1-15 de abril de 2004. Número 374

 

El Día Internacional del Pueblo Gitano
llega un año más a Cataluña

     1-15.04.2004 / Un año más, la comunidad gitana de Cataluña ha decidido celebrar por todo lo alto el Día Internacional del Pueblo Gitano. Esta efeméride tiene lugar cada día 8 de abril en conmemoración de la celebración del Primer Congreso Mundial Gitano que se celebró en Londres en el año 1971, con la participación de importantes líderes gitanos de diferentes países.
   Con los actos previstos para ese día, los gitanos catalanes quieren unirse, por segundo año consecutivo, a las celebraciones que se realizarán en distintos puntos del mundo, como por ejemplo: Argentina, India, Israel, Francia y Rumania, entre muchos otros.
   Una vez más, la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña, la Fundació Pere Closa y la Unión Romaní han decidido sumar sus fuerzas para organizar diferentes actividades que proporcionen a esta jornada un carácter institucional, pero también lúdico y festivo.
   Los actos empezarán por su vertiente más oficial, con una recepción en el Parlament de Cataluña por parte de representantes de los diferentes grupos parlamentarios con presencia en la cámara catalana.

La Ceremonia del Río
   A continuación, tendrá lugar la parte más festiva, popular y emotiva de las previstas para este día. Los gitanos catalanes se reunirán, hacia el mediodía, en los márgenes del río Ripio, a su paso por la localidad de Castellar del Vallès, para realizar un acto conocido como ‘Ceremonia del Río'. Se trata de un ritual que, con ligeras variaciones, se celebra en muchos de los países del mundo y que destaca por la magia de su simbología.
   El pueblo gitano siempre se ha caracterizado por su importante tradición nómada, hecho que ha marcado su existencia, sus costumbres y su identidad, como refleja, por ejemplo, su propia bandera. Por eso, en un día tan significativo no podía faltar alguna referencia a este estilo de vida. Así, los gitanos de todo el mundo se reúnen, en esta fecha tan especial, en los márgenes de los principales ríos del planeta para llevar a cabo una celebración conjunta.
   Para demostrar la dimensión mundial de este fenómeno sólo hace falta dar un rápido vistazo a algunos de los ríos donde tendrá lugar este acto: el Ganges, en la India; el Danubio, en la República Federal de Yugoslavia y en Rumania; el Sena y el Garona, en Francia; el Jordán, en Israel; o el Río de la Plata, en Argentina.
   Aunque el carácter transnacional del pueblo gitano es realmente muy difícil de representar, los encargados de promover este acontecimiento han sabido descubrir un elemento que resume perfectamente este sentimiento: el río, que avanza lentamente en su caminar, sin tener en cuenta fronteras o países creados artificialmente por los hombres con el paso de los años. Este carácter internacional, pero también por la importancia que tiene el agua para todos aquellos que empiezan un camino, ha ido convirtiendo el río en el elemento principal de esta jornada.
   Sin embargo, los gitanos tampoco han querido olvidar en el Día Internacional del Pueblo Gitano que la historia de su pueblo y su progresiva expansión por los diferentes países no ha sido precisamente fácil. A lo largo de los años se han visto obligados a luchar contra el racismo, la xenofobia, los prejuicios y la injusticia que, lamentablemente, siguen estando presentes en muchas regiones del mundo.
   Uno de los ejemplos más recientes de la difícil situación que viven los gitanos la encontramos en la guerra de Kosovo, en la que fueron perseguidos por los dos bandos enfrentados por el simple hecho de ser gitanos y en un conflicto en el que nadie defendía sus derechos. El recuerdo para todos los que han sufrido estas dramáticas situaciones de guerra y de odio étnico jugará un papel fundamental en los actos organizados para conmemorar el Día Internacional del Pueblo Gitano.
   En este día tan especial, los gitanos de los diferentes países hacen una ofrenda de pétalos de flores a las aguas del río y, así, recordar el éxodo gitano por el mundo, que empezó hace aproximadamente mil años.
   A parte de esta ofrenda floral, la Ceremonia del Río tiene otro componente, ya que también se depositan en las aguas del río varias velas encendidas, en recuerdo del medio millón de antepasados gitanos que murieron asesinados en los campos de concentración, víctimas del holocausto nazi.
   Así pues, el día 8 de abril, miles y miles de gitanos se concentrarán en los márgenes de los principales ríos del mundo, desde América a Australia y desde Asia a Europa, para, todos juntos, lanzar al agua flores y velas en recuerdo de sus antepasados, que abandonaron su país de origen, la India, buscando un futuro mejor para su pueblo, y de aquellos que han tenido que sufrir en sus propias carnes las consecuencias del odio y de los ataques por motivos étnicos.

 

La lucha por la promoción gitana

     1-15.04.2004 / Más de quinientos años de rechazo y desconocimiento. En Jaén, desde que el Condestable Lucas Iranzo los recibiera allá por el año 1462, la comunidad gitana se ha visto inmersa en diferentes situaciones de marginación, brotes de racismo, discriminación y desigualdad de oportunidades, que todavía permanecen en los albores del siglo XXI.
   Desde que abandonaron su tierra de origen –los estudiosos coinciden en ubicar sus orígenes en la India– el pueblo gitano busca integrarse en la sociedad de la que se siente parte, aunque manteniendo una idiosincrasia muy fuerte, que al mismo tiempo ha podido contribuir al desconocimiento de sus tradiciones y, por ende, a su rechazo. La vivienda, el empleo, la educación, la formación y la mujer son las áreas más acuciantes en donde los individuos de esta etnia no encuentran la respuesta necesaria para lograr una convivencia integral, que les permita adaptar sus fuertes tradiciones a un mundo que avanza a pasos agigantados, descompensando, cada vez más, su cultura con relación a los vertiginosos cambios que se producen.
   En cuanto a la vivienda, según los datos facilitados por la asociación jiennense ‘Sinando Kalí', el 95 por ciento de las chabolas o infraviviendas de los núcleos urbanos son ocupadas por la población gitana, con carencia de infraestructuras y servicios; en casas normalizadas, la tendencia a concentrar a esta comunidad en determinadas barriadas impide una auténtica integración; además del hacinamiento sufrido.
   Ante el empleo, la situación no es mejor. La baja calificación, la escasa formación y las condiciones de vida, junto a determinados hábitos culturales, repercuten negativamente a la hora de acceder a un puesto de trabajo en un mercado laboral muy competitivo.
   La realidad educativa es desoladora, con un 70 por ciento de adultos que carecen de instrucción y un 60 por ciento de menores que no acuden a clase, no favorece los esfuerzos por aminorar las distancias. Por último, la mujer gitana, aunque ha tenido un proceso de evolución importante en las últimas décadas, ha sido más lento que el experimentado por las mujeres del resto de la sociedad, debido sobre todo al papel que desempeñan dentro de su comunidad. Por tanto, este siglo debe marcar el acceso y la normalización en estas áreas, fundamentales para lograr una verdadera integración.

El asociacionismo, la mejor arma
   Empeño por salir del aislamiento. La necesidad de combatir las situaciones de marginalidad y rechazo vividas durante cinco siglos hizo que, desde mediados de los años sesenta, miembros de la comunidad gitana se agruparan alrededor de distintas organizaciones que han trabajado por la normalización de su pueblo.
   Así, en los últimos años, muchos han sido los programas y las actividades desarrolladas por las administraciones y las asociaciones, tendentes a dar a conocer, por un lado, la cultura y la tradición gitanas y, por otro, intervenir para combatir las desigualdades en las diferentes áreas. Uno de los logros más destacados fue el reconocimiento institucional de esta etnia, al instaurar el Parlamento andaluz el día 22 de noviembre como el Día de los Gitanos Andaluces.
   En este contexto hay que reseñar el último Plan Integral para la Comunidad Gitana de Andalucía, elaborado por la Consejería de Asuntos Sociales y cuyos objetivos se centran en las áreas de vivienda, educación, formación y empleo, salud, cultura, acción social y mujer. Asimismo, las distintas asociaciones jiennenses desarrollan a lo largo del año numerosas actividades centradas en la comunidad y tendentes a terminar con las diferencias.
   Entre las organizaciones destaca por su particularidad la de ‘Sinando Kalí', única de mujeres en Jaén que concentra sus esfuerzos en la promoción femenina y en la familia. Entre las nuevas iniciativas de este año se encuentran el Programa de Mediadoras en Salud; la intervención en la normalización de la niña gitana, con el Secretariado General Gitano, y la promoción de la mujer, con la colaboración de la Unión Romaní. Los puentes están tendidos.

“La educación y el empleo, bases de la inserción”
   Carmen Carrillo Losada, de 44 años, es la presidenta de la asociación ‘Sinando Kalí'. Esta auxiliar de enfermería lleva más de diez años en la lucha por la integración de su comunidad.

¿Cómo se combate la tradición sin destruirla?

Con esfuerzo, con cariño y con muchísimas ganas de cambiar de forma positiva algunos aspectos de la cultura gitana.

¿Por qué motivos nace ‘Sinando Kalí'?

Por la necesidad de promocionar a la mujer, que ha sido pionera en realizar el trabajo fuera de casa, pero, sin embargo, se ha olvidado de ella misma.

¿Cuál es el pensamiento que aglutina la actividad de la asociación?

La finalidad de conseguir la normalización social de la población gitana en Jaén.

¿Qué áreas considera prioritarias para lograr esa normalización?

Indudablemente es una iniciativa integral, pero los pilares fundamentales son el acceso a la educación y al empleo. (De Montaña Jiménez Cortés. Jaén)

 

Refuerzo escolar en Alcalá de Henares

     1-15.04.2004 / Para ser algo en la vida, hay que estudiar. O eso es lo que piensan Juan y Miguel, ambos de trece años. Los dos son estudiantes del IES Mateo Alemán. Y son gitanos. Asisten, junto con otros 40 niños de etnia gitana, a clases diarias de refuerzo escolar. Aprenden, entre otras cosas, matemáticas, lengua y conocimiento del medio durante cuatro horas cada tarde.
   Los dos niños, que van un curso escolar retrasados con respecto a su edad, tienen muy claro que necesitan saber cosas: “Si no vas a clase no sabes de cuentas”, dice Juan. Él quiere ser abogado o vendedor de coches, como su padre. A Miguel, de entre las profesiones que conoce, le gusta la de médico.
   Por ahora en la clase, donde la mayoría de alumnos son niñas de entre 7 y 10 años, Isabel, la profesora, intenta que cada uno aprenda lo que necesita. En un momento de la tarde preguntaba: “¿Todos sabéis lo que es una letra?”. Miguel y Juan ya se saben muchas de las cosas que la ‘seño' les enseña. En su familia cuatro de sus primos estudian. Los padres del primero están, según el niño, muy contentos de sus clases, y el segundo cuenta que los suyos le dicen: “No faltes que estudiar es bueno para el futuro”. Y la idea que Isabel quiere transmitirles es precisamente esa: “Que con estudios se puede llegar a cualquier parte”.
   El ‘Colectivo Gitano Maya' de Alcalá de Henares imparte este curso de refuerzo para cubrir las demandas educativas de los niños gitanos. El 95% de los que están en edad escolar está matriculado en algún centro de la Comunidad de Madrid. Tanto los materiales (cuadernos, lápices, sacapuntas, bolígrafos, etcétera) como la profesora los paga la Unión Romaní (federación de asociaciones gitanas de España) a través de una subvención que recibe del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

Racismo
Juan y Miguel, a su corta edad, ya se sienten atacados por el racismo que aún sigue existiendo hacia los gitanos. “Hay payos que tienen odio a los gitanos”, opina Juan. Y quieren defenderse. “El otro día estaba viendo la tele”, cuenta el mismo estudiante, “y una médico dijo que los gitanos somos unos racistas... Llamé al programa para decirle que en todo caso la racista era ella”. Dice que como no sabía qué decir, colgó antes de entrar en directo. Para Miguel Maya, presidente del Colectivo, que el niño quisiera expresarse en la televisión para defender a su etnia ya es un hecho importante.
   Maya afirma que la sociedad gitana a dado un giro de 180 grados. “Hoy en día los padres se preocupan de que sus hijos tengan un porvenir, de que estudien”. La entidad que dirige, que cuenta con 370 asociados, lleva actuando en Alcalá desde 1995. sin embargo, también es cierto que existe una falta de costumbre de asistencia al colegio. Según el estudio realizado por la Fundación Secretariado General Gitano entre noviembre de 2000 y abril de 2002 en 62 colegios madrileños, el 31% de los niños falta a clase tres o más meses al año. Este dato se contrapone al 85% de los que reciben en casa un incentivo para escolarizarse. Quizás el siguiente paso, la lucha que emprender para el futuro, sea que un porcentaje importante de gitanos acceda a puestos de gran calificación. (Beatriz García. Diario de Alcalá)

 

Los últimos nómadas

     1-15.04.2004 / Un total de 300 personas de etnia gitana deambulan por Barcelona, Badalona, Santa Coloma de Gramanet y Montcada i Reixach en busca de un lugar para instalar su caravana. La mayoría llevaban año y medio instaladas en el campamento de la calle de Agricultura, en la antigua fábrica Azulete del barrio barcelonés del Poblenou. Cien se instalaron en una fábrica de Sant Andreu.
   El pasado día 23 de febrero, cuando llegó a Poblenou la policía con la orden de desahucio en la mano, sólo quedaban 14 personas, que abandonaron la finca sin incidentes. Un hombre fue detenido por infringir la Ley de Extranjería, según una portavoz policial.
   Varios vecinos bajaron de sus casas para expresar su satisfacción por el desalojo. “La suciedad era inaguantable y las broncas, casi diarias”, subrayó una mujer.

De Poblenou a Sant Andreu
Casi un centenar de esas personas, la mayoría gitanos procedentes de Galicia o de Portugal, se habían instalado el día antes en el solar de una antigua fábrica de la calle Santander, número 71, ya en el distrito de Sant Andreu, para eludir el desalojo. El resto –rumanos, en su mayoría- prefirieron probar suerte en poblaciones del entorno metropolitano. Incluso alguno se dirigía hacia Madrid, donde hay una gran comunidad de gitanos rumanos.
   Manuel Heredia, representante de la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña, calificó de vergonzosa la situación que vive la comunidad gitana por cuestiones racistas y la poca atención por parte de la Administración. “Algunos se van a Madrid porque allí los servicios sociales del ayuntamiento funcionan mucho mejor que en Barcelona”, aseguró. Una representante del distrito de Sant Andreu subrayó que en ese tipo de conflictos el ayuntamiento tiene poco que decir.
   Tampoco la Generalitat, aseguran, se ha interesado por su problemática. Y menos aún el Gobierno central. Un portavoz de la comunidad aseguró: “No nos gusta ir de un lado para otro, pero no tenemos dinero para alquilar una vivienda”.
   César Caparró, de la asociación Quart Món, reclamó pisos sociales para esas personas y criticó la presión policial de los últimos días.
   La Guardia Urbana controló durante todo el día el acceso al recinto para evitar nuevas incorporaciones. La indignación era palpable dentro. “Nos echan de un solar y no nos dejan instalar en ningún sitio”, subrayaba un hombre.
   El antiguo solar de la fábrica Azulete era, tras el desalojo, un estercolero. Había basura por todas partes, así como escombros diseminados en montículos de varias toneladas. En esas condiciones, familias con niños, vivieron durante cerca de año y medio en el Poblenou.
   La finca de la calle Santander no es mucho mejor, pero no hay apenas basura. Pro contra, está llena de palés de madera y bidones, y hay clavos por todas partes. Sin embargo, a diferencia de la anterior, no tienen luz ni dónde coger agua. También de aquí deberán irse.

Hartos de dar tumbos
Es mediodía y hay hambre en el improvisado campamento de la calle de Santander. En el interior de una bañera abandonada prenden maderas viejas y carcomidas. Encima, un tendero suelta burbujas de pintura blanca. Y los niños aguardan impacientes que termine de asarse el maldito pollo, cuarteado, dorado, único.
   Son los cinco chavales de María Jesús Albes Machado, que tienen 16, 14, 11, 10 y 8 años. Y encima embarazada, de un lugar a otro. La mujer ve el futuro vidrioso. “Ese niño tiene ataques de epilepsia y es un poco atrasado. Mañana lo ingresaremos en Sant Joan de Déu para operarlo de las mandíbulas para que no se las muerda cuando tiene un ataque. ¿Adónde vamos en esas condiciones?”, se pregunta atormentada la mujer, nacida en Galicia.
   El marido, Jorge Manuel Esteves, anda buscando chatarra y cartones para vender, como la mayoría de hombres en ese campamento. “Ninguno de ellos ha tenido nunca una nómina y, sin nómina, no hay quien te dé un préstamo para comprar un piso o te alquile una vivienda”, agrega Ester Gallargo Buenaventura, de 25 años. Es la única paya del campamento. “Desahuciaron a mis padres y me vine a vivir con ellos. Escriba que son gente maravillosa”.
   María Teresa Dosanjos, de 14 años y recién casada, interviene en la conversación para romper un mito histórico: “Los gitanos no somos nómadas. Si vivimos así es porque no tenemos otro remedio. A nadie le gusta ir dando tumbos por el mundo”.
   Llegan los hombres. Se improvisa una asamblea y se decide agrupar las rulotes en la parte sur para resguardarse del frío. “No sé cuantos días vamos a estar aquí, pero nos instalaremos con la idea de quedarnos”, grita el que lleva la voz cantante, un tal Fran.
   Pilar Augusto, de 31 años y con cuatro hijos, está preocupada por un nuevo traslado. “Tengo –afirma- a los niños inscritos en el colegio del Parc de la Ciutadella, y no podemos irnos muy lejos”.
   La mujer, nacida en el País Vasco, tiene familia en media España, pero dice sentirse atrapada por los colegios. “Si pudiéramos nos íbamos porque la policía nos hace la vida imposible y nadie nos ayuda”, añade su hermana Lourdes, que subraya que sus hijos “ya hablan catalán”. Pilar apostilla: “El delito es que nos traten como a apestados”.

De chabola en chabola
El campamento del Poblenou no era el primero para muchos de sus habitantes, como por ejemplo, para Narcisa Popa y sus hijas, Mónica y Mariana. Antes ya estuvieron en otro asentamiento de rumanos, también en Poblenou, junto a la calle Fluvià y Diagonal. Durante el desalojo, mientras su madre hablaba con la policía, Mónica vigilaba a la pequeña Mariana, posaba divertida ante las cámaras y se cuidaba de recuperar del solar desalojado a su muñeca y una olla con un guiso parecido al arroz con leche. La familia no tiene documentación en regla y ha sido acogida temporalmente por los servicios sociales.

Aviso en Badalona
El presidente del grupo municipal del Partido Popular en Badalona, Xavier García Albiol, reclamó a la alcaldesa de la ciudad, Maite Arqué, “que actúe con rapidez para impedir la instalación de un grupo de vagabundos en el litoral” badalonés. Albiol informó de esta circunstancia después de conocer el desalojo de las familias gitanas de un solar de Poblenou y de que trascendiera que una parte de estas personas tenía la intención de asentarse en una zona litoral de Badalona.
   García Albiol considera que es muy importante actuar con celeridad para impedir que este grupo de vagabundos se instale y eche raíces. “Badalona ya tiene experiencia en este tipo de conflictos –afirmó Albiol- y no puede permitir este tipo de campamentos, que cuanto más tiempo pasa son más difíciles de desalojar”. El líder del PP de Badalona avisó que, además, “en pocas semanas llegará la temporada de uso de la playa”.

Un campamento permanente
El presidente de la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña (Fagic), Manuel Heredia, afirmó que la creación de un campamento permanente para los gitanos de origen rumano, gallego o búlgaro solucionaría la situación de los centenares de familias que llegan cada año del Este de Europa a Cataluña. Para Heredia, Barcelona y Cataluña tendrían que seguir el ejemplo de Madrid, donde “hay dos campamentos tutelados por el Ayuntamiento, la Cruz Roja, Cáritas y la federación gitana”. Según Heredia, en Madrid reciben ayuda para integrarse en la sociedad. “Expulsarlos de un sitio sólo traslada el problema a otras poblaciones”, sentenciaba. El presidente dijo que la Federación ya lo ha pedido al Ayuntamiento y a la Generalitat sin obtener respuesta. En la última reunión del Consell Municipal Gitano de Barcelona, el Ayuntamiento explicó cómo se había producido este desalojo.



Avanza la promoció gitana en Vitoria

     1-15.04.2004 /  Los gitanos ven con esperanza la creación de un órgano para su promoción social

El consejero de Asuntos Sociales del Gobierno vasco, Javier Madrazo, presentó el pasado mes de diciembre el Consejo para la Promoción Integral y Participación Social del Pueblo Gitano en el País Vasco, un organismo interinstitucional (Gobierno vasco, diputaciones, ayuntamientos y asociaciones gitanas) entre cuyos objetivos está la mejora de la calidad de vida y del bienestar de los 12.000 gitanos que viven en el País Vasco, así como la lucha contra la discriminación y el racismo que sufre este pueblo.
   Bartolomé Jiménez, presidente de la asociación Gao Lacho Drom, explica que en la comunidad gitana de Álava, que reúne a unas 3.000 personas, el Consejo se ha visto como un gran avance para demandar a la sociedad política las necesidades reales que tienen los gitanos. “¿Por qué tenemos trabas que otros ciudadanos no tienen? Hay que tener voluntad política para hacerlas cosas y el Consejo puede ser un arma muy positiva para lograr cosas que, aunque tengamos derecho a ellas –gracias a la Constitución y al Estatuto de Gernika- no podemos conseguir, y para que se respeten nuestros derechos”, declara Jiménez.
   Aunque asegura que “el Gobierno está haciendo muchas cosas en este sentido” y le agradece su esfuerzo y su voluntad, apunta que, por ejemplo, se podía hacer una especie de discriminación positiva para que esta comunidad pueda acceder a una vivienda o a un empleo, pero sin darles privilegios. “Nosotros tenemos que luchar para dar a conocer nuestras necesidades y presentar la forma de solucionarlas”, afirma, y cree que una forma de lograrlo es a través de estudios sobre su idioma o sobre la historia del pueblo gitano en el País Vasco.

Actitudes xenófobas
Con respecto a la eliminación del racismo de la discriminación, Bartolomé Jiménez asegura que todavía existen, por ejemplo, en algunas oficinas o en sentencias de jueces. “Esto hace que nunca lleguemos a alcanzar ese bienestar que deberíamos tener como todos los ciudadanos”, declara, para después explicar que estas actitudes se reflejan en aspectos como la vivienda o el empleo. “El racismo viene de los estereotipos que están implantados desde hace años. Cuando la gente ve un gitano cree que es una persona conflictiva, cuando nuestra historia ha demostrado que somos de los pocos pueblos que nunca hemos tenido ninguna guerra. Somos un pueblo pacífico”, manifiesta.
   Sin embargo, admite que no todos son iguales, “ni todos los gitanos son ladrones, ni todos los payos tampoco”, y confiesa que hay bares de la zona de Sansomendi que han recibido denuncias por racismo, “por no querer servir a mujeres gitanas”. “Hay gente que ha tenido problemas con algún gitano y es normal que piense mal de ellos, pero nunca se puede generalizar la minoría”, advierte.
   Y aunque este pueblo se va adaptando e integrando en la sociedad, declara: “Eso no se puede hacer en unos años, pero sí es cierto que estamos en un momento de cambio profundo”.
   El presidente de la asociación asegura que “hay muchas cosas de los gitanos que la sociedad paya no conoce, pero también pasa al revés”, y que “cuando hay un desconocimiento mutuo suele haber un rechazo”. Por eso, aboga por dar a conocer a la sociedad su jerarquía de valores, como la familia, “que es el núcleo de la existencia del pueblo gitano”; el respeto a los mayores y a los difuntos; el luto; la hospitalidad; la generosidad; y el que las mujeres lleguen vírgenes al matrimonio.

Libertad de la mujer
Sobre este tema, el de la mujer, Jiménez afirma que ha experimentado muchos cambios en los últimos años. “Hasta hace poco nuestras familias intentaban tener muchos niños, sobre todo varones, porque eran la fuerza del clan, y las mujeres se encargaban de la casa y de la familia. Pero ahora las mujeres son las que conducen los coches cuando trabajan en la venta ambulante. Ellas han sentido una libertad y se han independizado de los hombres, y ésa es una gran ventaja. Trabajan fuera de casa, aunque estén casadas y tengan hijos. Creo que estamos dando pasos que en otros lugares no se han dado”, afirma.
   Y es que Álava, según los datos de Gao Lacho Drom, es la única provincia vasca en la que todos los menores de 14 años están escolarizados en la enseñanza obligatoria. Además, en Gasteiz los gitanos se dedican a trabajos diferentes a los habituales, como construcción, carpintería o pintura. “Aquí hemos estado más dedicados a la formación profesional que en ciudades como Bilbao, que trabajan más en la venta ambulante”, explica. Por este motivo, y desde hace 36 años, la asociación de Gasteiz se planteó “muy en serio que el avance cultural era lo básico para que este pueblo creciera”, y buena muestra de ello es que en la actualidad hay más de 30 jóvenes estudiando secundaria o, incluso, formación profesional.
   No en vano, Jiménez considera que la educación, la vivienda y el empleo son los tres pilares fundamentales. “Un pueblo será esclavo mientras no tenga la capacidad de disponer de su propio futuro”, sentencia, y apunta que una de las acciones que podría desarrollar el Consejo sería conceder becas a los gitanos que quieren estudiar en la Universidad y no pueden permitírselo. (De Puri Guerrero. El Periódico de Álava)

 

Volver a índice Nevipens Romaní

16-30 de abril de 2004. Número 375

 

Fiesta gitana en Barcelona

     16-29.04.2004 / La presentación del audiovisual ‘Gitanos de Barcelona, hoy' contó con la presencia de los miembros del Consejo Municipal del Pueblo Gitano

El pasado lunes 29 de marzo tuvo lugar en el Teatre Nacional de Catalunya, en Barcelona, la presentación del vídeo ‘Gitanos de Barcelona, hoy'. Este audiovisual es una producción del Ayuntamiento de la ciudad condal, realizada con la participación del Consejo Municipal del Pueblo Gitano de Barcelona.
   El documental tiene una duración de 25 minutos y trata diferentes temas relacionados con el pueblo gitano, como son: los valores, la familia, los estudios, la amistad, el día 8 de abril como Día Internacional del Pueblo Gitano, la lengua propia, Dios y la religión, el trabajo, el valor de las asociaciones, etc.
   Con la presentación de este material se pretendía multiplicar las voces que difunden un mensaje positivo y realista del pueblo gitano, al tiempo que se hacía un reconocimiento explícito de los temas que todavía deben mejorarse para lograr que los gitanos y gitanas tengan una verdadera igualdad de oportunidades como ciudadanos y ciudadanas de Barcelona.
   La presentación empezó con la aparición en el escenario de los miembros del Consejo Municipal del Pueblo Gitano. Ricard Gomà, concejal ponente de Bienestar Social y presidente del Consejo, y Ricard Blasco, vicepresidente de este organismo, dirigieron unas palabras al numeroso público asistente, que llenaba el teatro.
   En su intervención, Ricard Gomà, que utilizó el romanò para saludar a los espectadores, quiso señalar que el Ayuntamiento de Barcelona vive la cultura gitana como una cosa propia de la ciudad multicultural en la que se ha convertido. Igualmente, aseguró que el asentamiento y la presencia de los gitanos en el municipio forman parte de su historia.
   A continuación, tuvo lugar la presentación y proyección del material audiovisual ‘Gitanos de Barcelona, hoy', en cuya realización colaboraron las diferentes asociaciones que forman parte del Consejo Municipal: Asociación Gitana de Mujeres Drom Kotar Mestipen, Asociación Defensa y Desarrollo Vendedor Ambulante, Associació Cultura Gitana La Cera, Associació Gitana de Bon Pastor, Centre Cultural Gitano d'Hostafrancs, Federación d'Associacions Gitanes de Catalunya, Fundació Pere Closa, Instituto Romanò de Servicios Sociales y Culturales, Unió Gitana de Gràcia y Unión Romaní.
   Tras la proyección de este material, salieron al escenario los bailaores de la compañía ‘Somorrostro Danza Flamenca' que, acompañados en directo por un grupo de músicos, ofrecieron un espectáculo coreográfico. Esta compañía, que cuenta con el asesoramiento musical de ‘Chicuelo', se formó en el ‘Taller de Músics' de la ciudad, con el objetivo de ofrecer una salida profesional a los bailaores catalanes.
   La cantaora Montse Cortés, que como gitana de Barcelona se mostró agradecida de poder participar en un acto dedicado a su pueblo, puso el broche final a la primera parte del acto. Sus cantes por soleares y bulerías fueron largamente aplaudidos y vitoreados por todos los asistentes, entusiasmados por la velada que estaban viviendo.
   En el vestíbulo del Teatre Nacional tuvo lugar la segunda parte del acto y la rumba, un género autóctono catalán, fue la gran protagonista de la mano de grupos tan conocidos como ‘Sabor de Gràcia', ‘Ole con Ole', ‘D 14' y ‘La Cera Rumba Band'. La música, la fiesta y el baile llenaron la sala hasta bien entrada la noche.

 

Temor a un nuevo éxodo gitano ante la próxima adhesión de los países del este a la Unión Europea

     16-29.04.2004/ Puede que fregar los lavabos de una taberna de Londres no sea un trabajo de ensueño, pero para Gustav Baco, futuro ciudadano de la Unión Europea, es una oportunidad para sacar a su familia de la pobreza. Como gitano, Baco dice que no tiene posibilidad de conseguir una buena vida en Eslovaquia, donde los estereotipos negativos que estigmatizan a los gitanos como ladrones y gandules han envenenado las mentes de sus ciudadanos contra, según las estimaciones, otro medio millón de personas como él. Así que Baco, de 36 años y padre de cuatro hijos, tiene intención de irse de su país. “Me iré a Inglaterra en mayo, cuando formemos parte de la Unión Europea”, dijo desde el grupo de chabolas donde vive, en el centro de Eslovaquia, a 375 kilómetros de Bratislava. “Lavaré platos o fregaré lavabos. No me importa con tal de que sea un trabajo y sea legal. Una vez haya visto que todo está en regla y que les puedo ofrecer un futuro mejor a mis hijos, vendrá mi familia”.
   Aunque Baco tiene un plan muy claro, lo que no es tan seguro es que sea bien recibido en Gran Bretaña, país que parece tener la intención de echarse atrás en su promesa de permitir el acceso ilimitado de inmigrantes de los antiguos países comunistas que se incorporarán a la UE. El temor a que los gitanos y otros inmigrantes puedan intentar aprovecharse de los contribuyentes británicos solicitando ayudas económicas ha provocado el alarmismo de la prensa y que el gobierno se plantee reformar su sistema de ayudas.
   Gran Bretaña aún tiene vivos recuerdos de los miles de gitanos checos y eslovacos que llegaron en la década de los 90 pidiendo asilo y ayudas del estado. Bajo el sistema actual, en Gran Bretaña un inmigrante puede recibir subsidios de desempleo y vivienda, así como asistencia sanitaria y acceso totalmente gratuito a escuelas para sus hijos siempre que pueda probar que está buscando trabajo y que ha ido a Inglaterra por razones de peso.

Se ha hecho muy poco sobre el terreno
Los líderes gitanos dicen que los gobiernos checo y eslovaco apenas han hecho nada para solucionar las pésimas condiciones de vida de los 700.000 o 800.000 gitanos de sus países. Esta situación puede provocar que miles emigren a occidente.
   Los sociólogos dicen que los temores de un éxodo de ciudadanos procedentes de los países del centro y del este de Europa son exagerados ya que se está prestando atención a los ataques racistas contra gitanos, a la vez que se ignoran las decenas de millones de no gitanos que pueden desplazarse con más facilidad.
   Pavol Makis, miembro de Compañeros para el Cambio Democrático, dice que la opción de ir a occidente sólo sería viable para una ínfima parte de los gitanos más ricos. El millón y medio restante que, según las estimaciones, vive en el país padece de extrema pobreza. En muchos asentamientos de toda la región, el desempleo es de casi el 100% y las ayudas del estado son muy bajas. En Eslovaquia, por ejemplo, una familia formada por cuatro personas recibe mensualmente alrededor de 100€, cantidad insuficiente para poder ahorrar y vivir en Inglaterra los meses necesarios antes de recibir subsidios. “No temo un éxodo masivo de gitanos de Europa central”, dijo Makis. “Con los problemas sociales y financieros que tienen, la mayoría de ellos ni siquiera podrían pensar en trasladarse. Muchos ni siquiera se han desplazado a las ciudades más grandes de sus propios países”.
   Es posible que algunos gitanos vean la promesa de dejar atrás la discriminación y la pobreza como un buen motivo para emigrar, pero los expertos dicen que independientemente de cuál sea su etnia, el número de emigrantes que abandonan los países que pasarán a formar parte de la Unión Europea ha disminuido desde 1992, tendencia que continuará en los próximos años.
   Varios estudios demuestran que, si finalmente emigran, lo más probable es que los futuros ciudadanos de la UE elijan países más cercanos, como Alemania o Austria, en lugar de Gran Bretaña, que se sitúa por detrás de los Estados Unidos en cuanto a destinos más populares.
   Clair Wallace, socióloga del Instituto de Estudios Avanzados de Viena y que estudia las tendencias migratorias en esta región, dice que a medida que mejora el nivel de vida en los países que se van a incorporar a la UE, emigrar resulta poco económico: “Las personas con mayor capacidad y probabilidad de emigrar tienen trabajo y educación, y si su economía empieza a mejorar, son precisamente la clase de gente que prosperará en sus países”.
   La incorporación de Portugal y España a la UE en 1986 provocó temores similares, pero el resultado de la adhesión fue el regreso de muchos de sus ciudadanos a sus países de origen al mejorar las expectativas de conseguir un futuro mejor.
   Además, en el caso de los que quieren abandonar su país, muchos ya lo han hecho a pesar de las barreras. La gran mayoría querían irse al extranjero para adquirir experiencia o algún dinero, más que para aprovecharse de los sistemas de bienestar social. De esta forma, dijo Wallace, se comportarán como los ciudadanos de los países que ya pertenecen a la UE, que rara vez se van de sus países para aprovecharse de las diferencias en los sistemas nacionales de ayudas. “No hay pruebas de que los ciudadanos griegos que están enfermos vayan a Dinamarca para aprovecharse del sistema sanitario gratuito, o de que los italianos pobres y con hijos vayan a Suecia para aprovecharse de las grandes ayudas que se dan allí”, dijo. “¿Por qué debería ser diferente el caso de los europeos del este?”.

 

Representantes gitanos se reúnen con Fraga

     16-29.04.2004 / “Los trabajadores tenemos que pedir trabajo, no pedimos otra cosa, honradamente, no robando, ni con droga, ni nada. Nosotros somos gente honrada”. Así de claro fue el presidente de la Asociación del Pueblo Gitano en A Coruña, Antonio Jiménez, tras mantener una entrevista con el presidente de la Xunta, Manuel Fraga.
   Y es que esta etnia está indignada con las trabas que ponen algunos concellos gallegos para renovarles las licencias de venta ambulante. El problema proviene de un decreto ley de la Xunta, en el que se concede un carné para permitir los mercadillos, más de un centenar en toda Galicia.
   Los vendedores se han constituido en una cooperativa de trabajo asociado, en el que están integradas entre 2.000 y 3.000 familias, por lo que tienen un carné colectivo a nombre de la asociación, pero no individualmente, cuando en algunos ayuntamientos les exigen la licencia personal.

Respuesta
Todos los representantes del pueblo gitano salieron satisfechos de la charla con Fraga. Aseguran que el presidente les prometió redactar un escrito para cada concello, que les permita vender en nombre de la asociación. Los portavoces de este colectivo incluso denuncian un posible pacto entre comerciantes y Administración local para frenar esta competencia.
   Antonio Jiménez señaló que en Santiago, concretamente, no había ningún problema y este año “tienen una actitud bastante fea”. Este tradicional negocio no repercute negativamente en los otros comerciantes. “Nosotros damos mucha vida al pueblo gitano, y además al pueblo payo, para todos los bares y comercios de alrededor”. (De Elisa Álvarez. La Voz de Galicia)

 

Anna Simò apuesta por la identidad gitana

     16-29.04.2004 / En una de sus primeras entrevistas concedidas tras ser nombrada Consellera de Benestar i Família de la Generalitat de Catalunya, Anna Simó (Els Alamús, 1968) quiso dejar claro que su departamento va a seguir dedicando una parte importante de sus esfuerzos al pueblo gitano. Sobre este tema, la nueva consellera, que es el miembro más joven del nuevo gobierno catalán y en poco tiempo se ha convertido en una figura dinámica y cercana a los ciudadanos, declaró que “hay un mandato en el Parlament de Catalunya que se ha obviado y nosotros apostamos por la libertad de los gitanos de ser como son. De momento, el líder gitano Manuel Heredia, aunque es de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), sigue al frente del programa. Prisas por cesar a la gente no tenemos”. (De Sílvia Taules. El Mundo)

 

Motor de Cambio

     16-29.04.2004 / La concejalía de Igualtat Dona-Home (Igualdad Mujer-Hombre) del Ayuntamiento de Sabadell concede cada año una beca de 3.000 euros para rescatar la memoria histórica de las mujeres del municipio. Este año la subvención se ha concedido a la propuesta que analizará los colectivos de mujeres gitanas.
   “Queremos dar una imagen positiva de la mujer gitana porque hay gitanas en todos los ámbitos y esto se desconoce”. En estos términos se expresan las antropólogas Carmen Méndez y Mayte Heredia, que aproximarán la situación en la que se encuentra esta comunidad de la ciudad a toda la población.
   La investigación contará con una parte histórica y otra que abordará el cambio generacional que ha habido desde la llegada de las primeras gitanas inmigrantes. “Sólo se las relaciona con ámbitos marginales y estereotipados como por ejemplo la venta ambulante”, apunta Mayte Heredia.
   Su compañera en la investigación explica que se compararán grupos de edad y de diferentes barrios. Una de las características de esta comunidad es que se ubicaron en la ciudad en función de su procedencia.
   La muestra que se utilice no será aleatoria ya que las investigadoras quieren que también estén representadas las mujeres de diferentes religiones como la católica, evangelista o Testigos de Jehová. Actualmente se calcula que residen en Sabadell unos 6.500 gitanos de los cuales más de la mitad son mujeres.

Igualdad de derechos
“Queremos que haya una visualización en positivo que refleje que ha habido cambios y cómo han conseguido cumplir sus expectativas”, dice Heredia. En este sentido, Carmen Méndez añade que “existen muchas diferencias generacionales, como con el resto de las mujeres, y no es extraño encontrar una abuela que sabe leer, una madre que no ha aprendido y una nieta universitaria”.
   Las gitanas también defienden la igualdad de derechos y “cada vez están más interesadas en participar en actividades”, explican. Y es que este grupo se enfrenta a más dificultades “primero por ser gitanas y luego por ser mujeres”, afirman ambas antropólogas.
   Precisamente, el cambio que han experimentado estas mujeres puede convertirlas en “interlocutoras del desarrollo de su comunidad”, indica Méndez. Está previsto que el trabajo se presente en octubre del año que viene. Las autoras piensan incluso en organizar una exposición fotográfica sobre el tema.
   Carmen Méndez es conocedora de este tipo de temas ya que dirige el Seminario Permanente de Estudios Gitanos de la Universidad Autónoma de Barcelona del cual también forma parte Mayte Heredia. (Y. Rico. Diari de Sabadell)

 

Racismo en el Reino Unido

     16-29.04.2004 / La Oficina Europea de Información de los Gitanos condena la campaña antigitana de los medios de comunicación

Los tabloides británicos han vuelto a lanzar una campaña mediática contra los gitanos, encabezando sus periódicos con titulares como: “Inundan el mercado laboral británico”, “Saquean el sistema social”, “Trafican con drogas ilegales” y “Fomentan el crimen”. El momento en que se está realizando esta campaña es significativo, ya que se produce justo unos meses antes de la adhesión a la Unión Europea de varios países de la Europa Central y del Este, muchos de los cuales cuentan con grandes poblaciones gitanas. La campaña la empezó el pasado 15 de enero la revista “The Economist” con la publicación de un artículo sobre el impacto que la ampliación de la UE puede tener sobre la inmigración. A pesar del sensacionalista título de “Las multitudes que van a llegar”, “The Economist” mitigaba el miedo de que un nuevo flujo migratorio procedente de la Europa del Este pueda conducir al empeoramiento de las condiciones de vida en los países occidentales. El artículo concluía que los nuevos inmigrantes del Este “beneficiarán a la economía, porque su rendimiento laboral será superior a lo que ganarán en sueldos” y, para “poder sacar el mayor beneficio” de la inmigración, proponía excluir a los residentes temporales de los beneficios sociales.
   “The Economist” ya destacaba a los gitanos de la Europa del Este, que se han convertido en el objetivo de los tabloides en una campaña abiertamente racista. En consecuencia, “la mayor preocupación para los gobiernos de los países ricos es que los nuevos inmigrantes soliciten beneficios del estado”. Para los que no lo habían entendido todavía, el artículo proseguía: “Las minorías gitanas de la Europa del Este... son un caso especialmente problemático”. La revista se abstenía de proponer medidas concretas sobre cómo impedir que los gitanos se aprovechen del sistema social británico, pero hacía mención a la introducción de un sistema de visados, poniendo como ejemplo positivo el caso de Eslovaquia en el control de los flujos migratorios. De este modo, dejaba claro que sería positivo mantener a los gitanos del este de Europa fuera del Reino Unido.
   Para no quedarse atrás, la prensa amarilla se subió al carro inmediatamente. El 18 de enero, el “Sunday Times” anunció que cien mil gitanos estaban esperando el día de la ampliación para trasladarse a occidente. “The Sun” veía cómo “decenas de miles de gitanos... estaban a la espera de reunirse en Gran Bretaña”. El día después, en el “Daily Express”, ya eran 1,6 millones “preparados para llegar a montones”. Para sustentar más sus argumentos, el “Express” adjuntó un mapa de Europa con flechas rojas que salían de los nuevos estados miembros y acababan en Gran Bretaña. Las flechas ayudaban a ilustrar las “multitudes de gitanos” dispuestas a asaltar las islas británicas.
   Parte de la prensa británica, obviamente, está tratando de capitalizar el fuerte escepticismo popular por la adhesión de estos países. Los británicos son uno de los países que menos apoyo ha dado a la ampliación. Además, también juegan con los resentimientos y los prejuicios profundamente arraigados contra los gitanos. En las salas de chat de Internet, los usuarios reaccionaron con frases como “ahora deberíamos cerrar nuestras fronteras, hasta aquí hemos llegado”. Un diputado del partido conservador del condado de South East Cambridgeshire expuso en el Parlamento al Vice Primer Ministro, John Prescott, su preocupación porque su país pueda ser “arrollado” por miles de gitanos.
   La prensa no consigue fundar sus argumentos en pruebas sólidas: Incluso después del 1 de mayo, los ciudadanos de los nuevos estados miembros no podrán desplazarse dentro de la UE con libertad. El tratado de acceso prevé un periodo de transición de siete años durante los cuales los antiguos estados miembros pueden mantener su mercado laboral cerrado para los nuevos países. Varios países, entre ellos Alemania, España, Francia e Italia, ya han anunciado que harán uso de estas provisiones. Holanda ha declarado que pretende imponer cupos de inmigración para los trabajadores de los nuevos países miembros.
   Aunque el gobierno británico ha decidido no imponer restricciones en la inmigración laboral procedente de los nuevos estados de la UE, es poco probable que la inmigración del este afecte de forma significativa al mercado laboral británico. De hecho, existen pruebas científicas que demuestran que la propensión a ir a occidente es mucho menor de lo que se suele decir y que está por debajo de las necesidades de la economía. Incluso entre los gitanos, que son quienes más se han visto afectados por el declive económico y el empeoramiento de las condiciones de vida en la Europa del Este, el deseo de irse a occidente no es tan grande como quieren hacer creer los tabloides.
   También es falsa la creencia de que los ciudadanos de los nuevos estados miembros puedan intentar vivir de los sistemas de bienestar social de los países occidentales. La libertad de movimientos dentro de la UE está condicionada por la realización de una actividad económica o por la existencia de los suficientes medios de subsistencia. En otras palabras: sólo se aceptan aquellos inmigrantes que comportan más beneficios que costes al país que los acepta.
   Estos hechos subrayan todavía más las tendencias racistas de esta campaña mediática. A principios del nuevo milenio, los gitanos siguen siendo la minoría étnica más odiada y despreciada de Europa. Ya hace tiempo que cientos de miles de romà de la Europa del Este se trasladaron a la Europa occidental aprovechando la posibilidad de emigrar como “trabajadores invitados” tal y como hicieron sus conciudadanos de origen no gitano. Éste es, sobre todo, el caso de los gitanos de la antigua Yugoslavia que pudieron abandonar su país a principios de la década de los sesenta. Otros se fueron a occidente buscando asilo, donde fueron bien recibidos ya que eran la prueba viviente de la naturaleza inhumana de los regímenes socialistas de la Europa del Este. No se les veía como una amenaza; la mayoría de gitanos pasaban desapercibidos y se les consideraba ciudadanos corrientes, que es precisamente lo que son.
   Tras la caída del Socialismo, los organismos internacionales que controlan el cumplimiento de los Derechos Humanos en los países del Este, como la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), el Consejo de Europa y la Comisión Europea vienen haciendo hincapié sobre la dramática situación de las minorías gitanas y la discriminación y la violencia racista a la que tienen que hacer frente. Recientemente, un informe realizado por el Consejo de Europa sobre la situación en Bulgaria insistía en los continuos “estereotipos, prejuicios y discriminación contra las minorías, en especial contra los gitanos”. El informe señalaba la situación de desventaja social y económica de las comunidades gitanas y la segregación de los niños gitanos en las escuelas. Destacaba como tema de especial preocupación “el excesivo (¡!) uso por parte de la policía de armas de fuego y de la fuerza contra los romà”.
   Pese al reconocimiento internacional de las continuas violaciones de los derechos humanos de los gitanos, a los gitanos de la Europa del Este se les ha negado sistemáticamente el asilo en la Unión Europea. Varios estados miembros de la UE seguían solicitando visados a los ciudadanos de los países del Este o volvían a imponer regímenes de visados, en especial a los países que cuentan con grandes poblaciones de gitanos como Eslovaquia o la República Checa.
   En octubre de 1999, el gobierno belga deportó a 74 gitanos eslovacos que habían solicitado asilo, por lo que posteriormente fue condenado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. En verano de 2001, el gobierno británico creó un sistema en el aeropuerto de Praga para distinguir a los pasajeros gitanos e impedir que embarcasen en aviones con destino al Reino Unido. Hace poco, las autoridades británicas volvieron a deportar a gitanos de la República Checa que habían solicitado asilo.
   Finalmente, miles de refugiados gitanos de Kosovo y de otras partes de la antigua Yugoslavia se encuentran en una especie de limbo, ya que ni se les concede un permiso permanente de residencia en la Europa occidental ni pueden regresar a su región de origen.
   La ERIO (Oficina Europea de Información de los Romà) de Bruselas llama a los responsables políticos europeos a que asuman su responsabilidad para con la minoría transnacional más grande de Europa. Continúan ignorándose las reivindicaciones de los gitanos para que se ponga fin a la discriminación y puedan vivir dignamente. La próxima ampliación de la UE debería verse como una oportunidad para encontrar la forma de acabar con la continua discriminación y la exclusión social de los romà y mejorar su situación en toda Europa. Ha llegado el momento de decidir si la nueva Europa se basará en el respeto, la tolerancia y la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos sea cual sea su origen social, cultural o étnico, o si la nueva Europa se convertirá en una sociedad dividida en dos clases, en la que los gitanos seguirán en el último peldaño de la escala social y se les seguirá excluyendo de los derechos de los que goza el resto de la ciudadanía.

 

Nómadas en Terrassa

     16-29.04.2004 / Discreta, casi inadvertida, ha pasado la presencia en la ciudad de Terrassa (Barcelona) de los gitanos portugueses desde que los fastos de la Barcelona olímpica pusieran fin a su vida nómada. Imperceptibles hasta hace unos meses, cuando dos de sus jóvenes perdieron la vida en el barrio de Can Palet a disparos de un vecino molesto con la música de su acordeón. En segundos, del anonimato y del silencio a las portadas de los diarios.
   En Terrassa viven hoy unas 47 de las 115 familias que abandonaron el campamento del Riu Sec y fueron realojadas por la Generalitat en pisos protegidos y en régimen de alquiler. Desde entonces residen en barrios como La Maurina, Can Boada y, mayoritariamente, en Can Palet y Can Parellada, sectores que han visto como el reloj de los gitanos portugueses se detenía mientras el del resto de la ciudad corría a ritmo acelerado.
   Desde que dejaron la chabola, la vida de los portugueses ha experimentado un giro de 180 grados. Vivienda, escolarización y entorno payo. Pero también un acuciante desempleo que no ha permitido a la comunidad abandonar su endémica situación de pobreza. Hoy los portugueses siguen siendo los más pobres entre los pobres.

Feria y globos
En la mayoría de las familias gitano-portuguesas no hay en este momento un ingreso estable. Algunos cabezas de familia trabajan en la construcción, en los servicios municipales de limpieza o como peones en el textil, pero las nóminas se cuentan con los dedos de las manos, en una comunidad que ronda los 250 individuos.

   La calle sigue siendo el lugar de trabajo de jóvenes y adultos, aunque siempre en las actividades menos rentables. En las ferias, los gitanos portugueses regentan las más humildes casetas de tiro, los columpios o los puestos de juguetería barata. En los mercadillos, frente a los grandes feriantes, los portugueses siguen vendiendo globos decorativos a tres euros. Algunos jóvenes han copiado la tradición húngara de interpretar música en la calle, pero son los menos.

Integración
   La realidad de la comunidad lusa en Terrassa está teñida de claroscuros. Si la economía flaquea, la convivencia ha funcionado mucho mejor de lo previsto. El proceso de adaptación de las familias del Riu Sec a un entorno urbano ha sido positivo. “Nos ha costado adaptarnos –reconoce Natalia Dos Anjos, a sus 37 años madre de seis hijos-, pero hemos acabado haciendo amigos entre los vecinos payos. A mí me operaron de tiroides y vinieron incluso a visitarme al hospital”. Y sigue: “También hemos entendido que los niños tienen que ir al colegio y hasta mi marido ha acabado aceptando, sin ganas, que mi hija enseñe el ombligo”.
   De puertas afuera la comunidad ha encajado los modos urbanos. De puertas adentro, la tradición pesa y condiciona cada día más la integración de las nuevas generaciones.
   En los hogares se sigue hablando el portugués y cocinando puchero, aunque “ahora son los niños los que nos piden macarrones y arroz a la cubana –explica una joven madre-. Yo cuando llegué tuve que pedir la receta a las profesoras del colegio”.
   Las chicas son precisamente las que más padecen las consecuencias de esa dualidad vital, atrapadas por la tradición y fascinadas por la libertad de que gozan sus compañeras de clase.

Gitanos siganos
Por Manuel Heredia, Presidente de la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña

   La primera aparición en Cataluña de los gitanos sigano-portugueses fue allá por los años setenta, en Cerdanyola, en los márgenes del río Ripoll.
   Fueron apareciendo en pequeños grupos, pero continuadamente, hasta formar un gran campamento, donde aproximadamente había setenta familias portuguesas, repartidas en dos o tres grupos familiares: los Dosantos, Resurrección y Díaz, familias que procedían del norte de España.
   Muchas familias venían con su documentación caducada, muy pocos tenían DNI. Se empezó a trabajar con estas familias y se les tramitó la documentación necesaria para tener acceso a los servicios sanitarios y, alrededor del año 90, fue por primera vez que los niños fueron escolarizados.
   Debido a la precariedad en la que vivían las familias, ellas mismas se automarginaban. Y debido al racismo que todavía existe en Cataluña, también institucionalmente se sentían marginados.
   Además, muchos empresarios los rechazan por ser gitanos y portugueses. Por lo tanto, si las administraciones públicas y los empresarios no se conciencian de que estas personas tienen derecho a un puesto de trabajo, mal será su futuro, y por mucho que queramos estas familias no se podrán integrar.
   Los jóvenes gitanos es imprescindible que tengan una formación como la del resto de los ciudadanos. Esto quiere decir que se les tiene que obligar tal como dice la ley a que los niños y niñas vayan al colegio. Los gitanos catalanes hemos dado un paso muy importante, porque muchos hombres y mujeres tienen una formación –abogados, periodistas, antropólogos, carpinteros, conductores, etcétera. Ahora, les toca también a los gitanos siganos. (De Laura Hernández. Diari de Terrassa)

 

Volver a índice Nevipens Romaní