó la renuncia de su acta de diputada tras ser nombrada, por el Consejo de Ministros, directora general de Registros y del Notariado.
   El nuevo parlamentario extremeño tiene 46 años de edad y es oriundo de Badajoz, ciudad donde todavía reside. Desde muy joven trabajó, se relacionó y participó en la creación de un difícil movimiento asociativo. Hasta el momento de convertirse en diputado, Francisco Saavedra trabajaba en el área de Agricultura y Ganadería de la Diputación de Badajoz, aunque su labor profesional siempre ha estado muy vinculada a la Federación de Colectivos Gitanos de Extremadura (FECOGEX), cuya secretaría regional ostentó hasta conocerse su nuevo puesto en la Asamblea.
   Para sus vecinos y quienes le conocen es “un hombre bueno”. Lejos de etnicismos folclóricos, encontró junto a su identidad de gitano la de socialista y así unió sus dos frentes, siempre mimando su concepto de familia y de ciudadano.

En sus propias palabras ¿Qué supone para un gitano entrar en el Parlamento extremeño?
   Supone un reto muy importante porque llevo muchos años trabajando por el desarrollo y la integración de la comunidad gitana en Extremadura. Entrar en el Parlamento regional me alegra profundamente porque, de alguna manera, se ve reconocido mi esfuerzo. Desde allí pienso seguir luchando por todos los extremeños y extremeñas y particularmente por la comunidad gitana, quien también es una parte importante de esta sociedad.

¿Cómo cree que será recibido por la comunidad gitana el hecho de que usted entre en la Asamblea de Extremadura?
   De momento todo el mundo está muy contento. Los gitanos van a tener en el Parlamento a una persona. Allí se van a debatir leyes y tomar decisiones muy importantes para los ciudadanos extremeños y yo voy a ser su voz de alguna manera.

¿En su opinión, esto es una prueba de que la integración de los gitanos en la sociedad es posible?
   No es que sea posible, es que es necesario. Yo llevo muchos años luchando por este objetivo. Lo que no se puede consentir a estas alturas es que haya discriminación por el color de la piel. Afortunadamente en Extremadura no existe esa discriminación. Yo al menos lo creo así. Los gitanos se tienen que integrar en la sociedad como cualquier otra persona. Somos gente que pagamos impuestos como el que más y, en consecuencia, debemos tener los mismos derechos.

¿Quiénes son más racistas los gitanos o los payos?
  
Yo no hablaría de racismo. Yo hablo de compañerismo, de que payos y gitanos vayamos de la mano. Seguro que conseguimos hacer una sociedad más justa.

¿Qué falta para la integración social plena?
   Tenemos que ser conscientes de que el gitano ha estado alejado del factor educativo y, ya se sabe, una persona sin educación y sin cultura está abocada al fracaso. De ahí que muchas veces el gitano no participe de cuestiones de nuestra sociedad, simplemente por falta de conocimientos.

¿Qué hay que hacer para que los jóvenes gitanos acudan a la enseñanza Secundaria, pasen al Bachillerato o a la Formación Profesional, e incluso a la Universidad?
   Yo lucho por ello y voy a seguir luchando desde mi nueva posición. Eso es lo que quiero ver muy pronto, que lo mismo el gitano que la gitana vayan a la universidad y que sea algo normal, que no sea noticia. Hay que acabar con los estereotipos que existen con respecto a mi pueblo. Los jóvenes tienen que estar preparados, pero antes hay que concienciar a los padres. Es la única forma de conseguir la integración plena.

¿Llegará el día en que un gitano entre en un Parlamento regional y no sea noticia?
   Por supuesto. Es más, creo que para las próximas elecciones ya no será sólo uno, habrá más gitanos en las listas.

¿A qué área se dedicará?
  
Ya me dirán dónde ir. Me interesa todo lo social: vivienda, sanidad, trabajo, educación. Usted siempre confía en Rodríguez Ibarra. ¿Es su valedor o el partido? A mí me ha propuesto el partido. Claro que defiendo su política. Rodríguez Ibarra ha estado siempre pendiente de la comunidad gitana como parte del pueblo extremeño y el PSOE creó el Consejo Gitano y colabora con 60 asociaciones.

¿Es significativo que haya tantas asociaciones?
   Sí, claro que lo es, y ojalá hubiera más. Es importante que el pueblo gitano se una, reivindique sus cosas, sobre todo, en educación. Se están elaborando programas muy bonitos para que los niños terminen el colegio y los jóvenes vayan a la universidad.

¿Y la mujer gitana?
   Tiene que jugar, ya lo juega, un papel muy importante. Se incorpora al trabajo y a puestos de responsabilidad, no está sólo para la casa. Es importantísimo el papel que ha jugado y que tiene delante. (De A. C. y Fernando León. Hoy y El Periódico de Extremadura)

  

Valverde se reúne con el presidente de la Federación Regional Gitana

     1-15.06.2004 /El presidente de la Federación Regional Gitana de Asociaciones de Castilla La Mancha, Jesús Cano Losada, mantuvo una reunión con el consejero de Educación de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, José Valverde, con la finalidad de aclarar las razones que han llevado a que no tenga continuidad el proyecto de ‘Seguimiento y Refuerzo Escolar' en dos de las localidades donde se estaba ejecutando desde agosto de 2002, la localidad toledana de Consuegra y Albacete capital.
   Este proyecto venía desarrollándose desde entonces en cuatro lugares de la comunidad autónoma. Según informa la organización, además de los referidos, se lleva a cabo en Ciudad Real y en Valdepeñas, lugares donde seguirá desarrollándose.
   Según ha precisado la Federación Regional Gitana de Castilla La Mancha en una nota de prensa firmada por su presidente, Jesús Cano, gracias a este proyecto se han estado beneficiando hasta el momento un total de 86 menores gitanos y no gitanos, cuyos objetivos pasan por luchar contra el absentismo escolar y trabajar la importancia de la educación en la familia.
   También precisan en la referida nota que los resultados del proyecto hasta la fecha, “han sido valorados tanto por los Ayuntamientos como por Servicios Sociales como muy positivos, considerando necesaria su continuidad debido a que se trata de un proyecto adaptado a la diversidad de necesidades que existen en los municipios”. (El Día de Toledo)

  

Millón y medio de gitanos entra en la Unión Europea

     1-15.06.2004 / Un millón y medio de cíngaros romaníes, los gitanos centroeuropeos, ingresaron el pasado día 1 de mayo en la Unión Europea, procedentes de Eslovaquia, Hungría, la República Checa y Polonia. En el 2007, cuando ingresen Bulgaria y Rumania, los gitanos se convertirán en la mayor minoría de la Europa de los 27. A pesar de los esfuerzos de la UE durante las negociaciones de adhesión para que los gobiernos de estos países mejoren sus políticas de protección y respeto a las minorías, la situación se ha deteriorado.
   Los niveles de pobreza entre los gitanos son alarmantemente altos: en Eslovaquia son hasta diez veces superiores al resto de la sociedad, según un informe elaborado por el Banco Mundial en el 2003. Desde la caída del comunismo, se hundieron en el desamparo y muchos no han tenido empleo desde entonces. Otro informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo señala que “desde las tasas de alfabetización hasta la mortalidad infantil o la nutrición, la dura vida de los romaníes en la región está más cerca del África subsahariana que de Europa”.
   La exclusión del mercado laboral y la falta de educación definen este círculo de pobreza que las actuales políticas oficiales no logran romper. En Eslovaquia, donde viven unos 400.000 gitanos, el recorte de un 50% de las ayudas estatales originó revueltas que el Gobierno zanjó con la mayor movilización de fuerzas del orden que se recuerda desde el fin del comunismo. La Oficina de Información sobre Romaníes Europeos, en Bruselas, ha criticado la política de marginación en Eslovaquia y ha pedido una investigación sobre los supuestos abusos cometidos por la policía y el ejército.
   Durante las negociaciones de adhesión, la UE llamó la atención en varias ocasiones a Eslovaquia y Hungría sobre sus deficientes políticas de integración. A pocas semanas de la ampliación, Bruselas tenía ya escasa capacidad de influencia, aunque seguían dándose situaciones alarmantes. Por ejemplo, en algunos pueblos se envía a los niños gitanos a escuelas para discapacitados mentales, y en los colegios convencionales se les segrega en clases aparte. Criados en el idioma romaní, las lenguas nacionales les resultan extrañas, lo que aumenta su exclusión.
   “El Gobierno eslovaco puede intentar acallar la crisis por la fuerza, pero no solucionará el conflicto social derivado de que una gran parte de los ciudadanos están excluidos de servicios públicos como el agua, la sanidad, la electricidad, el transporte y hasta la esperanza”, afirma en un artículo Karin Waring, de la Oficina de Información sobre Romaníes Europeos. En Eslovaquia, los gitanos suponen un 10% de la población, un núcleo que se ha visto reducido en los últimos años debido a que la mayoría de los gitanos que vivían en esta zona se han visto obligados a huir tras el desmembramiento de la antigua Yugoslavia. No resulta halagüeña la perspectiva de que quizás sea elegido presidente el ex primer ministro Vladimir Meciar, cuyo anterior mandato se caracterizó por la falta de democracia, la corrupción y la xenofobia.
   La creciente inestabilidad política en el Este de Europa, en parte debida a las políticas de ajuste y las reformas necesarias para ingresar en la Unión Europea, no augura una mejora de la situación a corto plazo. Entre tanto, se continúa negociando la adhesión de Rumania y Bulgaria, donde viven al menos 2.700.000 y 300.000 gitanos respectivamente en no mejores condiciones que en otros países que conformaban el antiguo bloque del Este.
   La UE ha invertido gran cantidad de fondos en mejorar la situación social, económica y laboral de los gitanos, aunque todavía no se ha podido evaluar su eficacia e impacto real. La exclusión laboral en Hungría República Checa y Eslovaquia preocupa especialmente, y Bruselas ha decidido que dedicará durante los dos próximos años más de 140 millones de euros a programas específicos.
   A pesar de que se ha conseguido, gracias a distintos programas, una importante reducción de la mortalidad infantil, el futuro para esta etnia en el ámbito laboral no se prevé muy halagüeño por su deficiente nivel de educación, formación universitaria y de posgraduados.
   Aun así, la población gitana de Centroeuropa está convencida de que el ingreso en la Unión Europea significará algo positivo para ellos, algo que puede ayudarles a mejorar su situación y estatus social, según explican diferentes organizaciones. De todos modos, para ello deben contribuir también los propios gitanos, quienes tienen que ser capaces de involucrarse y organizarse para tener una cierta representación en el ámbito oficial, pero ni siquiera así las cosas son fáciles.
   El informe del Banco Mundial concluye que hay esperanza, a pesar de la amplitud de la pobreza, siempre y cuando un grupo de representantes de la etnia gitana sea capaz de influir en las políticas de integración. Una condición que parece muy difícil de cumplir para esta etnia, caracterizada por su organización interna en clanes y familias. (Beatriz Navarro. La Vanguardia)

  

Un gitano de Utrera

     1-15.06.2004 / Aquel flamencólogo que defendía los melismas payos de Pepe Marchena, odiaba el cante gitano andaluz de Antonio Mairena y que estará negro con las lágrimas negras de El Cigala, cuando se ponía a exaltar la superioridad de los flamencos blancos como un olivo sobre los que venden cal, decía, racismo puro:
   - ¿Pero cuándo has visto a un gitano que sea piloto de Iberia?
   Pues estamos viéndolos ya. Me parece que en un avión ya he oído por el altavoz este saludo de un comandante:
   - Buenos días, les habla el comandante Gabriel Vargas Ortega, y vamos a darle a esto un poquito de compás, ¡aire!
   La raza gitana está logrando unas metas de integración y de normalización ciudadana que debe enorgullecernos a los payos. Presumimos de antirracismo, pero hay auténticos guetos gitanos. No hablo sólo de los barrios de la marginalidad urbana, del chabolismo vertical de bloques que son nuevas cuevas del Sacromonte sin turistas ni zambra. Hablo de los guetos profesionales. Queremos mucho al gitano, sí, pero ofreciendo bolsos falsos de Vuitton en el mercadillo, trapicheando antigüedades, esquilando borricos o vendiéndonos lotería. En los papeles que les hemos asignado, como nuestros negros de andar por casa. De ahí el valor social de la conquista de los gitanos universitarios, que los hay. Este artículo mismo me lo ha dado hecho una gitana que es periodista o una periodista que es gitana, Mercedes García, con una carta en los periódicos sobre el fichaje de un gitano.
   Sí, han fichado a un gitano. ¿Que no es noticia que fichen a un gitano? Sí que lo es, porque al gitano no lo ha fichado la policía, sino que lo ha fichado el Arsenal. El gitano se llama Reyes, José Antonio Reyes, y por fichar a este gitanito de Utrera, de la sangre de los Perrate, de Bambino, de Gaspar, de Fernanda y de Bernarda, el Arsenal ha pagado 35 millones de euros. Un ‘jurdó' importante, unos hallares que en su vida han ganado siete mil familias flamenquitas canasteras o de la fragua, la esclavitud laboral a la que condenamos a esa raza, por mucho que la llamemos “etnia gitana” en términos políticamente correctos. Ahora, ahora es cuando tenían que haber dicho lo de la etnia. Todo se queda en esos títulos así de gordos que ponen que “un individuo de etnia gitana apuñala mortalmente a otro”. ¿Por qué entonces decimos que el asesino es gitano, y no ahora, cuando un club inglés ha pagado por un gitanito de Utrera más dinero que el Madrid por Beckam? Porque se sale de los esquemas. Con todo nuestro roneo de antirracismo, queremos al gitano con la navaja del romancero de García Lorca en la mano o en el banquillo de ‘Morena Clara', no preparando oposiciones a Judicatura, como hay algún ‘calorró' licenciado en Derecho. El peor racismo es que los periódicos no hayan dicho que el Arsenal ha pagado una millonada por fichar a “un individuo de etnia gitana” que tiene con la pelota todo el arte de Utrera y que lleva sangre de Reyes en la palma de la mano.

Por Antonio Burgos (El Mundo)

16 - 30 de junio de 2004. Número 379

 

Paco Suárez y la Orquesta Sinfónica Europea Gitana triunfan en su tercera gira española

     16-31.06.2004 / “Los gitanos cuando hacemos música, regalamos emoción”. Ésta es la frase con la que Paco Suárez, director de la European Romani Simphonic Orchestra, ha finalizado todos los conciertos del III Ciclo de Conciertos de Música Sinfónica de Inspiración Gitana por la Paz y la Solidaridad que se han realizado por diversas ciudades de España entre el 3 y el 15 de mayo.
   El ciclo, promovido por Presencia Gitana y bajo el lema ‘Los romà por Europa', ha acercado, en esta ocasión, el sentimiento y la música gitana a los principales teatros de las ciudades de Pamplona, Cáceres, Madrid, Leganés, Vigo, Orense y Lugo.
   Un elemento que hay que destacar es que la European Romani Simphonic Orchestra está formada por profesores gitanos de distintos países de Europa y cuenta con un elenco de músicos gitanos españoles de primer orden. Con sede principal en Bulgaria, la orquestra pasea las distintas manifestaciones musicales de los gitanos europeos por todo el mundo.
   Este ciclo de conciertos estaba estructurado alrededor de dos partes. La primera estaba dedicada a una completa exposición musical, con autores como Falla, Turina, Boccherini, G. Jiménez... es decir que ‘El Amor Brujo', ‘El sombrero de tres picos', ‘La oración del torero' y ‘La boda de Luis Alonso' han ejercido de representantes de la música española. Por el contrario, la segunda parte, era una explosión de ‘Flamenco-sinfónico' cargado de buen hacer y sentimiento que hace que el público viva la música con verdadera emoción.
   Por parte española, el Grupo Matipen fue el encargado de interpretar nuestro flamenco junto con la orquesta. Este grupo está formado por Víctor Carrasco (Cantaor), Ostalinda Suárez (Flauta travesera) y Pakito Suárez ‘Aspirina' (Percusión), junto con los artistas invitados, Manuel Reyes (Bailaor) y Fernando de la Rua (Guitarrista). Igualmente, contaron con la colaboración especial de la solista Ana Montaño en el tema que pone el broche de oro a todos los conciertos: el ‘Gelem, Gelem' o himno internacional gitano.
   En este ciclo de conciertos hay que destacar el emotivo espectáculo que la orquesta realizó en la Iglesia del Salvador, en Leganés (Madrid), en recuerdo a las víctimas de los atentados del día 11 de marzo, sumando así el sentir de todos los gitanos por tan tristes hechos. Otro acto significativo fue su participación en el Festival Internacional Womad, celebrado en la ciudad de Cáceres, donde se consiguió acercar la música sinfónica y el flamenco a los miles de jóvenes que allí se habían congregado.
   Esta orquesta formada por gitanos y su director, Paco Suárez, están consiguiendo reivindicar la importancia que las músicas gitanas han tenido en la construcción de la cultura musical de Europa y, sin lugar a dudas, contribuirá a la formación de las nuevas músicas de este siglo XXI.

 

La Junta favorece la integración de 9.000 gitanos

     16-31.06.2004 / Unas 9.000 personas pertenecientes a 1.500 de las familias de etnia gitana más desfavorecidas de la provincia de Granada se verán beneficiadas de un programa de intervención a favor de la comunidad gitana, promovido por la Junta de Andalucía en colaboración con distintos municipios granadinos. La delegada provincial de Asuntos Sociales en funciones, Rosario Quesada, y los alcaldes de los municipios de Huéscar, Baza, Guadix, Iznalloz, Guadahortuna, Benalúa, Loja, Pinos Puente, Fuente Vaqueros y Atarfe, donde se desarrollará esta iniciativa, firmaron el pasado mes de abril el convenio de colaboración con el que se pone en marcha este proyecto, que cuenta con un presupuesto de 276.000 euros, que serán provistos por la Junta.
   Entre las actuaciones incluidas en este programa figuran una serie de acciones educativas dirigidas a combatir el absentismo escolar y el abandono prematuro de la escolaridad obligatoria, uno de los principales problemas que afectan a esta comunidad, según reconoció Quesada. El programa busca la consecución de una mayor inserción de los gitanos y gitanas en la sociedad “dentro del respeto a su identidad cultural”, subrayó la delegada, además de facilitar su acceso a los recursos normalizados de protección social, favorecer la convivencia de los gitanos y no gitanos, rompiendo estereotipos, cambiando actitudes discriminatorias, fomentando la solidaridad y previniendo manifestaciones racistas. Para ello, se promoverán, además, actividades tendentes a la divulgación de la cultura gitana, prevención de actitudes y manifestaciones de discriminación y racismo, actuaciones dirigidas a la normalización en la utilización de los recursos y servicios sociales de la comunidad y actividades que mejoren la salud del pueblo gitano, como vacunaciones o planificación familiar.
   La delegada provincial de Asuntos Sociales señaló que, aunque los obstáculos para la integración de la comunidad gitana con el resto de la sociedad “son cada vez menores, afortunadamente, aún es necesario promover actuaciones con este fin, sobre todo en las familias más desfavorecidas dentro de esta comunidad”. Quesada señaló, además del absentismo escolar, la marginación de la mujer, que “debe cargar con todo el peso de la familia” como otro de los obstáculos en la integración social de esta comunidad. Los encargados de desarrollar las distintas iniciativas incluidas en el programa serán los municipios suscriptores del convenio, de entre los cuales, es Atarfe el que cuenta con mayor volumen de población gitana, seguido de Pinos Puente. (De Gd. Granada Digital)

 

Villaviciosa impulsa un programa de actividades educativas

     16-31.06.2004 / Villaviciosa mantiene su apuesta por las políticas sociales. La concejalía de esta área organizó el verano de 2003 una serie de actividades destinadas a la comunidad gitana y, este año, la iniciativa continuará. El programa, que fue anunciado hace unos días, incluye excursiones a los alrededores de la Villa y diversos talleres educativos. La oferta veraniega servirá de complemento a las actividades que se realizan a lo largo del año: seminarios sobre salud, alfabetización para adultos, costura y cestería.
   De igual forma, proseguirán las Aulas de higiene que se instalaron en el colegio público y en el instituto. Los jóvenes gitanos disponen así de un lugar donde asearse antes de comenzar las clases, ya que los núcleos chabolistas del concejo (Venta de las Ranas, Abeu y Cazanes) no disponen de conexión a la red de agua.
   Dentro de los presupuestos del Ayuntamiento de 2004, se incluye una partida de 541.359 euros para el Patronato de Servicios Sociales. Otras cantidades vinculadas a la acción solidaria son los 1.300 euros que recibirá el servicio de comida a domicilio y los 15.000 que se destinarán a la cooperación internacional.
   En esta misma línea, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Villaviciosa ha incluido en su programa la promoción del plan para la integración de la etnia gitana que se firmó hace dos años entre la Consejería de Asuntos Sociales y el Ayuntamiento.
   Pero éstas no son las únicas iniciativas que el Consistorio ha puesto en marcha para favorecer la convivencia entre culturas. El último proyecto que ha impulsado la Concejalía de Servicios Sociales está dirigido a los adolescentes. Recientemente, en el instituto, se organizó el primer taller de integración destinado a fomentar el trabajo en equipo. Consistió en una particular partida de juego de la oca donde participaron alumnos de primero de ESO.
   Cada una de las casillas del tablero representó una prueba –puzzles, carreras de relevos, inventar historias...– que los muchachos, repartidos en grupos, debían superar y que implicó la colaboración entre todos ellos. Esta mezcla entre gincana y el popular juego de mesa tiene la intención de repetirse en las próximas fechas.
   Además, el departamento de Plástica del centro, en colaboración con Espacio cerámico, organizó, también, un taller de artesanía alfarera. Los alumnos descubrieron una cocción especial denominada rakú. La técnica procede de Asia, según explicó el profesor Andrés Huerta, y está vinculada con las ceremonias ancestrales sobre el caos y el orden. En primer lugar se introduce gres en un horno, donde se hace una precocción. Posteriormente deben añadirse esmaltes. Cuando la temperatura alcance 1.000 grados, la pieza se retira del horno y se cubre con serrín hasta que se enfríe. “Las zonas no esmaltadas adquieren un tono negro por acción del oxígeno. La pieza final tiene unos colores fantásticos, imprevisibles, caóticos. Por eso, los antiguos vinculaban este hecho con el desorden que está presente en el universo”, señaló Huerta. (Gerardo Alonso. El Comercio Digital)

 

Una mujer gitana gana por primera vez un juicio por discriminación

     16-31.06.2004 / Por primera vez en la República Checa, el pasado 31 de marzo un tribunal de Praga falló a favor de una víctima de discriminación por motivos raciales al intentar acceder a un puesto de trabajo. El juez Dagmar Stamidisova dictaminó que Rossman, cadena alemana de farmacias donde también se venden comestibles y prensa, debe pagar a Renata Kotlarova, una mujer gitana, una compensación de 50.000 coronas y pedirle disculpas por la discriminación de la que fue víctima.
   Este caso está centrando la atención, una vez más, sobre la extendida discriminación contra los gitanos y ha puesto de manifiesto el hecho de que la República Checa sigue careciendo de una legislación oficial antidiscriminatoria. En los casos de discriminación, los tribunales únicamente pueden utilizar la frágil ‘ley de protección personal'.
   Los activistas gitanos y de defensa de derechos humanos celebraron la decisión del tribunal. “Que los tribunales se hagan cargo de este tipo de casos es un gran paso adelante”, dijo a los periodistas Ivan Vesely, activista gitano, tras la finalización del juicio.
   La cadena dijo que apelarían al Tribunal Supremo. El director de Rossmann, Cornelis Waardenburg, declaró a una agencia de prensa checa que, “por lo que yo sé sobre la legislación checa, podemos recurrir el fallo. Estoy en total desacuerdo con la sentencia que nos atribuye una actitud discriminatoria”.
   Rossman es una de las farmacias más importantes de la región y cuenta con 11.000 trabajadores en las más de 900 tiendas que tiene en Alemania, la República Checa, Polonia y Hungría. Tomas Babka, el responsable de la cadena en la República Checa, se negó a hacer declaraciones sobre el caso y dijo a la agencia de prensa, el día 1 de abril, que primero tenía que consultarlo con los abogados de la compañía.
   Renata Kotlarova, una gitana en paro y madre de dos hijos, solicitó en junio de 2003 un puesto de vendedora en la tienda que dicha cadena tiene en Cheb, situada en la parte oeste de Bohemia, pero le dijeron que ya habían cubierto la vacante. Kotlarova, que tenía la sospecha de que su aspecto físico había tenido algo que ver, se dirigió a una organización cívica de Praga, el Centro de Asesoramiento sobre Derechos Humanos, Civiles y de Ciudadanía, para pedir ayuda. El Centro envió a Cheb a una de sus miembros para solicitar el mismo puesto de trabajo. Rápidamente, le concedieron una entrevista de trabajo y le dijeron que tenía posibilidades de conseguir el trabajo, a pesar de no contar con experiencia previa y de tener dos hijos en casa. La activista, que grabó la entrevista en secreto, presentó unas calificaciones muy parecidas a las de Kotlarova. Según la asesora del Centro de Asesoramiento y abogada de Kotlarova, la prueba que demuestra la discriminación de la compañía fue su incapacidad para explicar los motivos por los cuales trataron de forma diferente a las dos solicitantes. La empleada de Rossmann que realizó las entrevistas dijo ante el tribunal que consideraba que Kotlarova parecía menos segura de sí misma que la activista y que simplemente fingía su interés por el puesto de trabajo. En el fallo a favor de Kotlarova, el juez dijo que, “a la demandante no le dieron la oportunidad [de solicitar el trabajo]; esto constituye una intromisión en sus derechos personales”.
   El Centro de Asesoramiento dijo que éste era el primer caso en el que un tribunal checo concedía una compensación por motivos de discriminación durante una entrevista de trabajo. El pasado octubre, un tribunal de Hradec Kralove, al este de Bohemia, concedió una compensación de 200.000 coronas a una mujer gitana a la que una empresa privada le había negado un trabajo como cocinera.
   El Centro también ofrece representación legal a otros gitanos checos que afirman que se les ha negado el acceso a restaurantes o a discotecas. “Siempre utilizamos la misma técnica: enviamos a un activista blanco, que siempre consigue entrar en estos sitios sin ningún problema. Pero sentimos que falta una legislación adecuada”, dijo Bukovska.
   Las organizaciones no gubernamentales y los activistas juegan un papel esencial en la difusión de los presuntos casos de discriminación. El Comisariado de Derechos Humanos del Estado financia a muchas ONGs y también ayudó a redactar una ley antidiscriminatoria que el gobierno aprobó el pasado septiembre, aunque el borrador final debe superar el examen del comité legislativo del gobierno antes de llegar al Parlamento. El Comisariado cree que la ley se aprobará y entrará en vigor antes de principios de 2005.
   El Comisario de Derechos Humanos, Jan Jarab, reconoció que la discriminación que sufren los gitanos que buscan trabajo es un problema muy serio. Sin embargo, según declaró a una emisora de radio checa el 31 de marzo, este tipo de casos son muy difíciles de demostrar. “Puede que los gitanos que solicitan trabajo nunca lleguen a saber que les rechazaron por ser gitanos, por ejemplo. Puede que lo sospechen, pero es muy difícil conseguir pruebas que lo demuestren”, dijo Jarab.
   Al abandonar el tribunal donde el juez falló a su favor, Kotlarova dijo estar satisfecha. (De Eva Rybkova)

 

Educación para superar la marginalidad

     16-31.06.2004 / La cultura gitana no está valorada ni reconocida en los temarios de estudio. Esta aseveración, entre otras, la realiza Tere Sordé Martí en su tesis ‘Las reivindicaciones educativas del pueblo gitano”.
   Sordé, licenciada en Sociología por la Universidad de Barcelona e investigadora del Centre Especial de Recerca en Teories i Pràctiques Superadores de Desigualtats (CREA), constata que la educación es la herramienta básica de transformación social y superación de la marginalidad que padece el pueblo gitano e incide en la necesidad de que la cultura gitana esté presente en las escuelas con el objetivo de garantizar un aprendizaje de calidad “para que este colectivo pueda avanzar socialmente”.
   La metodología aplicada por Sordé para realizar la tesis es la comunicativa, en la que el colectivo a estudio no sólo es un informante de los investigadores, sino que participa en el proceso de interpretación de datos, lo que le permite identificar las barreras existentes en el entorno socioeconómico. Al referirse a barreras, Sordé cita las que “encuentran muchas familias gitanas a la hora de poder pagar los gastos de escolarización de sus hijos; ciertas prácticas en los procedimientos de acceso a determinadas escuelas, que discriminan a los niños y niñas gitanos, bien por oposición de las familias no gitanas o por el hecho de que numerosas asignaciones de estos alumnos se hagan directamente a centro de educación especial o a programas de educación compensatoria”.
   Sordé destaca también que la relación que se establece entre los centros escolares y las familias gitanas, a menudo basada en relaciones de poder y en prejuicios hacia esta cultura, “no facilita la resolución del problema”. Es precisamente la implicación de las familias en los centros educativos lo que se identifica como un “elemento clave” para propiciar un cambio de situación, porque mejoraría las relaciones, favorecería el aumento de los aprendizajes instrumentales y contribuiría a la organización democrática y transparente de los centros.
   Recientemente, en nuestro país se han puesto en marcha diversos proyectos orientados a lograr esos objetivos de los que habla Sordé, como las “comunidades de aprendizaje”, un modelo que refuerza la vinculación entre familias y profesores, incluyendo la ampliación de horarios y presencia de adultos en las clases. El movimiento de mujeres gitanas también trabaja para romper tópicos, entre ellos la supuesta incompatibilidad entre ser gitano y universitario.
   Uno de los datos más preocupantes que aporta la tesis es la altísima representación de población gitana en las escuelas de educación especial, sobre todo en los países de Europa Central. “En Hungría –indica- en el año 2003, el 98% de los estudiantes de las escuelas de educación especial eran de etnia gitana, mientras que este colectivo sólo representaba el 4% de la población global”. Una de las principales razones que provocan esta asignación de niños y niñas gitanos a los centros especiales, no sólo en Hungría, también en Chequia y en Eslovaquia, es, según Sordé, el tipo de protocolo que se sigue para diagnosticar si un estudiante tiene que ir o no a uno de esos centros. La forma en que está diseñado ese tipo de protocolo levanta “barreras muy serias para aquellos grupos que no controlan la lengua y la cultura hegemónicas”.
   El problema es que desde las escuelas especiales los estudiantes sólo pueden acceder a centros técnicos de educación compensatoria, que tan sólo los habilitan para desarrollar trabajos de baja categoría, añade Sordé.
   La tesis, dirigida por José Ramón Flecha, responsable del CREA, recoge casos similares en Dinamarca, donde la organización gitana Romano ha denunciado a las autoridades locales por no haber seguido un procedimiento regular en la evaluación de los estudiantes gitanos y por haber limitado las ayudas que ofrecía en becas de formación profesional con el argumento de que esta comunidad no tiene ninguna aspiración profesional. Y también se aborda la situación en Gran Bretaña.
   España, según Tere Sordé, no queda exenta de casos de discriminación. “A menudo, por el mero hecho de ser gitanos ya se supone que tienen un déficit educativo y se les manda a programas de educación especial o se los separa de sus compañeros. Desde la comunidad gitana ya se ha pedido que esta situación se denuncia a la Corte Europea de Derechos Humanos”, concluye. (Mercè Beltran. La Vanguardia)

 

 

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