1-15 de enero de 2002. Número 325

 

"Gitanos, no tan diferentes"

     1-15.01.2002 / La Asociación Romaní tierra de Barros organizó unas jornadas culturales en Badajoz

Éxito de participación en el primer Encuentro Nacional de Jóvenes Gitanos que la asociación extremeña celebró en Almendralejo

   La educación y la cultura son dos aspectos fundamentales para cualquier comunidad o minoría étnica. Por eso, estos dos conceptos fueron los elegidos para convertirse en los ejes del Encuentro Nacional de Jóvenes Gitanos que se celebró en Almendralejo, en la provincia de Badajoz, bajo el lema "Gitanos, no tan diferentes".
   Durante los dos días que duró el acontecimiento se reunieron jóvenes gitanos de diferentes puntos de España, en un éxito de convocatoria que hace concebir esperanzas de continuidad para este encuentro. Los organizadores del acto, a través de Agustín Santos, presidente de la Asociación Romaní "Tierra de Barros", destacaron que este encuentro ha servido para "ver que todo el mundo tiene ganas de trabajar y tirar adelante en un tema tan importante como es la juventud gitana". Santos también quiso señalar que "el éxito del encuentro ha hecho que la gente se plantee la posibilidad de hacer nuevos encuentros y jornadas en distintos puntos de la geografía española".
   El objetivo de este acontecimiento era proporcionar un espacio de encuentro nacional a los gitanos, tanto estudiantes como trabajadores, y promover la reflexión entre los más jóvenes sobre aspectos que afectan a su situación y a su futuro, además de abordar la identidad cultural del pueblo gitano, como se reflejaba perfectamente en el texto informativo proporcionado por la organización:
"En el camino por superar las discriminaciones y los prejuicios que sufrimos los gitanos, nuestra mayor aportación tiene que ser la de elevar nuestro nivel de formación y de cultura como el mejor medio para alcanzar la igualdad real y la plena realización como personas.
   A pesar de las dificultades de todo tipo que se oponen a una incorporación social plena, cada día es mayor el número de gitanas y gitanos que realizan estudios medios y superiores, cada día es mayor el número de padres que comprenden que el futuro de sus hijos pasa por que adquieran aquellos conocimientos que le permitan vivir con dignidad y desarrollar todas sus capacidades personales.
   Sin embargo, aún hay muchos obstáculos que se cruzan entre los gitanos y los centros educativos. Unos son directamente responsabilidad de esos mismos centros, de un sistema de enseñanza que es incapaz de evitar que dentro de la escuela se reproduzcan los prejuicios sociales más comunes, o el tratamiento infame que los libros de texto suelen dar a nuestro pueblo, así como la indiferencia, que, en general, los profesores mantienen ante la cuestión gitana.

El reto de la educación
   Pero también, y esto quizás sea lo más importante, el poco interés, y la desidia de muchos padres gitanos que no acaban de darse cuenta que sin formación y sin cultura, no hay futuro ni hay gitanidad posible.
   Debatir a fondo sobre estos temas, dar alternativas a los diferentes problemas, buscar soluciones, y apoyar a los jóvenes gitanos que estudian y se forman a lo largo y ancho de nuestro país, es el objetivo de este encuentro".
Esta iniciativa tenía tres líneas estratégicas básicas:
   - hacer visible a una juventud gitana cuya pluralidad, inquietudes y valores positivos se encuentran solapados por una imagen distorsionada y falsa cargada de tópicos y prejuicios.
   - apoyar a todos los gitanos y gitanas que estudian y se forman en los distintos niveles académicos o de formación profesional, animarles para que continúen con su esfuerzo, y darles la oportunidad, mediante su participación en el encuentro, de exponer sus ideas, sus necesidades y sus reivindicaciones en relación con la enseñanza.
   - convertir este encuentro en un espejo donde se puedan mirar todos los gitanos y gitanas de España, despertar en ellos el interés y la ilusión por la formación y por la cultura.
   A lo largo del encuentro se contó con la presencia de representantes de asociaciones gitanas, de centros de enseñanza, de instituciones oficiales relacionadas con la formación y la cultura y de miembros de entidades políticas, sociales y culturales. Para facilitar la participación y la elaboración colectiva de resoluciones, se optó por estructurar las jornadas sobre una serie de charlas, coloquios, mesas redondas y grupos de trabajo.
Los encargados de realizar las conferencias, en las que se habló de música, de juventud y de programas dirigidos a la población gitana entre otros temas, fueron expertos pertenecientes, en su mayoría, a la comunidad gitana. Ahora bien, dando un protagonismo especial a los jóvenes gitanos, ya que juegan un papel de vital importancia a la hora de crear modelos referenciales dentro de la comunidad gitana.

 

Un colegio de Talayuela, pionero en la educación integradora

     1-15.01.2002/ El objetivo es analizar los inconvenientes y ventajas de la presencia en el aula deniños de otras culturas.
De los 630 matriculados el 28% pertenece a una familia de etnia magrebí o biens es de raza gitana

   La Universidad Complutense ha solicitado al colegio público Gonzalo Encabo su colaboración para llevar a cabo un estudio, a nivel nacional, a fin de conocer las ventajas e inconvenientes que conlleva la presencia en las aulas de alumnos de diversas culturas, nacionalidades y lenguas, según informó el director de dicho centro, Manuel Viva. El informe, dirigido por el catedrático de la citada universidad Tomás Calvo Buezas está patrocinado por el Ministerio de Educación y el Instituto de la Juventud.
   El trabajo que deberá llevar a cabo el claustro de profesores consiste en hacer que alumnos pertenecientes al segundo y tercer ciclo, entre 10 y 12 años, contesten a una encuesta, cuyo formato es el mismo para todos los centros que en toda España intervienen en el estudio.
   Los escolares serán de nacionalidad española, españoles de etnia gitana, y extranjeros, o hijos de extranjeros que tengan la nacionalidad española por haber nacido en España o por otras circunstancias.
   El director del colegio declaró que al igual que el municipio de Talayuela, el colegio tiene ya experiencia en el "fenómeno inmigratorio, ya que desde hace unos 10 años vos venimos ocupando de la educación de alumnos de diferentes culturas, que tienen peculiaridades a las que estamos obligados a dar respuesta, como educadores, haciendo aplicable la igualdad de oportunidades".
   Manuel Viva explicó que desde el colegio talayuelano "se siente preocupación, a pesar de que nosotros estemos ya en una segunda fase, por promover y dar respuesta a la convivencia a nivel de centros, con el fin de evitar conflictos entre culturas diferentes. No solamente demandamos recursos, -añadió- ante la Administración, sino que también sería necesario que desde el centro se creen planes y programas para integrar a este tipo de alumnado en nuestro entorno sociocultural".
   El director subrayó también que es un honor para el centro poder colaborar en un estudio dirigido por una persona de conocimientos tan amplios en esta faceta como es el catedrático Calvo Buezas, y que "siempre estarían abiertos a la creación de una conciencia multicultural".

 

Un encuentro analiza en Sabadell el protagonismo de la mujer gitana

     1-15.01.2002/ El papel que desempeña la mujer en la cultura gitana fue uno de los temas abordados en la jornada de trabajo que se organizó en el Casal Pere Quart de la localidad de Sabadell, en la provincia de Barcelona. El objetivo era analizar aspectos relacionados con este colectivo.
   Las sesiones de trabajo, organizadas por el Ayuntamiento y el Secretariado General Gitano, estaban dirigidas a los profesionales de los departamentos municipales y a las entidades de la ciudad. Y entre los asistentes había gitanas que han conseguido formarse intelectualmente y que defendían el acceso de las mujeres a la cultura y al mundo laboral.
   Una opinión que también comparten hombres como el presidente de la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña, Manuel Heredia. La responsabilidad que tiene la mujer gitana en la familia fue uno de los aspectos más resaltados por Heredia. El presidente de la federación, que se encargó de clausurar la jornada, hizo hincapié en que son ellas las que tienen la responsabilidad de conseguir que cambien las generaciones futuras sin que ello suponga renunciar a su cultura.
   Entre los cambios a los que Heredia se refirió figura la escolarización de todos los niños y niñas gitanos. Esto no quiere decir que muchos renuncien a las escuelas sino que "todavía hay algunos que piensan que porque vayan a estudiar y formarse van a dejar de ser gitanos. La formación es primordial, imprescindible y todos deben acceder a ella".
   Para el presidente de la federación catalana las mujeres de esta etnia juegan un papel muy importante en la familia. Son las encargadas de cuidar y criar a sus hijos y al resto de sus familiares, del ámbito doméstico y de transmitir los valores y costumbres de su cultura.
   Por eso deben concienciar a sus descentienques de que "hay que adaptarse a los nuevos tiempos y estar muy preparados, algo que ayudará a normalizar la situación laboral de muchos gitanos.

 

Gitanos del siglo XXI

     1-15.01.2002 / El presente y el futuro de la comunidad gitana ocupan las páginas del ensayo "Entre gitanos y payos", en el que Albert Garrido desmonta los tópicos que circulan sobre los gitanos, una sociedad variada y heterodoxa.

   Albert Garrido (Barcelona, 1943) lo deja bien claro, no se trata de asimilación, ni de integración, ni de tolerancia, ni de coexistencia, sino de convivencia. "Es la situación más deseada, pero también la más difícil", asegura Garrido. La convivencia entre gitanos y payos implica que las dos comunidades se relacionen en igualdad, evitando la marginación de la más minoritaria. La asimilación supondría la renuncia a la identidad gitana, una opción etnocida.
costumbres de su cultura.
   La integración a lo mejor no sería tan violenta como la anterior, pero tampoco muy diferente. La coexistencia no comportaría ningún tipo de comunicación entre las dos comunidades. Y la tolerancia, dice Garrido citando Haro Tecglen, es intolerable. costumbres de su cultura. "¿Cómo podemos tolerar al otro si éste vale tanto como nosotros?".
   Albert Garrido es periodista, profesor de la Universidad Pompeu Fabra. Ha trabajado en el "Diario de Barcelona", "El Correo Catalán", "Mundo Diario", "El Periódico de Cataluña" y en el desaparecido "El Independiente". También ha trabajado para la revista "El Globo" y para Televisión Española, donde ha sido director de algunos programas. Actualmente combina su trabajo de profesor universitario con colaboraciones en "El País" y "El Periódico de Cataluña".
   "Entre gitanos y payos" está dividido en dos grandes bloques: el presente y el futuro. El análisis del presente lo empieza con un capítulo de título turbador, "Estadísticas inquietantes". Las estadísticas dicen que la comunidad gitana es la minoría menos aceptada, "a pesar de ser la más antigua, la más numerosa y la más próxima a la comunidad mayoritaria en términos de relación cotidiana", escribe Garrido. Actualmente residen seiscientos mil gitanos en el Estado español de los doce millones que hay en el mundo, la mayor parte en Europa. La imagen estereotipada de la comunidad gitana es la que ofrece la Real Academia de la Lengua: "Dícese de cierta raza de gentes errantes y sin domicilio fijo, que se creyó ser descendientes de los egipcios y parecen proceder del norte de la India".
   Garrido aclara que "gentes errantes y sin domicilio fijo" hay muy pocas, y que la imagen arquetípica que los payos tienen de los gitanos se encuentra a medio camino entre la ‘Carmen’ de Propère Merimée y el "Romancero gitano" de Federico García Lorca. Expresiones del tipo "roba más que un gitano" o "es más vago que un gitano" alimentan una cultura popular definitivamente hostil en la psicología colectiva de la sociedad paya. La realidad es otra. Ni todos los gitanos son iguales, ni todos los payos son iguales. La sociedad gitana es variada y heterodoxa, como la sociedad paya, pero se imponen desdichadamente los estereotipos, los tópicos.
   La posibilidad de convivencia entre gitanos y payos implica respetar los valores culturales de cada comunidad. Los valores (y no costumbres) de la sociedad gitana constituyen el eje de su cultura y son inseparables de su forma de vida. Garrido los enumera: la cohesión de la familia, un organismo vivo, el mecanismo más efectivo para sobrevivir en condiciones de marginación extrema; la solidaridad, consubstancial con la ética gitana; el respeto a la gente mayor, "es inconcebible que una familia gitana ingrese a una persona de edad en una residencia de ancianos"; la protección de los niños, o para ser más exactos la hiperprotección, que a veces tiene efectos negativos en la afirmación del carácter de los adolescentes; la mujer, transmisora de cultura en un matriarcado encubierto; el valor de la palabra dada, con fuerza de ley entre los gitanos; y la idea del presente, su disposición a vivir al día, "la cultura gitana confiere valor en sí mismo el disfrute del presente por oposición a la cultura no gitana de pensar en el futuro, un espacio temporal incierto en el que la comunidad gitana sitúa más incógnitas que certidumbres".
   En la segunda parte, Albert Garrido mira hacia el futuro. El objetivo es la convivencia en todos los ámbitos de la sociedad, en las opciones al mundo del trabajo en igualdad de condiciones, en el acceso a la política y a las instituciones y sobretodo a la educación, donde se tendría que tener en cuenta la historia, la lengua y la cultura gitanas.
   Garrido hace especial incidencia en la importancia de la escuela. Apuesta por una revisión de los textos escolares para que incorporen el conocimiento de la cultura gitana.
   La inclusión del romanò o del kalò (la variante española) en los currículums sería un elemento de gran valor a fin de acercar la escuela al mundo gitano y preservar la identidad de su cultura dentro de los modelos de aprendizaje escolar que responde, como es natural, a las pautas culturales de la sociedad mayoritaria.
   Albert Garrido ha sabido tratar todos los temas relacionados con la cultura gitana. No solamente es un excelente ensayo sobre el presente y el futuro de esta comunidad, sino que "Entre gitanos y payos" también es un manual de consulta, con estadísticas, resúmenes y conclusiones de los congresos gitanos más destacables y un útil diccionario de las palabras más significativas del mundo gitano.

 

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16-31 de enero de 2002. Número 326

 

"El kalò ni siquiera es ya un dialecto"

     16-31.01.2002 / José Manuel Flores, coordinador del Primer Manual de Conversación en Romanò-Kalò

   La Unión Romaní, organización de ámbito nacional nacida en 1986, ha editado el I Manual de Conversación Romanò-Kalò para recuperar un idioma en el que se entienden doce millones de gitanos en todo el mundo y que, sin embargo, desconocen los que viven en España, Portugal o Perpiñán (en el sur de Francia) pese a ser la población estable más numerosa. Hace tan sólo unos días que ha salido de la imprenta pero tiene detrás décadas de necesidad y un año de investigación y trabajo financiado por la Unión Europea y por distintos gobiernos autonómicos.
   La pérdida del idioma como seña de identidad ha sido el alto precio que el pueblo gitano ha tenido que pagar por permanecer en un territorio cuyos distintos regímenes y gobiernos, desde 1492 a 1977, desde los Reyes Católicos a la etapa de la transición democrática, dictaron hasta dos mil leyes, pragmáticas y edictos de persecución contra quienes llegaron a la Península allá por 1425 como nómadas.
   Este manual no pretende ser un diccionario, ni una gramática ni una recopilación de las reglas básicas de la ortografía, sino un instrumento para que la propia población gitana española, compuesta aproximadamente por unas 700.000 personas, puedan aprender, mejorar y conservar su lengua; para que ocupe el sitio que merece en los colegios y universidades, en las salas de estudio de filólogos y lingüistas en general; y en los despachos de quienes desde el ámbito político deciden cómo hacer para garantizar la igualdad de estos ciudadanos. Se ha editado en cinco lenguas: catalán, gallego, valenciano, euskera y castellano. Este último será el más usado y el que se dirija a los andaluces, la mayor población de la península.
   José Manuel Flores Campos es gitano, filólogo y lingüista. Un licenciado que ha coordinado al equipo de expertos, todos procedentes del mundo académico y la investigación aunque sin intenciones de convertirse en una especie de Academia de la Lengua Gitana que dicte normas, ni fije ni dé esplendor. Es el primer manual y tiene vocación de seguir con más entregas. "Era un proyecto más que urgente pero el aspecto cultural de nuestro pueblo se ha ido quedando relegado frente a las tantas necesidades del mundo gitano", mantiene este también responsable en la Secretaría Gitana de la Junta de Andalucía, dependiente de la Consejería de Asuntos Sociales.

Kalò y romanò
Ahora es una realidad en papel y su pretensión no es fácil. Ha habido que recuperar los reducidos términos del kalò -el dialecto propio de los gitanos españoles- que coleaban por todos estos grupos de población diseminados en el territorio nacional, en el país luso y en el departamento francés, e introducir algunas palabras en romanò, la lengua madre procedente de la India y de raíz sánscrita que sirve para que se comuniquen los romà de todo el mundo.
   Gitano no es un término propio de este pueblo. Entre ellos, y puramente, se denominan rom y romà, singular y plural para el hombre, o romí y romía para la mujer. Para denominar a los que no son de su estirpe está el término gadýo-gadýe, en masculino singular y plural, y gadýi-gadýa, en femenino; porque payo tampoco es romanò sino una palabra castellana (los payeses catalanes con los que convivieron algunas de las primeras comunidades gitanas españolas).
   "El kalò, ni siquiera es ya, o era ya, un dialecto. No estaba muerto pero sí en coma profundo, era demasiado residual y, sobre todo, ajeno a las generaciones más jóvenes que son el futuro y que se han comprometido fuertemente con sus orígenes. Cada uno de nosotros, en cada territorio, en cada familia, usa pronunciaciones distintas, gramáticas distintas, grafías distintas de un cúmulo de palabras romaníes.
   Por ejemplo, el yo te camelo, no es romanò. En romanò el verbo querer es camav’ y así lo dirían el resto de gitanos del mundo", aclara Flores.
   Sin embargo, se han querido conservar en este manual los términos, expresiones, giros y frases hechas que tienen un matiz de afectividad. Fundamentalmente están recogidas fórmulas de cortesía y presentación, "buenos días, ¿qué tal está?, soy gitano, vivo en Barcelona, le pido disculpas o pase usted primero, por favor", explica el coordinador del manual.
   "Los gitanos españoles somos, si se me permite la dureza, la vergüenza del mundo. Somos los únicos que no hemos sabido conservar la lengua. Yo he viajado por toda Europa y mientras los míos se entendían en romanò, yo tenía que hacerlo en inglés, por señas o como los indios", se lamenta ya satisfecho este gitano.
   La razón de esta pérdida hay que buscarla en la persecución a la que ha estado sometido su pueblo. "Es el precio que hemos pagado por dejarnos estar y por ello para el resto de gitanos del mundo España es el paraíso terrenal. Aquí nos hemos asentado mientras muchos de ellos siguen vagando. A lo largo de la historia fuimos miméticos, nos amoldábamos a las distintas circunstancias, no hemos dado problemas de religión como surgió con los árabes y los judíos expulsados, no hemos sido nunca un pueblo belicoso, pero quedarnos supuso perder lo nuestro", añade.

Un futuro esperanzador
   A José Manuel Flores Campos le molesta el término integración, "es uno de los conceptos más dañinos porque la realidad es que ha supuesto anularnos, homogeneizarnos y asimilar algo que no es nuestro. No es tan idílico como piensan los gitanos del resto de Europa que han sido rechazados por conservar una indumentaria, una forma de vida, una lengua. Hay un alto nivel convivencia y de interrelación pero estar nos ha supuesto un coste incalculable".
Sin embargo, el futuro es muy esperanzador. "Los jóvenes gitanos de hoy son la generación mejor formada de nuestra historia. Gente comprometida, médicos, ingenieros, maestros que quieren conservar sus señas de identidad pese a que los gadýe que ven a un rom en la Facultad o en la mesa de una oficina, crean que ha renunciado a su esencia y ya no es gitano", asevera orgulloso este rom.

 

La acción del European Roma Rights Center contra la segregación en las escuelas checas

     16-31.01.2002 / En representanción de 18 niños gitanos de la ciudad checa de Ostrava, el European Romà Rights Center (ERRC) y un abogado local presentaron una petición al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos en Estrasburgo, para recusar la sistemática discriminación y segregación racial en las escuelas checas. Cada solicitante fue asignado inicialmente a una escuela especial para discapacitados mentales sobre la base de unos tests que no fueron convalidados por los gitanos checos, de acuerdo con procedimientos que dan rienda suelta a los prejuicios raciales conscientes e inconscientes por parte de profesores, psicólogos y administradores escolares.
   Durante décadas, a pesar de la amplia evidencia del impacto racial dispar, los funcionarios checos han perpetuado adrede un sistema que rutinariamente estigmatiza a números desproporcionados de niños gitanos de retrasados mentales. Como resultado, decenas de miles de romà han sido privados desde una edad temprana de la igualdad de oportunidades educativas esencial para su futuro éxito en la vida.
   La petición de Estrasburgo contiene abundantes evidencias que muestran que, en el distrito de Ostrava, los niños gitanos son más numerosos que los no gitanos en las escuelas especiales en una proporción de más de 27 a 1. Aunque los romà representan menos del 5% de los estudiantes en edad de educación primaria en Ostrava, constituyen el 50% del total en las escuelas especiales.
   A escala nacional, aproximadamente el 75% de los niños gitanos asiste a escuelas especiales, y más de la mitad de todos los estudiantes de las escuelas especiales son gitanos. Como resultado de su segregación en escuelas para discapacitados mentales, los solicitantes, como muchos otros niños gitanos en Ostrava y en toda la nación, han sufrido duros daños educativos, psicológicos y emocionales, incluyendo los siguientes:
   Han sido sometidos a un currículum muy inferior al de las escuelas normales.
   En la práctica tienen prohibida el ingreso a instituciones educativas secundarias no profesionales, con los daños intrínsecos a sus oportunidades de asegurar un empleo adecuado.
   Han sido estigmatizados como atontados con efectos que les marcarán durante toda su vida, incluyendo una autoestima reducida y sentimientos de humillación, enajenación y falta de dignidad propia.
   Han sido forzados a estudiar en clases segregadas racialmente y por eso privados de los beneficios de un entorno educativo multicultural.
   En junio de 1999, los 18 niños gitanos implicados en el proceso del ERRC buscaban sin éxito soluciones administrativas y una compensación del Tribunal Constitucional de la República Checa. Sus demandas acusaban al Ministerio de Educación Checo y a las autoridades escolares locales de segregar a los demandantes y a otros numerosos niños gitanos en escuelas especiales para discapacitados mentales porque son romà.
   Las demandas destacan que la discriminación y la segregación racial en la educación violan la Constitución de la República Checa, la Carta Checa de los Derechos y las Libertades Fundamentales, otras disposiciones de leyes nacionales, y numerosos tratados internacionales de carácter obligatorio como la Convención Europea de los Derechos Humanos.

Rechazo legal
   El Tribunal Constitucional, reconociendo que los argumentos de los solicitantes son "persuasivos", rechazó sin embargo las reclamaciones, decretando que no tenía autoridad para considerar probadas las evidencias de una norma y una práctica de discriminación racial en Ostrava o en la República Checa. Efectivamente, el Tribunal rechazó recurrir a aplicables pautas legales internacionales para demostrar la discriminación racial.
   Habiendo agotado las soluciones nacionales, los solicitantes se dirigieron al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de Estrasburgo. Su demanda afirma que su asignación a escuelas especiales constituye un "trato degradante" violando el artículo 3 de la Convención Europea de los Derechos Humanos. Haciéndolo así, se cuenta con la autoridad legal de los órganos de Estrasburgo, que han dejado claro que "debe darse una especial importancia a la discriminación basada en la raza".
   El alegato además sostiene que a los solicitantes se les ha negado su derecho a la educación, violando el artículo 2 del Protocolo 1 de la Convención; que han sufrido discriminación racial en la aplicación del derecho a la educación, violando el artículo 14; y que el procedimiento que motivó su asignación a una escuela especial no proporciona los requisitos mínimos que debe tener el proceso requerido en el artículo 6(1).
   La demanda pide al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos que compruebe la violación de las disposiciones de la anteriormente citada Convención. En junio de 2001, el caso estaba pendiente de juicio. A pesar de los repetidos pronunciamientos de las autoridades checas afirmando que están planeados cambios de gran alcance en el sistema escolar, actualmente el sistema escolar checo continua segregado.

 

Más de la mitad de los gitanos de Cádiz está desempleado

     16-31.01.2002 / El perfil del gitano que vive en Cádiz es el de una persona sin estudios, que reside en los barrios más deprimidos del casco antiguo, y que está desempleado o trabaja en la venta ambulante, según detalla un estudio elaborado por la Secretaría Gitana Local, que fue inaugurada hace un año con fondos del Pacto Territorial de Empleo Bahía de Cádiz.
   Más de la mitad de los gitanos está desempleado y el grado de formación es muy bajo, con un 40% de analfabetismo.
   Este porcentaje se agrava en el caso de las mujeres con un 80% que se dedica a las labores del hogar.
   Así las cosas, los mayores problemas a los que se enfrenta esta comunidad son las carencias económicas, laborales, sanitarias, y de vivienda.
   En la mayoría de los casos, los gitanos residen hacinados en pisos alquilados que necesitan reformas de seguridad, higiene y ornato.
   La Secretaría Gitana Local elaboró este informe después de efectuar 123 visitas domiciliarias y de atender numerosas peticiones que se centran fundamentalmente en la obtención de licencias municipales para vendedores; las demandas de viviendas; las ayudas económicas para el pago de los alquileres, y para alimentos y vestidos; las deudas de pago a la Seguridad Social; la tramitación de los salarios sociales; la solicitud del DNI, o el acompañamiento a médicos para obtener certificados de minusvalía.
   La mediadora de la Secretaría Gitana Local, María Fernández, explicó que uno de los principales objetivos de estas oficinas era el de reducir el absentismo escolar entre los niños gitanos.
   "Estamos centrados en el absentismo con un seguimiento exhaustivo por parte de los coordinadores escolares para que los niños no dejen de ir a clase porque sus padres estén en la venta ambulante", dijo Fernández, quien detalló que la Secretaría Gitana Local está elaborando un censo sobre las familias gitanas, en el que se recogen los principales problemas a los que se enfrentan y los programas sociales que están recibiendo.

 

Semana Cultural Gitana en Orense

     16-31.01.2002 / "Aprendiendo a conocernos conviviremos en libertad y respeto". Es el lema bajo el que se desarrolló la Semana Cultural Gitana, con la que esta comunidad -que en Orense integran unas 260 personas- quiso dar a conocer su cultura y las actividades que realizan entre los payos. Sus objetivos: Evitar que sólo tengan repercusión en los medios los sucesos negativos y mejorar la convivencia, de manera que no los rechacen cuando quieren alquilar viviendas y que los niños se integren bien en la escuela.
   Con la inauguración de una exposición de pintura, comenzaron las actividades de la Semana Cultural Gitana. Se trata de cuadros en los que jóvenes gitanos -la mayoría con edades comprendidas entre los 8 y los 15 años- han dado muestra de su arte -no sólo cantando, bailando y tocando palmas- sino que también saben reflejar sus cualidades artísticas a través de la pintura.
   "Para nosotros es muy importante que conozcan lo que estamos haciendo, que vean que la gente gitana trabaja y que vean cuál es nuestra cultura", explicó Raúl Jiménez, presidente de la Asociación Chanela. Se trata de una organización que lleva nueve años en funcionamiento, con un balance muy positivo en Orense, según afirmó Jiménez.
   "Lo que ocurre es que no sale en los medios de comunicación las cosas que hacemos, sólo sale lo malo. Ahora estamos tratando que se conozca lo bueno", dijo.
   Las actividades continuaron con un foro de convivencia en el que participaron los directores de colegios donde hay una asistencia masiva de niños gitanos (como Covadonga, Mende, Lagoas...), trabajadores de centros de salud donde viven más gitanos, trabajadores sociales, y los responsables del programa de Desarrollo Gitano, que coordina Amelia Belmonte. En este sentido, Belmonte aseguró que, gracias a estas actividades, "estamos logrando que la convivencia sea cada vez más fluida y que se acorten las distancias entre gitanos y no gitanos".
   En cuanto a la situación de los niños, Amelia Belmonte afirmó que su convivencia en los colegios "es buena, pero de vez en cuando surge un brote porque ven a los niños diferentes. Creo que en Orense no hay racismo, sino que el problema está en que existe una incomprensión de la cultura gitana. Los profesores tienen que conocer más la cultura gitana para entender ciertos comportamientos de los niños y también de los padres", comentó.
   Las actividades continuaron a lo largo de la semana con la entrega de diplomas de un curso de ebanistería, charlas sobre derechos y deberes sociales, delincuencia juvenil, escolarización...
   "Nosotros estamos luchando por una integración, pero a veces tenemos problemas", reconoció Raúl Jiménez, de la Asociación Chanela. Explicó que han tenido que pasar por situaciones en las que los han rechazado para alquilar una vivienda. De las 60 familias que residen en Orense (con unos 260 miembros), la mayoría habitan en viviendas -sean de propiedad o de alquiler-. No obstante, Jiménez explicó que aún quedan unas siete u ocho familias que continúan residiendo en chabolas. Amelia Belmonte aseguró que se está trabajando para que estas familias accedan a viviendas dignas, aunque reconoció también que es complicado porque si los propietarios ven que son familias gitanas no les quieren alquilar la vivienda. En cuanto a dedicación laboral, la mayor parte de ellos trabajan en la venta ambulante de género.

 

Gitanos en Madrid

     16-31.01.2002 / La editorial británica Berg Publishers ha publicado un libro titulado ‘Gypsies in Madrid. Sex, gender and the performance of identity’, en el que se analizan varios aspectos de la identidad colectiva de los gitanos españoles. La autora de esta publicación, Paloma Gay y Blasco, ha dividido su trabajo en tres partes.
   El primer capítulo está dedicado a la situación de los gitanos en la España contemporánea: sus necesidades, sus problemas, sus valores y costumbres,...
   A continuación, en la segunda parte, se pasa a analizar lo que la autora denomina ‘dobles valores morales’, que quedan divididos en tres subapartados titulados ‘Deseo, Control y Dobles valores morales’, ‘El cuerpo femenino y la moralidad’ y ‘La política de las parejas casadas’, respectivamente.
   Para finalizar, encontramos una tercera sección que también se centra en el tema de la moralidad, pero en este caso basándose en el módulo familiar, en las relaciones de parentesco y en el papel que juega la figura masculina.
   A continuación reproducimos parte del texto explicativo que acompaña al libro y que refleja cuales son sus objetivos y sus líneas de trabajo:
   "La sutil exploración de los actos de invención cultural es uno de los rasgos originales de esta nueva e importante etnografía. Otro aspecto del trabajo, todavía más sorprendente, es la visión de la autora de la naturaleza ‘impermanente’ del orden social gitano y la ausencia de cualquier representación de ‘comunidad’ o ‘sociedad’. A diferencia de los vecindarios no gitanos, los gitanos no usan los conceptos de tradición, territorio o armonía social como bases para su singularidad. En cambio, centran la evaluación del cumplimiento de la moral personal en el presente. En un universo cultural donde todas las actividades son señales de identidad compartida, y donde las personalidades están siempre determinadas por el sexo, los hombres y las mujeres decretan continuamente la superioridad de los gitanos sobre los no gitanos.

 

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